Por qué la subida del BCE no bastó para impulsar al euro
El BCE elevó los tres tipos oficiales en 25 puntos base. A partir del 16 de septiembre, la facilidad de depósito quedará en 2.50%, la tasa de las operaciones principales de financiación en 2.65% y la facilidad marginal de crédito en 2.90%. La razón central fue el repunte de las presiones inflacionarias ligadas al conflicto en Oriente Próximo y, sobre todo, a la energía.
Pero el movimiento no tomó por sorpresa al mercado. La subida estaba ampliamente esperada y, tras el anuncio, el euro no consiguió convertir el endurecimiento monetario en una subida sostenida. El jueves, el euro llegó a retroceder alrededor de 0.3% frente al dólar hasta la zona de 1.1594, mientras la referencia oficial del BCE para la jornada quedó en 1.1616 dólares por euro.
Ahí está la primera clave. En Forex no importa solo si un banco central sube o baja tasas, sino cuánto de esa decisión ya estaba incorporado en el precio y qué espera el mercado después. El BCE, además, evitó comprometerse con una senda concreta: seguirá decidiendo reunión por reunión según inflación, datos y transmisión de la política monetaria. Una subida de tasas no es una garantía de fortaleza para una divisa.
La energía empuja la inflación, pero también complica el crecimiento
La inflación de la eurozona subió a 3.3% anual en agosto, desde 2.9% en julio. El dato más llamativo volvió a estar en la energía: su tasa anual pasó de 10.3% a 14.3%. Ese salto ayuda a entender por qué el BCE endureció su política. Sus nuevas proyecciones sitúan la inflación media en 3.0% en 2026, 2.5% en 2027 y 2.1% en 2028.
El problema para el euro es que la energía tiene dos caras. Un petróleo, gas o combustible más caro puede obligar al BCE a mantener tasas más altas, pero también encarece las importaciones, reduce el poder de compra y puede frenar consumo e inversión. Las propias proyecciones del banco muestran que un shock energético más persistente elevaría la inflación y debilitaría el crecimiento.
Tampoco conviene convertir esto en una historia de recesión automática. El BCE mejoró su escenario base y proyecta un crecimiento de 0.9% en 2026, 1.4% en 2027 y 1.5% en 2028. La economía ha mostrado más resistencia de la prevista, aunque las exportaciones siguen condicionadas por problemas de competitividad y por la incertidumbre comercial. El freno del euro viene de una mezcla de factores, no de un solo dato.

El dólar conserva apoyo propio antes de la Fed
La otra mitad del EUR/USD es el dólar. La Reserva Federal mantuvo en julio su rango objetivo en 3.50%-3.75%, con tres miembros que ya preferían un aumento de 25 puntos base. La próxima reunión está fijada para el 15 y 16 de septiembre. Antes del nuevo dato de inflación estadounidense, el mercado asignaba alrededor de 68% de probabilidad a una subida de 25 puntos base.
Ese respaldo relativo ayuda a explicar por qué el euro no despega solo porque el BCE haya subido tasas. El DXY rondaba 99.14 este viernes y el dólar también encontraba apoyo en la demanda defensiva asociada a la tensión geopolítica y al encarecimiento energético. Además, los precios al productor de Estados Unidos aumentaron 0.4% mensual y 5.4% anual en agosto, manteniendo viva la discusión sobre una Fed más restrictiva.
El siguiente filtro es el IPC estadounidense de agosto, programado para este viernes 11 de septiembre a las 8:30 a.m. hora del Este. Al mismo tiempo, las expectativas sobre el BCE también se han endurecido: datos de LSEG recogidos por MarketWatch situaban en 49% la probabilidad de otra subida el 29 de octubre y en 89% la de un nuevo aumento para el 17 de diciembre. Son probabilidades de mercado, no decisiones oficiales, y pueden cambiar rápidamente con los próximos datos.
Qué cambia ahora para quienes siguen EUR/USD desde México
Para un trader mexicano, el EUR/USD sirve también como termómetro de la fortaleza general del dólar. Si el euro no consigue beneficiarse de una subida del BCE mientras el DXY permanece firme, una parte importante de la explicación está del lado estadounidense. Eso puede influir indirectamente en el USD/MXN, pero no determina por sí solo al peso: Banxico, el diferencial de tasas, los datos locales y el apetito global por riesgo también entran en la ecuación.
Quienes operan divisas desde México también deben mirar el costo de ejecución, no solo el precio. Alrededor de datos como el IPC estadounidense o las decisiones de bancos centrales, los spreads pueden ampliarse y aparecer slippage, es decir, una ejecución a un precio distinto del esperado. El apalancamiento amplifica tanto los movimientos favorables como los desfavorables. Para comparar condiciones puede ser útil revisar los mejores brokers de Forex y, por separado, los brokers con spreads bajos, sin asumir que un spread anunciado se mantendrá igual durante episodios de volatilidad.
La clave ahora está en tres frentes: si la energía sigue obligando al BCE a endurecer su política, si ese endurecimiento empieza a pesar más sobre el crecimiento europeo y si los datos de Estados Unidos mantienen a la Fed en una ruta igualmente restrictiva. Mientras esas fuerzas compitan, una subida de tasas del BCE no basta por sí sola para anticipar la dirección del EUR/USD. Es contexto de mercado, no una señal de compra o venta.









