La caída intradía no fue igual al cierre
Reuters registró una presión fuerte durante la mañana europea. El cacao de Londres cayó 2.5% hasta 3,863 libras por tonelada y llegó a tocar 3,799 libras, su nivel más bajo en siete semanas y media. En Nueva York, el cacao perdió 2.4% hasta 5,222 dólares por tonelada y marcó un mínimo de 5,111 dólares. El azúcar crudo bajó 1.8% a 17.16 centavos por libra, mientras el café arábica tocó 2.7315 dólares por libra, un mínimo de tres meses. El robusta también retrocedió.
Pero esa fotografía era intradía. Al cierre del martes, el contrato de cacao de diciembre en Nueva York terminó 0.95% arriba y el de Londres avanzó 0.93%; el azúcar No. 11 de octubre ganó 0.63%. El café sí mantuvo la debilidad: el arábica de diciembre cayó 1.48% y el robusta de noviembre perdió 2.31%. La lectura correcta, por tanto, no es que las tres materias primas cerraron a la baja, sino que tocaron mínimos durante la sesión y después siguieron caminos distintos.
También importa qué se está mirando. El cacao de Nueva York se negocia en ICE bajo el símbolo CC y cada contrato representa 10 toneladas métricas; Coffee C utiliza el símbolo KC y 37,500 libras; Sugar No. 11, símbolo SB, representa 112,000 libras. Son futuros con entrega física y no equivalen al precio de una bolsa de café, una barra de chocolate o un kilo de azúcar en México.
Cosechas y oferta explican por qué los tres no se mueven igual
En cacao, la presión inicial estuvo relacionada con una oferta disponible más cómoda y con expectativas de un mercado menos ajustado. El rebote posterior tuvo otro ingrediente: preocupaciones por condiciones secas en Costa de Marfil capaces de afectar el desarrollo de las mazorcas para la próxima cosecha. Es una muestra de lo rápido que puede cambiar la lectura cuando el mercado pasa de mirar suministros a mirar clima.
En azúcar, la baja intradía llegó después del máximo de 16 meses alcanzado el 10 de septiembre. Reuters señaló que el mercado sigue atento a un posible episodio de El Niño y a las condiciones meteorológicas en Asia, mientras que la recuperación del cierre se apoyó en temores de que las lluvias retrasen la cosecha de caña en Brasil. En café, en cambio, la presión siguió vinculada a perspectivas de mayor oferta y a condiciones favorables para los cultivos en Brasil y Vietnam.
México añade su propia capa. CONADESUCA reportó 5,325,181 toneladas de azúcar en la zafra nacional 2025/26. En café, Agricultura espera que durante 2026 la cosecha nacional supere un millón de toneladas de café cereza, una unidad agrícola que no debe confundirse con el café verde utilizado como referencia en Coffee C. La oferta local, la calidad, los inventarios y los acuerdos de compra pueden modificar o retrasar la relación entre una cotización internacional y el precio final en pesos.
Cuándo puede llegar una baja internacional a los precios en México
La respuesta corta es: no de inmediato y no en la misma proporción. Un ejercicio de Banco de México sobre materias primas alimenticias encontró que el traspaso a los precios de alimentos, bebidas y tabaco ocurre con rezago y es asimétrico. En su estimación, un aumento de 1% en las referencias internacionales tuvo un efecto acumulado de 0.154% sobre ese grupo de precios al consumidor alrededor de 24 meses después; una disminución de 1% tuvo un efecto menor, de 0.068% a la baja.
Ese resultado no es una predicción para café, cacao o azúcar esta semana. El estudio utiliza un índice amplio de materias primas y datos de 2007 a 2022. Sí deja una referencia útil: las bajas internacionales pueden tardar meses en hacerse visibles y, históricamente, su transmisión ha sido menor que la de los aumentos. Entre el futuro y el anaquel están el tipo de cambio, las coberturas, el procesamiento, energía, transporte, empaque, inventarios y márgenes comerciales.
El contexto todavía importa. En agosto de 2026, el INPC de México aumentó 3.26% anual, mientras que alimentos, bebidas y tabaco avanzaron 4.68%. La inflación de ese grupo seguía, por tanto, por encima del índice general antes de este episodio de debilidad en las materias primas agrícolas. Una sesión bajista no cambia ese cuadro por sí sola.
USD/MXN y el próximo dato de inflación son el filtro mexicano
El dólar/peso puede recortar parte del alivio procedente de materias primas cotizadas en dólares. El FIX de Banco de México pasó de 17.2203 pesos por dólar el 21 de septiembre a 17.3015 el día 22. El peso se debilitó ligeramente justo cuando varios futuros agrícolas estaban bajo presión. Si un dólar cuesta más pesos, parte de una caída en la referencia internacional puede diluirse al convertir costos a moneda local.
Para los traders en México, el punto importante está en separar tres capas: el movimiento del futuro, el instrumento utilizado para operarlo y su eventual transmisión a precios nacionales. Quien necesite distinguir el acceso a estos mercados puede consultar la guía de brokers para operar futuros y la comparativa de brokers para materias primas. Un CFD y un futuro no tienen la misma estructura de margen, costos ni riesgo.
La referencia inmediata para México será el INPC de la primera quincena de septiembre, programado por INEGI para el 24 de septiembre. Ese dato no debe interpretarse como respuesta al movimiento del martes: el traspaso no es instantáneo. Servirá, en cambio, para comprobar desde qué nivel parte actualmente la inflación antes de evaluar si una debilidad más persistente de las materias primas empieza a dejar huella.
El mercado dejó una referencia útil, pero no una promesa de precios más bajos. Para México, la clave será comprobar si la debilidad de café, cacao y azúcar persiste, si el peso acompaña y si las cosechas y los costos locales permiten que ese alivio termine llegando al consumidor.








