El dólar ya corrigió, pero el USD/MXN sigue por encima del nivel previo al IPC
El cierre oficial del miércoles dejó una señal clara de debilidad. Con datos de Banco de México, el tipo de cambio terminó en 18.4888 pesos por dólar, frente a 18.3771 de la sesión previa: una depreciación de 0.61% para la moneda mexicana. Durante la jornada, el USD/MXN llegó a moverse entre 18.3558 y 18.6033, reflejo de la reacción al dato de inflación de Estados Unidos.
El IPC estadounidense subió 0.6% mensual en septiembre y 3.7% anual. El avance mensual general estuvo en línea con el consenso, pero la lectura anual superó el 3.6% esperado y la inflación subyacente avanzó 0.3% mensual y 2.6% anual, también por encima de las previsiones recopiladas por Reuters. La primera reacción fue un dólar más fuerte y un repunte brusco de los rendimientos de los bonos.
Ese impulso se desinfló durante la noche. En Asia, el DXY retrocedía alrededor de 0.2% hasta 101.99, devolviendo buena parte del avance posterior al IPC. El rendimiento del Treasury a dos años, que había llegado a 4.9521% tras el dato, se encontraba cerca de 4.73%, mientras el bono a 10 años rondaba 5.10%, desde 5.30% en la reacción inicial. Aun así, el USD/MXN apenas bajaba hacia 18.46 y seguía unos nueve centavos por encima del cierre anterior al IPC.
Qué está frenando la recuperación del peso
El contraste importa porque el movimiento ya no puede explicarse únicamente por la fortaleza general del dólar. El mercado conserva parte de la reevaluación de tasas que dejó el IPC y, al mismo tiempo, opera con un tono de aversión al riesgo. Las apuestas por un alza de la Fed en octubre llegaron a subir hasta 50% tras la inflación antes de moderarse después de comentarios más prudentes de funcionarios del banco central.
Para México, el diferencial de tasas sigue siendo un factor relevante, pero no funciona de manera automática. Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%, mientras la Fed tiene su rango en 3.75%-4.00%. Si el mercado percibe que Estados Unidos podría mantener una política más restrictiva durante más tiempo, parte del atractivo relativo del peso se reduce. Eso ayuda a explicar por qué una caída del DXY no se traduce inmediatamente en una recuperación equivalente de la moneda mexicana.
El petróleo añade otro matiz. El Brent bajaba alrededor de 1.7% a 104.30 dólares por barril y el WTI cerca de 1.1% a 94.03 dólares en operaciones asiáticas, aunque el riesgo geopolítico en Oriente Medio sigue elevado. Un petróleo algo más bajo puede aliviar presión inflacionaria, pero el peso no se mueve como una simple “divisa petrolera”: en sesiones de aversión al riesgo, las tasas estadounidenses y los flujos hacia emergentes pueden pesar más.
Asia no es la apertura mexicana: por qué la liquidez importa
El peso puede negociarse durante las 24 horas desde su incorporación al sistema CLS, por lo que existe una cotización internacional antes de que entren de lleno los participantes de México y Estados Unidos. Pero esa referencia no debe confundirse con la apertura mexicana. En las primeras horas del jueves, una fuente de mercado situaba al USD/MXN alrededor de 18.46, con un rango aproximado de 18.4577 a 18.4921.
La diferencia es práctica. Fuera de las horas norteamericanas la profundidad del cruce puede ser menor, y un rango estrecho durante Asia puede cambiar cuando aumenta la participación. Para quien sigue Forex desde México, esto también importa por los costes de ejecución: los spreads pueden ampliarse y el slippage puede aumentar alrededor de datos de alto impacto. Si además existe apalancamiento, movimientos relativamente pequeños pueden amplificar las pérdidas.
La comparación de FinanMercado sobre brokers con spreads bajos sirve para revisar esas condiciones, pero un spread anunciado no garantiza el mismo coste durante una sesión volátil. Al comparar plataformas también conviene revisar regulación, ejecución, comisiones y si el producto ofrecido es Forex o un CFD; la guía de mejores brokers de Forex ayuda a ordenar esas diferencias sin convertir el movimiento del USD/MXN en una señal operativa.
El IPP y las ventas minoristas pueden cambiar la lectura este jueves
La siguiente prueba llega desde Estados Unidos. El Bureau of Labor Statistics tiene programado el Índice de Precios al Productor de septiembre para las 8:30 a.m. ET de este jueves. El Census Bureau publicará también las ventas minoristas, otra referencia capaz de mover las expectativas sobre la Fed, los rendimientos del Treasury y el dólar.
Si los datos refuerzan la idea de presiones inflacionarias persistentes, el mercado podría volver a exigir rendimientos más altos y dar apoyo al dólar. Si resultan más suaves, la corrección de los bonos y del DXY podría extenderse. Ninguno de esos escenarios garantiza una dirección para el peso, porque el USD/MXN también depende del apetito por riesgo, de Banxico y de la reacción de los flujos hacia mercados emergentes.
La clave para el trader mexicano está en no confundir la referencia asiática de 18.46 con una apertura local confirmada. Lo relevante será comprobar si, cuando entre más liquidez de México y Norteamérica, el peso logra acercarse al nivel previo al IPC o si el USD/MXN sigue reteniendo buena parte del salto del miércoles. Esa respuesta dirá más que mirar el DXY de forma aislada.








