Bid, Ask y Spread: qué son y por qué importan al hacer trading

Abres una operación y aparece ligeramente en negativo aunque el mercado apenas se haya movido. Para alguien que empieza, la reacción normal es pensar: “¿qué pasó aquí?”.

Muchas veces la explicación está en tres conceptos: bid, ask y spread.

Un mercado no tiene un único precio ejecutable. Tiene un precio al que puedes vender y otro al que puedes comprar. El bid es el precio al que puedes vender; el ask es el precio al que puedes comprar; y el spread es la distancia entre ambos.

Esa diferencia parece pequeña. Pero forma parte de la ejecución y, por tanto, del costo real de operar.

Bid Ask y Spread
Bid Ask y Spread
ConceptoQué significaEn la práctica
BidMejor precio disponible para venderSi vendes inmediatamente, normalmente ejecutas sobre el bid
AskMejor precio disponible para comprarSi compras inmediatamente, normalmente ejecutas sobre el ask
SpreadDiferencia entre ask y bidEs la distancia que separa ambos precios

En un libro de órdenes, el bid corresponde al precio de compra más alto disponible y el ask al precio de venta más bajo. La diferencia entre ambos es precisamente el bid-ask spread.

La idea más importante: el mercado tiene dos precios

Supongamos que una acción muestra esta cotización:

Bid: 100.00 USD
Ask: 100.05 USD

El precio no es simplemente “100 dólares”.

Ahora mismo hay dos referencias distintas.

Si quieres comprar inmediatamente, necesitas aceptar el ask de 100.05 USD.

Si quieres vender inmediatamente, aceptas el bid de 100.00 USD.

La diferencia es:

Spread = Ask − Bid

Spread = 100.05 − 100.00 = 0.05 USD

Ese espacio de cinco centavos es el spread.

Una forma sencilla de recordarlo es esta:

compras al ask y vendes al bid.

Eso conecta directamente con lo que acabamos de aprender sobre posiciones long y short. Saber si esperas que el precio suba o baje no basta: también tienes que entender a qué lado de la cotización se ejecuta cada acción.

Qué es el bid

El bid es el precio más alto que existe en ese momento para comprar el activo desde el lado comprador.

Desde tu perspectiva como trader, puedes simplificarlo así:

el bid es el precio al que puedes vender inmediatamente.

Si ves:

Bid: 49.98
Ask: 50.02

y quieres vender ya, tu referencia es 49.98.

Aquí hay un matiz que vale la pena entender desde el principio. En un mercado centralizado, ese bid puede representar la mejor orden de compra disponible en el libro. En mercados OTC, como buena parte del Forex y los CFDs minoristas, lo que ves es la cotización proporcionada por tu intermediario.

No necesitas profundizar todavía en toda esa infraestructura. Basta con quedarte con que la fuente y construcción de los precios puede cambiar según el mercado y el modelo de ejecución. Más adelante te conviene entender bien qué hace exactamente un broker.

Qué es el ask

El ask, también llamado offer, es el precio más bajo al que alguien está dispuesto a vender en un libro de órdenes.

Para operar, la lectura sencilla es la contraria al bid:

el ask es el precio al que puedes comprar inmediatamente.

Volvamos a:

Bid: 49.98
Ask: 50.02

Si quieres comprar ya, pagarías 50.02.

Por eso el ask está normalmente por encima del bid. Si ambos fueran iguales, en ese instante no existiría distancia entre el mejor comprador y el mejor vendedor.

Por qué una operación puede empezar en negativo

Aquí es donde el spread deja de ser una definición y empieza a importar de verdad.

Imagina otra vez:

Bid: 100.00 USD
Ask: 100.05 USD

Compras 100 acciones.

Tu compra se ejecuta hipotéticamente a:

100 × 100.05 = 10,005 USD

Ahora supongamos que nada cambia y decides vender inmediatamente. La referencia para vender sigue siendo el bid:

100 × 100.00 = 10,000 USD

Has perdido:

5 USD

No porque hayas fallado al analizar la dirección del mercado. El precio ni siquiera tuvo que moverse.

Simplemente compraste a un lado del spread y vendiste al otro.

Esto es exactamente lo que quiero que entiendas: antes de que una operación pueda generar beneficio, primero tiene que superar las fricciones de ejecución que le correspondan.

Y el spread es una de ellas.

La SEC utiliza el mismo razonamiento al explicar el bid-ask spread como un costo implícito: comprar al ask y vender inmediatamente al bid produce una pérdida equivalente a esa diferencia, antes de considerar otros cargos.

Y en una posición short ocurre lo mismo al revés

Si abres un short, vendes inicialmente al bid.

Para cerrar esa posición necesitas recomprar, por lo que lo haces al ask.

Con la cotización anterior:

Vendes a 100.00 → compras de vuelta a 100.05.

Si el mercado no se ha movido, la diferencia vuelve a jugar en tu contra.

El spread no castiga únicamente las compras. Existe tanto para largos como para cortos.

Cómo se calcula el spread

La fórmula básica no tiene misterio:

Spread = Ask − Bid

Si tienes:

Bid: 1.2500
Ask: 1.2504

entonces:

Spread = 1.2504 − 1.2500 = 0.0004

La forma de expresar esa distancia depende del instrumento.

En Forex probablemente escucharás hablar de pips. En futuros aparecerán los ticks. En otros mercados será más natural hablar de puntos o directamente de unidades monetarias.

No voy a abrir aquí todo ese tema porque es precisamente el siguiente escalón del curso. Lo trabajamos en Pips, puntos y ticks.

Hay otra forma de mirar el spread que me parece útil: ponerlo en relación con el precio del activo.

Un spread de 0.05 USD puede parecer pequeño. Pero no significa lo mismo en una acción de 100 USD que en una de 1 USD.

Por ejemplo:

  • sobre un activo cercano a 100 USD, 0.05 USD representa aproximadamente un 0.05%;
  • sobre uno cercano a 1 USD, esos mismos 0.05 USD representan aproximadamente un 5%.

La distancia absoluta es idéntica. Su importancia económica no.

Por eso comparar spreads sin mirar el instrumento, su precio y cómo se negocia puede llevar a conclusiones bastante malas.

Por qué el spread cambia

El spread no tiene por qué permanecer constante.

Uno de sus principales determinantes es la liquidez. Cuando existen muchos compradores y vendedores compitiendo cerca del precio actual, normalmente resulta más fácil encontrar cotizaciones próximas entre sí y el spread tiende a estrecharse. Los mercados menos líquidos suelen mostrar spreads mayores.

Pero la liquidez no es lo único.

Durante momentos de volatilidad elevada o cuando aparece información importante, los precios pueden cambiar tan rápido que quienes proporcionan liquidez asumen mayor riesgo al mantener sus cotizaciones. El resultado puede ser un spread más amplio.

También influye el momento del día. La misma divisa, índice o activo puede tener condiciones distintas cuando participan muchos operadores y cuando la actividad cae. Más adelante, cuando estudiemos horarios y sesiones de trading, esta relación tendrá mucho más sentido.

Aquí tendría cuidado con una simplificación bastante habitual:

spread estrecho = buena liquidez es una aproximación útil, pero no cuenta toda la historia.

Un spread muy estrecho te dice que las mejores cotizaciones están cerca. No necesariamente te dice cuánto volumen puedes ejecutar a esos precios. Para una operación pequeña puede ser una referencia muy útil; para órdenes grandes, la profundidad disponible también importa.

No hace falta meternos todavía en microestructura. Solo quiero que no conviertas una pista en una regla absoluta.

El spread no es simplemente “la comisión del broker”

Este es uno de los errores que más me interesa eliminar desde el principio.

Sí, el spread es un costo para el trader cuando cruza del bid al ask.

Pero eso no significa que todo spread sea automáticamente una comisión que se embolsa el broker.

En mercados centralizados, el spread puede surgir de las órdenes y cotizaciones de compradores, vendedores y proveedores de liquidez.

En productos OTC, un broker puede ofrecer precios procedentes de proveedores de liquidez y, dependiendo de su modelo de cuenta, incorporar un margen adicional al spread o cobrar una comisión por separado.

Por eso dos cuentas con spreads diferentes no pueden compararse mirando únicamente esa cifra.

Pepperstone sirve como buen ejemplo. Según su estructura actual, su cuenta Standard incorpora los costos de FX principalmente en el spread, mientras que la cuenta Razor utiliza en Forex y oro spot un modelo de spread raw más comisión.

Eso nos deja una regla bastante más útil:

no preguntes solo “¿cuál tiene menor spread?”. Pregunta “¿cuánto me cuesta realmente ejecutar esta operación bajo este modelo?”.

En la lección de costos del trading entraremos en comisiones, financiación y el resto de gastos que pueden acompañar a una operación.

Si quieres revisar cómo estructura Pepperstone sus cuentas y sus precios, puedes consultar Pepperstone y la promoción disponible mediante nuestro enlace. Las condiciones pueden cambiar, así que revisa siempre las vigentes antes de abrir una cuenta.

Spread y slippage no son lo mismo

Los dos afectan a la ejecución, pero describen problemas distintos.

El spread es la distancia existente entre bid y ask.

El slippage aparece cuando el precio al que finalmente se ejecuta tu orden es distinto del que esperabas obtener.

Puedes tener spread sin slippage.

Y puedes sufrir ambos al mismo tiempo.

Por ejemplo, imagina que ves un ask de 50.02 y envías una orden de compra. Durante ese brevísimo intervalo el mercado se mueve y terminas ejecutando a 50.05.

El espacio entre bid y ask pertenece al spread.

La diferencia entre el precio esperado y el precio de ejecución pertenece al slippage.

No necesitamos desarrollar más esa mecánica aquí porque tiene su propia lección: qué es el slippage en trading.

La distinción, eso sí, quiero que quede clara. Un spread pequeño no garantiza que toda ejecución vaya a ser perfecta.

¿Por qué el gráfico puede mostrar un precio distinto?

Otra sorpresa habitual aparece cuando empiezas a mirar plataformas.

Ves una vela tocar cierto nivel y piensas:

“Entonces mi orden debería haberse ejecutado ahí.”

No necesariamente.

Dependiendo del mercado y de la plataforma, el gráfico puede representar el último precio negociado, el bid, el ask o alguna referencia derivada de ambos. Y determinadas órdenes pueden activarse utilizando un lado concreto de la cotización.

Esto explica situaciones que, sin conocer bid y ask, parecen errores de la plataforma.

No quiero adelantarte ahora toda la mecánica porque enseguida veremos los tipos de órdenes de trading. Lo importante en esta lección es entender que el precio que ves dibujado y el precio ejecutable no son necesariamente exactamente la misma referencia.

Cómo practicar bid, ask y spread sin complicarlo

Este concepto se aprende especialmente rápido cuando lo ves moverse en una plataforma.

Puedes hacerlo en una cuenta demo de trading sin arriesgar capital real.

El ejercicio que yo haría es muy sencillo: elige un instrumento líquido, localiza el bid y el ask y observa durante unos minutos tres cosas: cuál está arriba, cuánto espacio hay entre ambos y cómo cambia esa distancia cuando cambia la actividad del mercado.

Después simula mentalmente una compra y una venta.

Si compras, ¿qué precio utilizas?

Ask.

Si vendes, ¿cuál?

Bid.

Con eso ya estás construyendo el modelo mental correcto.

Pepperstone ofrece cuenta demo, así que también puedes probar la plataforma y observar bid, ask y spread con precios de demostración antes de plantearte operar con dinero real. Su documentación actual confirma que la demo permite practicar sin poner capital real en riesgo.

Más adelante llevaremos esta mecánica a una operación completa en cómo abrir y cerrar una operación.

Qué quiero que te quede claro de bid, ask y spread

Si solo recuerdas una imagen, que sea esta:

Bid ← spread → Ask

A la izquierda tienes el precio al que puedes vender.
A la derecha, el precio al que puedes comprar.
Entre ambos está el spread.

Y ese pequeño espacio importa porque forma parte de la ejecución.

No es simplemente una palabra que aparece en las condiciones de un broker. Influye en el precio al que entras, en el precio al que sales y en cuánto tiene que moverse una operación antes de superar ese costo inicial.

También puede cambiar con la liquidez, la volatilidad y el momento de mercado. Y no debes confundirlo ni con una comisión explícita ni con el slippage.

Ya sabes leer las dos caras de una cotización. El siguiente paso es aprender cómo medimos esas distancias según el mercado: pips, puntos y ticks.

Esta lección ha sido elaborada por Javier Borja