Nvidia mira las conversaciones de septiembre entre Estados Unidos y China sin alivio inmediato

Nvidia afronta incertidumbre mientras Washington y Pekín preparan un diálogo sobre IA.
Nvidia afronta incertidumbre mientras Washington y Pekín preparan un diálogo sobre IA.

Estados Unidos y China planean mantener en septiembre una primera ronda oficial de conversaciones sobre inteligencia artificial bajo la actual administración de Donald Trump, según cinco fuentes consultadas por Reuters. El encuentro probablemente se celebraría antes de la visita prevista de Xi Jinping a Washington el 24 de septiembre, aunque las fechas exactas no están cerradas.

Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, encabezaría la delegación de su país. Sin embargo, los participantes, la sede y la agenda continúan en discusión. La Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Tesoro y varios organismos chinos no confirmaron públicamente esos detalles cuando fueron consultados. Por tanto, se trata de conversaciones en preparación, no de un acuerdo firmado ni de un cambio regulatorio aprobado.

Para Nvidia, que cotiza en el Nasdaq con el ticker NVDA, el asunto no es diplomático en abstracto. Los controles estadounidenses sobre chips avanzados han reducido su capacidad para competir en el mercado chino de centros de datos, mientras Pekín impulsa proveedores nacionales. Cualquier cambio en esa relación puede alterar ingresos potenciales, la competencia y el alcance internacional de su plataforma tecnológica.

El diálogo no devuelve todavía a Nvidia al mercado chino

Nvidia cerró su primer trimestre fiscal de 2027 con ingresos de 81,615 millones de dólares, un crecimiento interanual de 85%. El negocio de centros de datos aportó 75,200 millones, por lo que más de nueve de cada diez dólares facturados por la compañía procedieron de la infraestructura relacionada con inteligencia artificial y cómputo acelerado.

La empresa proyectó ingresos de 91,000 millones de dólares, con una variación posible de 2%, para su segundo trimestre fiscal. La cifra más relevante para interpretar las conversaciones es que ese guidance —la previsión elaborada por la propia dirección— no incluye ingresos por cómputo de centros de datos en China. En otras palabras, la compañía no necesita una reapertura inmediata del mercado chino para cumplir la previsión publicada, pero tampoco está incorporando ese posible crecimiento.

Su informe trimestral ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos muestra la profundidad del problema. Nvidia no realizó envíos de productos Hopper para centros de datos a China durante el trimestre, frente a ventas por 4,600 millones de dólares en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Desde febrero de 2026, Washington concedió licencias para enviar cantidades limitadas de procesadores H200 a clientes chinos específicos. No obstante, Nvidia indicó que todavía no había generado ingresos mediante ese programa y que desconocía si China permitiría las importaciones.

La empresa fue más directa al describir su posición competitiva: con las reglas actuales, considera que no puede diseñar un producto para centros de datos que sea suficientemente competitivo y que, al mismo tiempo, reciba la aprobación de los gobiernos estadounidense y chino. Al cierre del trimestre, se encontraba efectivamente excluida del mercado chino de cómputo para centros de datos.

La oportunidad es grande, pero el riesgo competitivo ya está en marcha

Las conversaciones podrían abordar la seguridad de los modelos de frontera, los controles sobre chips, el acceso a modelos abiertos, la propiedad intelectual y la posibilidad de que sistemas avanzados sean utilizados en operaciones militares o ciberataques. Pero la agenda no está definida y una negociación sobre IA no equivale necesariamente a una relajación de las restricciones comerciales.

También existe el escenario contrario. Las autoridades podrían acordar nuevos controles sobre modelos, servicios en la nube o componentes tecnológicos. Nvidia reconoce en su documentación regulatoria que reglas más amplias podrían afectar no solo sus ventas en China, sino también su cadena de suministro, sus clientes internacionales y la demanda de productos en otros mercados.

La pérdida del negocio chino tampoco es únicamente una venta aplazada. Nvidia advirtió que su ausencia ha permitido a competidores locales ampliar sus ecosistemas de desarrolladores y clientes. Cuando un proveedor queda fuera de un mercado durante varios años, recuperar permisos no garantiza que recupere también la demanda, los contratos ni su posición anterior.

Esta es la principal diferencia entre una oportunidad futura y un cambio empresarial real. Un posible entendimiento entre Washington y Pekín podría permitir a Nvidia volver a competir, pero la compañía todavía necesitaría un producto autorizado por ambos gobiernos, atractivo para los clientes chinos y capaz de soportar los costes derivados de licencias, inspecciones o aranceles.

Por ahora, las conversaciones aportan opcionalidad, no ingresos confirmados. Tampoco modifican automáticamente el margen bruto, la caja o el beneficio previsto por Nvidia. La lectura financiera seguirá dependiendo de las condiciones concretas que puedan acordarse y de la capacidad de la empresa para convertir una eventual apertura regulatoria en ventas rentables.

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Qué significa para quienes siguen Nvidia desde México

Nvidia está registrada como valor activo en el Sistema Internacional de Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores. Su mercado de origen es el Nasdaq, pertenece al sector de tecnología de la información y aparece bajo la clave NVDA, por lo que los inversionistas mexicanos pueden obtener exposición a la compañía mediante los canales habilitados por su casa de bolsa.

Para estos accionistas, el dato central no es que dos gobiernos vayan a sentarse a dialogar. Lo importante es determinar si las conversaciones cambian una previsión empresarial que actualmente asigna cero ingresos al cómputo de centros de datos en China.

Las acciones de Nvidia subieron 1.97% el 21 de julio, hasta 207.29 dólares. Sin embargo, el Nasdaq avanzó 1.3% y otras compañías vinculadas con inteligencia artificial también registraron ganancias. No existe evidencia suficiente para atribuir el movimiento exclusivamente a las conversaciones entre Estados Unidos y China.

La cotización puede reaccionar a la posibilidad de recuperar un mercado relevante, pero el negocio tendrá que evaluarse con datos posteriores: licencias concedidas, chips autorizados, aceptación de importaciones, pedidos confirmados y reconocimiento efectivo de ingresos. Una expectativa política no sustituye esas pruebas.

Lo que cambió es que Washington y Pekín preparan un canal específico para discutir inteligencia artificial. El riesgo abierto es que la fecha, la agenda y el resultado siguen sin confirmarse, mientras Nvidia permanece fuera del mercado chino de centros de datos. La compañía tendrá que demostrar que puede mantener su crecimiento y sus márgenes sin China y que, ante una eventual reapertura, todavía conserva una oferta competitiva.

Esta noticia ha sido elaborada por Araceli Ramírez

 
Araceli Ramírez - Economista en la universidad de Asunción

Araceli Ramírez

Economísta

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Especialista en empresas cotizadas y noticias que afectan a las compañíaso