El petróleo acumula seis caídas: qué cambió en Arabia Saudita y qué significa para México

  • El petróleo extendió este miércoles su caída a seis sesiones consecutivas. A las 04:21 GMT, el Brent bajaba a 98.16 dólares por barril y el WTI a 89.01 dólares, después de que Arabia Saudita reactivara su oleoducto Este-Oeste. Para México, el giro toca a la Mezcla Mexicana, la inflación y los refinados.

  • Más información: Los inventarios de crudo no aumentaron 7.1 millones: así quedó el reporte oficial

El Brent cae por sexta sesión mientras Arabia Saudita recupera la ruta petrolera hacia Yanbu.
El Brent cae por sexta sesión mientras Arabia Saudita recupera la ruta petrolera hacia Yanbu.

Arabia Saudita vuelve a abrir la ruta que evita Ormuz

La noticia no está solo en que el Brent haya regresado por debajo de 100 dólares. El cambio más importante es logístico. Arabia Saudita reinició el martes 22 de septiembre las operaciones de su oleoducto Este-Oeste, que conecta la zona petrolera oriental del país con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. El ducto había sido cerrado el 11 de septiembre tras ataques con drones, una interrupción que también frenó las cargas de crudo desde Yanbu.

Ese corredor se volvió decisivo por las restricciones que el conflicto en Oriente Medio impuso a los flujos por el estrecho de Ormuz. Reuters calcula que Riad venía utilizándolo para redirigir alrededor de 4 millones de barriles diarios, cerca de 4% de la oferta mundial. Aramco informó en mayo que el sistema había alcanzado una capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios; la EIA estima que alrededor de 5 millones de esa capacidad pueden destinarse a exportación y el resto al mercado interno saudita.

Eso no significa que 7 millones de barriles estén regresando de golpe al mercado. Al cierre de esta revisión no se había divulgado un volumen definitivo de flujo tras el reinicio ni de nuevas cargas efectivas en Yanbu. Lo que cambió es la expectativa: el mercado vuelve a contar con una vía capaz de sacar grandes cantidades de crudo sin pasar por Ormuz. Arabia Saudita también ofreció más barriles a refinadores asiáticos desde puntos de carga fuera del estrecho, mientras Irak anunció un aumento de sus exportaciones.

La Mezcla Mexicana ya refleja el retroceso del crudo

México no está aislado de este movimiento. Pemex publicó para el 22 de septiembre una cotización informativa de 95.45 dólares por barril para la Mezcla Mexicana de Exportación. El dato coloca de nuevo al crudo mexicano por debajo de 100 dólares y acompaña la corrección que ya muestran las referencias internacionales. Pemex recuerda que esta cotización diaria es una estimación informativa calculada con fórmulas regionales y precios de cierre.

La lectura para México es mixta. Un petróleo más caro aumenta el valor de las exportaciones de crudo, pero también puede elevar los costos energéticos y alimentar presiones inflacionarias. Cuando las referencias internacionales bajan, esa presión puede moderarse, aunque no de manera automática ni con la misma velocidad en toda la cadena.

Tampoco hay una relación directa entre petróleo y peso mexicano. Para el USD/MXN siguen pesando con fuerza la Fed, Banxico, el diferencial de tasas, el dólar global y el apetito por riesgo. El crudo añade otro canal: influye sobre ingresos petroleros, costos de energía y expectativas de inflación. Por eso, petróleo más barato puede tener efectos contrapuestos sobre el peso según qué factor domine en cada sesión.

Para quienes siguen el crudo desde plataformas de trading, también conviene distinguir el precio del activo del instrumento utilizado. Un futuro y un CFD pueden tomar como referencia WTI o Brent, pero incorporan riesgos, margen y costes distintos. Puede ampliarse esa diferencia en la guía de mejores brokers para operar materias primas y en la comparativa de brokers para operar con CFDs.

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El diésel no baja al mismo ritmo: el cuello de botella sigue en refinados

Aquí está uno de los matices que puede pasar desapercibido. La caída del crudo no implica que el diésel vaya a abaratarse al mismo ritmo. La Agencia Internacional de Energía describió en su informe de septiembre una fuerte tensión en el mercado de diésel y gasóleo: los refinados han subido mucho más que el petróleo debido a las pérdidas de exportaciones desde el Golfo y Rusia y a una capacidad de refinación que ya trabaja muy exigida en varias regiones.

Para México, ese desacople importa por transporte e inflación. Pemex informó que en el primer trimestre de 2026 produjo 286 mil barriles diarios de diésel, 69.9% más que un año antes, mientras la dependencia de importaciones de combustibles se redujo 23.3%. Es una mejora relevante en la oferta nacional, pero no elimina la influencia de los precios internacionales de los refinados, la logística y los márgenes de refinación.

Además, el precio al consumidor tiene una capa doméstica. El Gobierno de México y el sector gasolinero renovaron el 31 de agosto una estrategia voluntaria por seis meses para mantener el diésel por debajo de 27 pesos por litro y, en las franjas fronterizas, por debajo de 25.39 pesos. Esto ayuda a explicar por qué no debe esperarse una relación uno a uno entre una caída diaria del Brent y el precio que aparece inmediatamente en una estación mexicana.

Qué debe vigilar ahora el mercado desde México

El primer punto es confirmar cuánto flujo recupera realmente el corredor hacia Yanbu. La capacidad del oleoducto no es lo mismo que el volumen que efectivamente cruza por él. Si las exportaciones desde el mar Rojo se normalizan y, además, aumenta el tránsito por Ormuz, el mercado tendría más argumentos para seguir retirando la prima geopolítica. Nuevos ataques o problemas logísticos podrían cambiar esa lectura con rapidez.

El segundo foco está en los inventarios. Datos de la industria estadounidense apuntaron a un aumento de 1.8 millones de barriles de crudo en la semana terminada el 18 de septiembre, frente a la caída que esperaba el consenso consultado por Reuters. Al cierre de esta revisión, el reporte oficial semanal de la EIA todavía estaba pendiente para este miércoles, por lo que ese dato debe actualizarse si la publicación se realiza después de su difusión.

Para el trader mexicano, la clave no está en asumir que seis sesiones de baja confirman una nueva tendencia. El mercado está descontando una mejora de la oferta, pero todavía depende de rutas vulnerables, negociaciones diplomáticas, inventarios y un mercado de refinados mucho más ajustado que el del crudo.

El petróleo puede seguir influyendo en inflación, expectativas de tasas y USD/MXN, pero ninguno de esos vínculos funciona en línea recta. Lo que conviene vigilar ahora es cuánto crudo vuelve realmente a Yanbu y si el alivio en el petróleo termina llegando también al diésel y otros refinados.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas