El yen vuelve al centro del carry trade: por qué el peso mira al BoJ

  • El yen llega fortalecido a la reunión del Banco de Japón del 17 y 18 de septiembre, con una subida de 25 puntos base ampliamente esperada por el mercado. Para México, el riesgo va más allá de Japón: un cierre acelerado de carry trades puede presionar al peso y elevar la volatilidad del USD/MXN

  • Más información: El Treasury a 10 años roza 5%: por qué el dólar no responde automáticamente

El yen llega fortalecido a una reunión del BoJ clave para el carry trade y el peso mexicano.
El yen llega fortalecido a una reunión del BoJ clave para el carry trade y el peso mexicano.

El yen llega con fuerza a una reunión del BoJ especialmente sensible

El Banco de Japón mantiene su tasa de referencia alrededor de 1%, nivel que ratificó por mayoría de 8 a 1 en su reunión de julio. La próxima decisión se conocerá el 18 de septiembre, después de dos días de reunión. El disidente Hajime Takata había propuesto subir a 1.25% en julio y volvió a defender a comienzos de septiembre una normalización más ágil de la política monetaria.

El mercado ha ido más rápido. Durante la última semana, el yen se apreció hasta llevar al dólar a niveles cercanos a 153 yenes, una zona que no se veía desde febrero. Al mismo tiempo, una subida de 25 puntos base, hasta 1.25%, llega ampliamente descontada por los operadores. Eso reduce el valor informativo de la decisión por sí sola y pone más atención en lo que diga el gobernador Kazuo Ueda sobre los siguientes pasos.

Para el trader mexicano, ese matiz importa. Un alza esperada no obliga al yen a seguir apreciándose. Si el BoJ entrega exactamente lo descontado y evita sugerir un ritmo más rápido de endurecimiento, parte del movimiento previo podría revertirse. Un mensaje más restrictivo de lo previsto, en cambio, aumentaría la presión sobre las posiciones financiadas en yenes. El riesgo está en asumir que una subida de tasas produce una reacción automática.

Por qué el carry trade del yen puede terminar golpeando al peso

El carry trade consiste, en su forma más sencilla, en financiarse en una moneda con tasas bajas —durante años, el yen ha cumplido ese papel— para invertir en otra moneda o activo con mayor rendimiento. La estrategia depende no solo del diferencial de tasas, sino también de que el tipo de cambio y la volatilidad no se muevan demasiado en contra. Si el yen se aprecia rápidamente, devolver esa financiación se vuelve más costoso en términos de la moneda de destino y los inversores apalancados pueden empezar a reducir posiciones.

Ahí entra México. El Banco de Pagos Internacionales señaló en su revisión de marzo de 2026 que los ratios de carry ajustados por riesgo del peso mexicano y el real brasileño frente al yen habían aumentado con fuerza. También observó que fondos apalancados mantenían posiciones netas largas en monedas emergentes, especialmente en peso mexicano, mientras conservaban posiciones cortas en yenes. Cuando el mercado pasó a un entorno de mayor aversión al riesgo a comienzos de marzo, esas posiciones cortas se redujeron.

La diferencia de tasas ayuda a entender el atractivo. Banxico mantiene actualmente su tasa objetivo en 6.50%, frente al 1% del BoJ: una brecha simple de 5.5 puntos porcentuales entre ambas tasas oficiales. Eso no equivale a la rentabilidad real de un carry trade, porque intervienen forwards, costos, coberturas y movimientos cambiarios, pero sirve para entender por qué el peso aparece entre las monedas utilizadas en estas estrategias. El precedente de agosto de 2024 también pesa: el BIS documentó que el desarme de carry trades con yen coincidió con depreciaciones del peso mexicano y de otras divisas emergentes.

El futuro del peso mexicano vence el 14 de septiembre y entrega el 17 por el feriado.
También te puede interesar: El futuro del peso vence hoy: la entrega cambia por el feriado mexicano

Qué debe vigilar el trader mexicano después de la decisión

La primera referencia será el propio yen. Si una decisión o un mensaje más restrictivo del BoJ provoca otra apreciación rápida, habrá que observar si el movimiento viene acompañado de reducción de riesgo en monedas emergentes. En ese escenario, el USD/MXN podría subir por debilidad del peso aunque el catalizador original esté en Japón. Si el yen se estabiliza y el apetito por riesgo aguanta, el contagio podría ser mucho menor. El BIS ha señalado precisamente que el cierre de posiciones apalancadas puede amplificar la reacción del mercado a un endurecimiento monetario.

La segunda referencia es Banxico. Su tasa objetivo se mantiene en 6.50% y la siguiente decisión está calendarizada para el 24 de septiembre. Por eso, el peso tendrá dos capas de lectura: primero, el riesgo global asociado al yen y al desapalancamiento; después, las expectativas locales sobre tasas. Conviene separar ambos factores antes de atribuir cualquier movimiento del USD/MXN únicamente al dólar o al Banco de Japón.

También importa la ejecución. Alrededor de decisiones de bancos centrales, los spreads pueden ampliarse y el slippage puede hacer que una orden se ejecute a un precio distinto del esperado. Para quien opera desde México, comparar las condiciones de los brokers de Forex no debería limitarse al spread anunciado. Y si la exposición se toma mediante brokers para operar con CFDs, el apalancamiento puede amplificar tanto movimientos favorables como pérdidas.

La lectura útil para México no es que el yen “mande” sobre el peso. Es que una moneda de financiación que se aprecia con fuerza puede obligar a desmontar posiciones construidas en mercados de mayor rendimiento. Si el BoJ confirma la subida que espera el mercado, la señal realmente importante será la reacción posterior del yen y si esa reacción se convierte, o no, en un episodio más amplio de reducción de riesgo.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

Más del autor

Redactor especializado en Forex y divisas