Los futuros del Brent subían 3.29% hasta 107.75 dólares por barril a las 05:40 GMT del 28 de septiembre —23:40 horas del 27 de septiembre en Ciudad de México—, mientras el WTI avanzaba 2.32% hasta 94.55 dólares. Son precios de futuros y no deben confundirse con cotizaciones spot ni con CFDs ofrecidos por brokers.
El rechazo devuelve la prima geopolítica al Brent y al WTI
El catalizador inmediato no está en inventarios ni en una decisión de la OPEP, sino en la diplomacia. Irán había planteado que podía reabrir Ormuz en siete días si Washington reducía la presión militar y levantaba el bloqueo sobre puertos iraníes. La propuesta fue transmitida mediante intermediarios y posteriormente rechazada públicamente por Donald Trump. Irán mantiene que cualquier reapertura depende de que se cumplan sus condiciones y sigue defendiendo una salida negociada.
Para el mercado, eso devuelve incertidumbre a una ruta que sigue siendo crítica para el suministro global. Los datos preliminares de Kpler citados por Reuters apuntan a que las exportaciones de productores clave de Medio Oriente se recuperaron en septiembre hasta 12.8 millones de barriles diarios, mientras los flujos a través de Ormuz se encaminaban hacia unos 7.4 millones de barriles diarios. Eso muestra que el petróleo sigue saliendo de la región, pero no significa que la logística haya vuelto a la normalidad.
De hecho, el tráfico continúa siendo irregular. Un recuento de Reuters para el 24 de septiembre registró solo nueve buques de materias primas cruzando el estrecho, frente a una media de diez días de 18 embarcaciones. La lectura para el trader mexicano es sencilla: el precio no solo está reaccionando al volumen de crudo disponible, sino también al riesgo de moverlo físicamente.
Para ampliar el contexto reciente entre ambos marcadores, FinanMercado explica cómo la diplomacia y la logística han provocado movimientos distintos entre Brent y WTI. Brent y WTI: diplomacia, Irán y riesgo logístico en Ormuz
Seguros y fletes siguen siendo el problema que el precio no cuenta completo
Conviene mirar más allá del barril. El conflicto ha disparado el coste de asegurar y contratar buques para operar en la zona. En septiembre, fuentes del sector situaban las primas de riesgo de guerra para viajes por Ormuz en torno a 6% a 9% del valor del buque, mientras responsables del sector energético habían advertido de costes adicionales de seguro y tránsito de millones de dólares por cargamento.
Los fletes tampoco se han normalizado. Las tarifas para grandes petroleros VLCC llegaron a superar un millón de dólares diarios durante septiembre, con registros cercanos a 1.27 millones de dólares al día en uno de los máximos recientes. El cuello de botella no desaparece simplemente porque haya barriles disponibles: hacen falta buques, cobertura de seguro, capacidad de transferencia y una ruta suficientemente segura para que los armadores acepten el viaje.
Esto ayuda a explicar por qué una eventual negociación con Irán puede mover al Brent en cuestión de minutos, pero la normalización física del mercado puede tardar más. Incluso si Ormuz se abre con mayor fluidez, los seguros y fletes tendrían que bajar para que desaparezca una parte importante de la prima logística.
FinanMercado ya analizó este problema al explicar cómo Ormuz puede estar formalmente más abierto sin que transportar petróleo vuelva a ser barato o sencillo. Ormuz, seguros y el nuevo mapa del petróleo
Para México, la Mezcla sube de importancia junto con IEPS e inflación
La última cotización oficial disponible de Pemex para la Mezcla Mexicana de Exportación es de 99.55 dólares por barril al 25 de septiembre. Pemex aclara que se trata de un estimado informativo calculado con las fórmulas regionales de precios y que la cotización diaria se publica alrededor de las 18:00 horas. Por eso, al corte de esta nota todavía no existe una referencia oficial de Pemex correspondiente al 28 de septiembre.
Un Brent más caro suele dar soporte a las referencias internacionales que intervienen en la valoración del crudo mexicano, pero petróleo caro no equivale automáticamente a una mejora fiscal para México. El país también enfrenta mayores costes de combustibles, logística y mecanismos destinados a suavizar el precio final para los consumidores.
Ese punto ya es visible en el IEPS. Para el periodo del 26 de septiembre al 2 de octubre, Hacienda fijó un estímulo fiscal de 72.09% para gasolina menor a 91 octanos, 72.11% para gasolina de mayor octanaje y 100% para diésel. El diésel cuenta además con un estímulo complementario de 1.1896 pesos por litro.
México mantiene además una estrategia con el sector gasolinero para conservar la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro en la mayor parte del país y el diésel por debajo de 27 pesos. Si el crudo, los fletes o los productos refinados permanecen elevados, el coste de sostener esos amortiguadores vuelve a ser una variable que conviene vigilar.
Para entender por qué el movimiento internacional del barril no llega de forma directa al surtidor, puede consultarse la explicación de FinanMercado sobre petróleo, gasolina, tipo de cambio e IEPS en México. Por qué el petróleo no se refleja igual en la gasolina mexicana
El peso mexicano también entra en la ecuación
El petróleo no determina por sí solo al peso. La reacción del USD/MXN depende además del dólar global, las tasas de Estados Unidos, Banxico y el apetito por activos emergentes.
El índice dólar se mantenía cerca de máximos de dos meses tras el aumento de las tensiones con Irán, mientras el mercado volvía a discutir el efecto de la energía sobre inflación y tasas estadounidenses. El último FIX disponible de Banco de México antes de la apertura del lunes fue de 17.7100 pesos por dólar, determinado el 25 de septiembre.
Para México hay dos fuerzas que pueden ir en sentidos distintos. Un crudo mexicano más caro puede mejorar el valor de las exportaciones petroleras, pero un shock geopolítico también puede fortalecer al dólar, elevar expectativas de inflación y aumentar la aversión al riesgo. Por eso, la relación “petróleo arriba, peso fuerte” no funciona como una regla automática.
Para los traders, el punto importante está en seguir Brent, WTI, Mezcla Mexicana, USD/MXN y estímulos fiscales como piezas del mismo escenario, sin confundir el movimiento inicial con una tendencia confirmada. Si la diplomacia vuelve a avanzar, el mercado puede retirar parte de la prima geopolítica rápidamente; si Ormuz, los seguros y los fletes siguen tensionados, esa prima puede permanecer incluso sin una interrupción total del suministro.
Lo que toca vigilar ahora es si las conversaciones entre Washington y Teherán producen un nuevo marco negociador y, sobre todo, si esa mejora llega al tráfico real, al seguro marítimo y al coste de los fletes. Ahí estará la señal más útil para saber si el repunte del petróleo es solo una reacción de corto plazo o si la presión energética sigue entrando en la ecuación mexicana.








