El BCE decidió subir tasas, pero la sorpresa estaba en otra parte
El Banco Central Europeo decidió el 10 de septiembre elevar sus tres tasas oficiales en 25 puntos básicos. La facilidad de depósito pasará a 2.50%, la tasa de refinanciación a 2.65% y la facilidad marginal a 2.90% a partir del 16 de septiembre. Además, el BCE proyectó una inflación promedio de 3.0% en 2026 y 2.5% en 2027, una señal de que el choque energético sigue pesando sobre su lectura de precios.
El matiz es importante: la subida no sorprendió al mercado. Antes de la reunión, los operadores ya habían descontado prácticamente por completo un movimiento de 25 puntos básicos. Eso reduce la capacidad de una decisión esperada para impulsar al euro por sí sola. En divisas no basta con que un banco central suba tasas; importa cuánto de ese movimiento ya estaba incorporado en el precio y qué está cambiando al mismo tiempo en la otra moneda del par.
Por eso, la caída del EUR/USD no debe interpretarse como si el BCE hubiera perdido relevancia. La lectura más útil es que el frente estadounidense se movió con mayor fuerza. El euro conserva el respaldo de una política monetaria más restrictiva, pero el dólar recibió al mismo tiempo apoyo del petróleo, los rendimientos y las expectativas sobre la Fed.
Petróleo, inflación y bonos vuelven a darle ventaja al dólar
El petróleo volvió a tensar la ecuación. El Brent se movía alrededor de 107.70 dólares por barril, mientras el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó 5.03%, su nivel más alto desde 2007. Cuando el crudo sube con fuerza, aumenta el temor a que la energía mantenga presión sobre la inflación; y unos rendimientos estadounidenses más altos pueden hacer más atractivos los activos denominados en dólares.
Esa preocupación encontró respaldo en la inflación de agosto en Estados Unidos. El IPC avanzó 0.4% mensual y 3.4% interanual. La gasolina aumentó 3.9% en el mes y explicó más de un tercio del incremento mensual del índice general. Con ese telón de fondo, el mercado elevó con fuerza sus apuestas por una subida de tasas de la Fed en septiembre.
El resultado también se observa en el DXY. El índice del dólar, que compara al billete verde con seis divisas principales, rondaba 99.55-99.60 este martes. El EUR/USD cotizaba cerca de 1.1538 después de haber caído el lunes a la zona de 1.1530, su nivel más bajo desde mediados de agosto. El punto clave no es solo que el euro haya bajado: el dólar está ganando terreno de forma más amplia.
La Fed puede decidir si el movimiento dura o se revierte
La Reserva Federal celebra su reunión del 15 y 16 de septiembre con la tasa de fondos federales en un rango de 3.50% a 3.75%. En julio decidió mantenerla sin cambios por nueve votos contra tres; los tres disidentes preferían un incremento de 25 puntos básicos. Para la decisión del miércoles, el mercado asignaba alrededor de 90% de probabilidad a una subida de un cuarto de punto.
Eso no convierte el aumento en un hecho. La diferencia entre una expectativa y una decisión oficial es especialmente importante en Forex. Si la Fed sube tasas pero deja un mensaje menos restrictivo de lo previsto, el dólar podría perder parte del impulso. Si mantiene abierta la puerta a nuevas subidas, los rendimientos podrían seguir dándole apoyo. Un mantenimiento inesperado de tasas volvería a cambiar la lectura del mercado.
Para un trader en México, esta discusión no termina en el EUR/USD. Una fortaleza generalizada del dólar puede trasladar presión a otros cruces, incluido el USD/MXN, aunque el peso mexicano añade sus propios factores: Banxico, el diferencial de tasas, el apetito global por riesgo y las condiciones locales. Que el DXY suba no significa automáticamente que el peso deba debilitarse en la misma proporción.
Qué debe vigilar un trader en México
La referencia inmediata en EUR/USD está en el mínimo reciente alrededor de 1.1530 y en la capacidad del par para alejarse o no de esa zona antes de la decisión de la Fed. Es una referencia de mercado, no una señal de compra o venta. También conviene observar si el DXY mantiene su avance y si el rendimiento a 10 años continúa alrededor o por encima de 5%, porque ambos ayudan a identificar si el movimiento sigue viniendo principalmente del lado del dólar.
Quienes operan pares de divisas desde México también deben mirar el costo de ejecución. Alrededor de decisiones de bancos centrales, los spreads pueden ampliarse y el slippage puede provocar que una orden se ejecute a un precio distinto al esperado. Si se están evaluando plataformas, una guía para comparar brokers de Forex permite revisar condiciones, mientras que la comparativa de brokers con spreads bajos ayuda a poner ese costo en contexto. En productos apalancados o CFDs, una oscilación pequeña del par puede traducirse en una pérdida mayor sobre el capital expuesto.
La lectura es más clara si se separan las piezas. El BCE sí endureció su política, pero una subida ampliamente descontada compite ahora con un dólar respaldado por petróleo caro, rendimientos elevados y una Fed que el mercado espera más restrictiva. La decisión estadounidense puede confirmar esa ventaja o desmontarla; hasta entonces, el mínimo mensual del EUR/USD es contexto, no una señal automática.








