El CETE a 28 días dio un salto: qué cambió en la nueva subasta

El CETE a 28 días subió a 6.49% en la subasta del 1 de septiembre de 2026.
El CETE a 28 días subió a 6.49% en la subasta del 1 de septiembre de 2026.

El cambio se concentró en el CETE a 28 días

La nueva tabla de Banco de México deja una señal bastante concreta: el ajuste fuerte estuvo en el plazo más corto. El CETE a 28 días aumentó 36 puntos base, de 6.13% a 6.49%. En cambio, el de 91 días bajó de 6.60% a 6.54%; el plazo cercano a seis meses pasó de 6.72% a 6.69%; y el CETE de 350 días quedó en 7.00%, frente a 7.06% en la colocación comparable anterior cercana a un año. Banco de México identifica estos resultados como los de la subasta del 1 de septiembre; el SIE los incorpora a la serie semanal a su fecha de colocación.

La comparación necesita un matiz. Los CETES cercanos a seis meses y un año no siempre se colocan con exactamente 182 y 364 días. La propia nota técnica de CetesDirecto explica que pueden reutilizarse emisiones existentes: el plazo de seis meses puede moverse entre 156 y 182 días y el cercano a un año, entre 300 y 364 días. Por eso, el dato anterior del nodo de seis meses correspondía a 175 días, mientras el referente previo comparable del plazo anual fue una emisión de 364 días.

La subasta también registró solicitudes superiores a los montos finalmente colocados en los cuatro vencimientos. En 28 días se solicitaron alrededor de 15,109 millones de pesos y se asignaron 6,000 millones; en 91 días, unos 30,371 millones frente a 7,000 millones colocados. En 182 y 350 días las solicitudes superaron los 61,000 millones de pesos en cada caso, con 18,500 millones asignados. Ese volumen no permite, por sí solo, explicar por qué una tasa subió y otra bajó: el rendimiento final depende de las posturas aceptadas y de las condiciones de cada plazo.

Qué dice la curva sobre Banxico —y qué no dice

Con la tasa objetivo de Banxico en 6.50%, el nuevo CETE a 28 días quedó apenas un punto base por debajo. Una semana antes estaba 37 puntos base por debajo, en 6.13%. Al mismo tiempo, los cuatro plazos subastados quedaron ordenados de menor a mayor rendimiento: 6.49% a 28 días, 6.54% a 91, 6.69% a 182 y 7.00% a 350. La diferencia entre ambos extremos es de 51 puntos base.

Esa forma de la curva no equivale a una predicción de que Banxico vaya a subir su tasa. El banco central mantuvo el objetivo en 6.50% en su decisión del 6 de agosto y posteriormente reiteró que la postura monetaria vigente era adecuada. Además, en la encuesta de agosto de Banco de México, las 36 respuestas disponibles para el cierre del tercer trimestre situaron la tasa de fondeo en 6.50%: el 100% la colocó al mismo nivel que la tasa objetivo vigente. Esa es una expectativa de especialistas sobre la política monetaria, no un pronóstico específico de la subasta de CETES.

La lectura más prudente es que el tramo de 28 días volvió a quedar mucho más cerca de la referencia monetaria actual. Los vencimientos largos incorporan más elementos: expectativas de inflación y tasas, prima por plazo, liquidez, oferta y demanda de títulos, riesgos fiscales y factores externos. Por eso, que el CETE de 350 días pague 7.00% no significa que Banxico vaya a llevar su tasa a ese nivel. Además, 91, 182 y el plazo cercano a un año bajaron frente a sus referencias previas, lo que impide hablar de un aumento generalizado de los CETES.

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Por qué importa para el ahorro y el peso mexicano

Para quien sigue los CETES desde México, el cambio modifica sobre todo la remuneración disponible a muy corto plazo antes de impuestos. Pero hay que leer bien la cifra: Banco de México expresa estas tasas de rendimiento en porcentaje anual. Un CETE a 28 días con tasa de 6.49% no significa ganar 6.49% en cuatro semanas. Estos instrumentos se adquieren a descuento sobre su valor nominal y la ganancia se obtiene de la diferencia entre el precio pagado y el valor recibido al vencimiento.

Tampoco basta con observar que 350 días ofrece 7.00% para concluir que un vencimiento es “mejor” que otro. Un plazo más largo permite fijar una tasa durante más tiempo, mientras uno corto expone antes al riesgo de reinversión: cuando el CETE vence, la tasa disponible puede ser distinta. Para el peso mexicano, la señal es todavía más indirecta. Un rendimiento corto cercano a la referencia de Banxico puede contribuir al diferencial de tasas de México frente a otras economías, pero una sola subasta no permite anticipar la dirección del USD/MXN. También pesan la Reserva Federal, el dólar global y el apetito por riesgo.

Ahora vienen referencias que pueden cambiar la lectura. Hacienda tiene calendarizada la entrega del Paquete Económico 2027 para el 8 de septiembre; INEGI prevé publicar el INPC de agosto el 9 de septiembre; y la próxima decisión de política monetaria de Banxico está programada para el 24 de septiembre. La clave será observar si las siguientes subastas mantienen al CETE de 28 días cerca de la tasa objetivo y si los vencimientos más largos conservan su prima. Lo que cambió esta semana fue el tramo más corto; todavía no hay base para convertir ese salto en una nueva tendencia de tasas o del peso.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México