Wall Street cierra la semana al alza, pero rendimientos y pequeñas empresas no acompañan

Wall Street avanzó aunque bonos y pequeñas empresas limitaron la lectura del repunte.
Wall Street avanzó aunque bonos y pequeñas empresas limitaron la lectura del repunte.

El S&P 500 acumuló un avance semanal de 1%, el Nasdaq Composite ganó 1.6% y el Dow Jones subió 1%. El movimiento se concentró en las grandes compañías, sobre todo después de que Microsoft y Amazon devolvieran fuerza al tema de inteligencia artificial y servicios en la nube. El Russell 2000, que agrupa empresas de menor capitalización, terminó prácticamente sin cambios.

La fotografía es importante: subieron los índices más conocidos, pero no todo el mercado avanzó con la misma intensidad. Además, los rendimientos del Tesoro siguieron elevados, una señal de que los inversionistas no dieron por cerrado el debate sobre inflación y tasas.

Los resultados tecnológicos rescataron una semana marcada por la Fed

La Reserva Federal mantuvo el miércoles su tasa de referencia en un rango de 3.50% a 3.75%, como esperaba el mercado. La decisión, sin embargo, fue menos cómoda de lo habitual: tres integrantes votaron por elevarla en 25 puntos base. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, reiteró que el banco central seguirá enfocado en devolver la inflación a 2%, sin anticipar el siguiente movimiento.

Un día después, el índice de precios del gasto en consumo personal, conocido como PCE, ofreció algo de alivio. La inflación general se moderó a 3.7% anual en junio y la subyacente, que excluye alimentos y energía, quedó en 3.3%. La desaceleración ayudó a contener el temor a un endurecimiento inmediato, pero ambas cifras continúan por encima de la meta de la Fed.

La otra pieza fue corporativa. Microsoft reportó ingresos trimestrales de 90,000 millones de dólares y un crecimiento de 43% en Azure. La compañía mantuvo sin cambios su expectativa de inversión de capital para el año calendario 2026, salvo un ajuste contable, aunque anticipó que el gasto aumentará en su ejercicio fiscal 2027. Esa precisión redujo parte del temor a una aceleración descontrolada del gasto, sin eliminar la presión que representa financiar la expansión de infraestructura para inteligencia artificial.

El índice subió, pero el movimiento no fue igual de amplio

El cierre semanal estuvo sostenido por un rebote fuerte en tecnología y semiconductores después de varias semanas de presión. El viernes, el sector de consumo discrecional avanzó alrededor de 6.1%, impulsado en gran medida por Amazon. Eso ayuda a explicar el salto del índice, pero también muestra que una parte relevante del resultado dependió de unas cuantas compañías de gran capitalización.

El contraste con el Russell 2000 refuerza esa lectura. Mientras el Nasdaq ganó 1.6% y el S&P 500 avanzó 1%, el índice de pequeñas empresas terminó casi plano. No es lo mismo que suba el índice a que suba el mercado: cuando las compañías pequeñas no acompañan, la amplitud —la cantidad de acciones que participan en el avance— luce menos sólida, aunque no invalida el repunte.

Los bonos tampoco confirmaron una relajación completa. El rendimiento del Treasury a 10 años pasó de 4.69% el viernes anterior a 4.75% al cierre del 31 de julio. Cuando suben los rendimientos, la renta fija compite con las acciones y aumenta la tasa utilizada para valorar beneficios futuros, algo especialmente relevante para las empresas de crecimiento. El VIX, que refleja el costo de la protección mediante opciones, superó 20 durante la semana y terminó cerca de 16; la demanda de cobertura se moderó, pero no desapareció.

El CSI 300 cerró julio con pérdidas pese al rebote de la última sesión.
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Qué deja la semana para México

La Bolsa Mexicana acompañó parcialmente el tono internacional. El S&P/BMV IPC cerró el 31 de julio en 66,936.99 puntos, con una caída diaria de 0.53%, pero acumuló un avance aproximado de 0.83% frente al cierre del viernes anterior. La diferencia recuerda que el mercado mexicano no replica de forma automática a Wall Street: su composición sectorial, el peso de sus principales emisoras y las variables locales también importan.

Para quienes analizan exposición al S&P 500 desde México o mantienen posiciones internacionales mediante ETFs, la semana dejó dos fuerzas opuestas. Los resultados tecnológicos respaldaron a las acciones estadounidenses, mientras los rendimientos altos mantuvieron presión sobre las valoraciones y sobre el apetito por activos emergentes. A eso se suma el riesgo cambiario: el resultado de una inversión en dólares puede variar al convertirla a pesos.

El siguiente examen llegará con el reporte JOLTS de vacantes laborales de junio, programado para el martes 4 de agosto, y con el informe de empleo de julio al final de la semana. También seguirá en foco la situación en el estrecho de Ormuz: la suspensión de un nuevo ataque estadounidense contra Irán fue anunciada después del cierre del viernes, por lo que la reacción completa del mercado de contado todavía no estaba incorporada en esta lectura.

La semana terminó en verde, pero la confirmación no depende solo de que el S&P 500 o el Nasdaq vuelvan a subir. El dato más útil será comprobar si participan más compañías, si las pequeñas empresas recuperan terreno y si los rendimientos del Tesoro dejan de avanzar. Hasta entonces, el repunte describe una reacción favorable, no una tendencia garantizada.

Esta noticia ha sido elaborada por Juan Sebastian Plaza

 
Juan Sebastian Plaza - Comunicador social y Periodista

Juan Sebastian Plaza

Comunicador social y Periodista

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Especialista en mercados financieros y bolsas mundiales