JOLTS e ISM enfrían la actividad, pero no la presión de precios
Las ofertas de empleo JOLTS subieron a 7.271 millones en julio, desde 7.182 millones en junio, después de que el dato del mes previo fuera revisado con fuerza a la baja desde 7.359 millones. La cifra quedó ligeramente por debajo de los 7.300 millones que esperaba el consenso de economistas consultados por Reuters. Las contrataciones bajaron a 5.1 millones y las renuncias se mantuvieron cerca de 3.1 millones.
El ISM manufacturero dejó una lectura parecida de menor impulso. El índice general bajó a 54.6 puntos en agosto, desde 55.6 en julio, y quedó por debajo del 55.2 esperado. La industria sigue en expansión porque una lectura superior a 50 indica crecimiento, pero los nuevos pedidos descendieron a 53.7 y el componente de empleo retrocedió a 51.2 desde 52.8.
El matiz que complica la lectura para la Fed está en los precios. El índice de precios pagados del ISM se mantuvo en 71.1, sin ceder frente a julio. El propio ISM vinculó parte de esas presiones con acero, aluminio, aranceles y productos ligados al petróleo. Es decir, actividad y empleo perdieron algo de fuerza, pero los costes todavía no muestran el mismo enfriamiento.
El dólar recortó avances, pero el USD/MXN volvió a rondar 17.00
Antes de conocerse JOLTS e ISM, el dólar ya venía apoyado por el repunte de los rendimientos de los bonos estadounidenses, el encarecimiento del petróleo y una lectura más restrictiva sobre la Fed. El DXY se movía alrededor de 99.5 y el rendimiento del Treasury a 10 años había llegado a la zona de 4.78%. Tras los datos más débiles de actividad y empleo, el billete verde recortó parte de sus ganancias iniciales, aunque no perdió por completo el soporte previo.
En México, el USD/MXN había operado por debajo de 17.00 pesos por dólar durante la mañana y después volvió a moverse alrededor de esa referencia. La reacción fue contenida: no hubo un movimiento suficiente para convertir la sesión, por sí sola, en una nueva tendencia. El cruce sigue atrapado entre fuerzas opuestas: un dólar respaldado por tasas y riesgo global, y un peso que conserva apoyo por el diferencial de tasas.
Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%, mientras la Fed dejó en julio el rango de fondos federales en 3.50%-3.75%. Además, tres miembros del FOMC prefirieron una subida de 25 puntos base en esa reunión. Esa distancia de tasas todavía es una referencia favorable para el peso, pero puede perder parte de su atractivo si la Fed endurece su postura. El USD/MXN, de cualquier forma, también responde al petróleo, la geopolítica, el apetito por riesgo y los datos de México.

La próxima prueba será empleo primero e inflación después
El mercado tendrá más información muy pronto. El reporte ADP de empleo privado está programado para el 2 de septiembre y el informe oficial de empleo de agosto se publicará el viernes 4 de septiembre. Después llegarán el índice de precios al productor el 10 de septiembre y el IPC de agosto el día 11. La Fed celebrará su próxima reunión el 15 y 16 de septiembre.
Eso deja al dólar en una zona de lectura delicada. Un mercado laboral que se enfríe con más claridad puede moderar el argumento de tasas más altas, pero una inflación persistente puede mantener a la Fed enfocada en precios. JOLTS e ISM no resolvieron ese debate: mostraron menor impulso en empleo y actividad, pero no una relajación equivalente en los costes.
Para el trader mexicano, la consecuencia práctica está en la volatilidad alrededor de esos datos. En Forex, los spreads pueden ampliarse y el slippage —una ejecución a un precio distinto del esperado— puede aparecer cuando el mercado reacciona en segundos. Quien necesite comparar condiciones puede revisar nuestra guía de brokers de Forex y, en particular, qué conviene mirar al comparar brokers con spreads bajos. Un spread anunciado como reducido no garantiza el mismo coste durante un pico de volatilidad.
La lectura para México es que JOLTS e ISM no cerraron el debate. El empleo perdió algo de brillo, pero la presión de precios sigue alta. Mientras esa tensión no se aclare con nóminas e inflación, el USD/MXN puede seguir reaccionando más a cambios en las expectativas sobre la Fed que a un solo dato. No es una señal de operación, sino una referencia para leer el mercado con contexto.









