Las ventas minoristas dieron el primer golpe al dólar
El Census Bureau informó el viernes 14 de agosto que las ventas minoristas y de servicios de comida bajaron 0.6% mensual en julio, hasta 763,600 millones de dólares. El consenso consultado por Reuters esperaba un avance de 0.1%, mientras que junio había registrado un aumento de 0.2%. Frente a julio de 2025, las ventas todavía crecieron 5.0%.
El matiz importa. Las ventas minoristas no equivalen a todo el consumo de los hogares y la estadística se publica en términos nominales, sin ajustar por cambios de precios. Parte del retroceso también estuvo relacionada con compras adelantadas a junio y menores ingresos en gasolineras. Aun así, la sorpresa negativa, junto con una inflación mensual de julio de 0.1%, reforzó la expectativa de que la Fed pueda mantener las tasas sin cambios en septiembre.
La reacción fue visible en divisas. El viernes, el USD/MXN rompió momentáneamente la barrera de 17 pesos y se movió aproximadamente entre 16.98 y 17.05 en referencias de mercado. El cierre de jornada de Banxico —calculado con su metodología específica— quedó en 17.0308 pesos por dólar.
La reapertura mantiene al peso firme, pero el dólar explica buena parte
Este lunes 17 de agosto, el USD/MXN seguía alrededor de 17.00 durante la mañana mexicana. Antes, las operaciones overnight habían dejado un rango aproximado de 16.99 a 17.03 pesos por dólar, una señal de que la zona de 17 continuaba concentrando la atención del mercado.
El movimiento no puede atribuirse únicamente al peso. En las operaciones europeas, el DXY cayó hasta 99.294 puntos, su nivel más bajo desde principios de junio. El rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años llegó temprano a 4.677%, pero posteriormente regresó a la zona de 4.70%.
Ese contraste ayuda a ordenar la lectura. La caída simultánea del DXY y del USD/MXN sugiere que buena parte del impulso reciente proviene de una debilidad general del dólar, no solo de factores mexicanos. Al mismo tiempo, el rebote del Treasury a 10 años recuerda que las tasas de largo plazo también responden a inflación, petróleo, oferta de deuda y riesgo geopolítico. No todos los activos están interpretando el dato estadounidense de la misma manera.
Por eso, 17.00 funciona mejor como referencia que como señal. El viernes el cruce bajó de ese nivel y después volvió por encima antes del cierre oficial de Banxico. Para quien sigue el dólar/peso desde México, lo importante es que el peso conservó buena parte del avance durante la reapertura, pero todavía falta comprobar si puede sostenerlo cuando cambien el dólar global y los rendimientos estadounidenses.

Banxico y la Fed vuelven al centro de la lectura
Banxico mantuvo el 6 de agosto su tasa objetivo en 6.50% y señaló que considera apropiado conservarla en ese nivel. La Fed, por su parte, dejó el 29 de julio el rango de los fondos federales en 3.50%-3.75%, aunque tres integrantes del FOMC preferían un aumento de 25 puntos base.
La diferencia entre las tasas de México y Estados Unidos mantiene un atractivo relativo para activos denominados en pesos, pero no garantiza una apreciación continua de la moneda mexicana. El USD/MXN también responde al apetito global por riesgo, a las expectativas sobre ambas economías y a cualquier cambio en la lectura de la política monetaria estadounidense.
La siguiente prueba llega esta misma semana. La Fed publicará el miércoles 19 de agosto las minutas de su reunión de julio y Banxico hará lo propio el jueves 20. El mercado buscará pistas sobre cuánto pesa la inflación frente al enfriamiento de algunos indicadores de actividad. Para el peso, el tono de ambos documentos puede terminar siendo más relevante que una ruptura intradía de unos cuantos centavos.
Qué debe vigilar un trader en México
El primer filtro es comprobar si la debilidad del dólar continúa. Si el DXY permanece presionado, el peso conserva un viento externo favorable. Si el dólar rebota o aumenta la aversión al riesgo, la lectura puede cambiar rápido. El Treasury a 10 años merece atención precisamente porque su recuperación de este lunes muestra que el ajuste de expectativas no está siendo uniforme.
El segundo filtro es operativo. Quien siga este movimiento mediante un intermediario puede consultar nuestra guía de mejores brokers de Forex, pero el precio del par no es el único costo. El spread representa una parte del coste de operar y las condiciones pueden variar según el intermediario y el entorno de mercado.
Incluso al comparar brokers con spreads bajos, conviene recordar que el apalancamiento amplifica la exposición y puede aumentar las pérdidas con movimientos relativamente pequeños del tipo de cambio. Si se utilizan CFDs u otros derivados, las condiciones del producto y la gestión del riesgo importan tanto como la dirección inmediata del USD/MXN.
La clave para el trader mexicano no es adivinar si 17.00 “aguanta”, sino identificar qué motor domina el cruce. Por ahora, la reapertura conserva la fortaleza del peso y coincide con un dólar global débil, pero el comportamiento de los Treasuries y las próximas minutas de la Fed y Banxico obligan a mantener una lectura prudente antes de tratar el movimiento como algo más que una reacción de corto plazo.









