Hacienda todavía no publica las cifras definitivas de 2027
El calendario de la Secretaría de Hacienda fija para el 8 de septiembre la publicación de los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos, el Proyecto de Presupuesto de Egresos y la Miscelánea Fiscal. La Cámara de Diputados también tiene prevista para ese día la recepción del proyecto. Por eso, todavía no es correcto afirmar que Hacienda “presentó sus cuentas para 2027”.
Lo que sí existe es una primera referencia. En los Pre-Criterios 2027, publicados en abril, Hacienda planteó un crecimiento económico de entre 1.9% y 2.9%, inflación de 3.0% al cierre del año, un tipo de cambio de 18.6 pesos por dólar, una tasa de Cetes a 28 días de 5.5% al cierre y Requerimientos Financieros del Sector Público —la medida amplia del déficit— equivalentes a 3.5% del PIB. La deuda, medida por el Saldo Histórico de los RFSP, se estimó en 55% del PIB. Son supuestos preliminares, no las cifras definitivas del paquete.
Ese matiz importa. El Paquete Económico sirve para convertir un escenario macroeconómico en estimaciones de ingresos, gasto y financiamiento. Un cambio relativamente pequeño en crecimiento, tasas o tipo de cambio puede modificar la lectura sobre recaudación, costo de la deuda y necesidad de financiamiento. No significa que una sola cifra vaya a decidir el rumbo del peso o de Banxico, pero sí puede cambiar la evaluación fiscal que haga el mercado.
Las cinco cifras que pueden cambiar la lectura de tasas y peso
La primera será el crecimiento. Hacienda partió en abril de un rango de 1.9% a 2.9% para 2027. Banxico, en su Informe Trimestral de abril-junio, contempla un intervalo más amplio y algo más bajo, de 1.2% a 2.8%. Además, la mediana de los especialistas encuestados por el banco central en agosto se ubicó en 1.80%. Si Hacienda mantiene un escenario más fuerte que el consenso privado, el mercado revisará con atención si las estimaciones de ingresos son suficientemente prudentes. La segunda será la inflación: los Pre-Criterios suponen 3.0% al cierre de 2027, frente a una mediana privada de 3.84%. Banxico también espera que la inflación general alcance su meta de 3% durante 2027, pero mantiene una postura cautelosa ante los riesgos que todavía rodean el proceso de desinflación.
La tercera cifra será la tasa de Cetes a 28 días. Hacienda había proyectado 5.5% para el cierre de 2027, mientras que la encuesta de agosto de Banxico coloca la mediana del sector privado en 6.48%. Es una diferencia cercana a un punto porcentual y resulta relevante porque las tasas inciden en el costo de financiamiento del gobierno. Banxico mantiene actualmente su tasa de referencia en 6.50%, sin comprometer de antemano la trayectoria futura. La cuarta será el dólar: el escenario preliminar de Hacienda contempla 18.6 pesos por dólar al cierre de 2027, frente a 18.05 pesos en la mediana de los analistas. La diferencia no permite anticipar hacia dónde se moverá el USD/MXN, pero sí altera la valuación en pesos de distintos ingresos y costos vinculados al dólar.
La quinta cifra será el déficit amplio. Hacienda había estimado RFSP por 3.5% del PIB en 2027; los especialistas consultados por Banxico esperan una mediana de 4.18% del PIB. Ahí estará uno de los contrastes fiscales más importantes. Si la nueva meta se acerca al escenario preliminar, Hacienda deberá mostrar cómo pretende alcanzar esa reducción sin depender de supuestos demasiado favorables. Si resulta mayor, la atención pasará al efecto sobre la deuda, que en abril estaba proyectada en 55% del PIB.

Por qué estas diferencias importan a Banxico y al peso
Para Banxico, el presupuesto no sustituye los datos de inflación ni determina una decisión de tasas. Sí forma parte del entorno que el banco central evalúa. Un déficit mayor, necesidades de financiamiento más altas o un escenario de demanda interna más fuerte pueden modificar el balance de riesgos; una consolidación fiscal más clara puede operar en sentido contrario. La reacción dependerá del conjunto del paquete, no de una sola partida.
El punto de partida monetario sigue siendo restrictivo: Banxico mantiene la tasa de referencia en 6.50% y en agosto consideró apropiado conservarla en ese nivel. Al mismo tiempo, su previsión de crecimiento para 2027, de 1.2% a 2.8%, deja claro que existe un rango amplio de resultados posibles. Por eso sería excesivo concluir desde ahora que el paquete obligará al banco central a recortar, mantener o subir tasas.
Con el peso ocurre algo similar. Un paquete que mejore la percepción sobre la trayectoria de deuda y déficit puede favorecer la lectura del riesgo soberano, pero el USD/MXN también responde al dólar global, la Reserva Federal, el diferencial de tasas, el comercio y el apetito internacional por riesgo. Una reacción inicial después de la presentación tampoco bastará para hablar de una nueva tendencia.
Qué debe confirmar Hacienda el 8 de septiembre
La comparación decisiva comenzará cuando Hacienda publique las cifras efectivas. Habrá que comprobar si cambió el rango de crecimiento, si continúa suponiendo inflación de 3%, qué tasa de Cetes utiliza, cuál es el nuevo tipo de cambio de referencia y, sobre todo, qué trayectoria plantea para RFSP y deuda. El portal oficial todavía mantiene vacíos los documentos definitivos de 2027 y únicamente ofrece los Pre-Criterios.
También importará cómo se financian las prioridades de gasto y qué supuestos sostienen los ingresos. El dato clave no será si una cifra parece buena o mala aislada, sino si crecimiento, tasas, déficit y deuda cuentan una historia fiscal coherente. Esa será la comparación que permita evaluar con más rigor qué puede cambiar para el peso, el costo del financiamiento y la lectura de Banxico.
Lo que puede afirmarse este 7 de septiembre es limitado: existe un escenario preliminar de Hacienda y ya existe un punto de comparación de Banxico y del mercado. Lo que todavía no puede afirmarse es que esas serán las cifras del Paquete Económico 2027. La referencia definitiva llega el 8 de septiembre.









