JOLTS abre septiembre con una señal mixta para la Fed
El primer movimiento del calendario ya ocurrió. La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó este 1 de septiembre que las vacantes aumentaron desde 7.182 millones en junio —dato revisado a la baja— hasta 7.271 millones en julio. El consenso de economistas consultados por Reuters esperaba 7.300 millones. Al mismo tiempo, las contrataciones bajaron de 5.332 a 5.054 millones.
La lectura no es tan simple como “más vacantes, mercado laboral más fuerte”. Hay más puestos disponibles que en junio, pero las empresas contrataron menos y la revisión del mes previo fue importante. Para la Reserva Federal, eso deja una señal laboral que todavía necesita confirmación con el reporte de empleo del viernes.
En el mercado cambiario, el peso mantuvo movimientos acotados. En referencias de mercado consultadas después de conocerse JOLTS, el USD/MXN rondaba 16.96 pesos por dólar, por debajo de 17 y con una variación diaria moderada. No conviene atribuir ese movimiento únicamente al dato laboral: también pesan el dólar global, los rendimientos estadounidenses, el riesgo internacional y las expectativas sobre tasas.
4 de septiembre: el empleo puede cambiar la lectura sobre la Fed
La primera de las tres fechas que quedan por delante es el viernes 4 de septiembre. El reporte de empleo de agosto se publicará a las 8:30 de la mañana, hora del este de Estados Unidos, equivalente a las 6:30 de la mañana en la Ciudad de México. La mediana de una encuesta de Reuters apunta a una creación de 55,000 empleos no agrícolas.
El punto de comparación es débil. En julio, las nóminas no agrícolas cayeron en 23,000 puestos y la tasa de desempleo fue de 4.1%. Además, BLS revisó a la baja mayo y junio en un total de 103,000 empleos. Por eso, el mercado no solo mirará la cifra principal: importarán las revisiones, el desempleo, la participación laboral y los salarios.
Un reporte claramente más fuerte podría reforzar la expectativa de tasas estadounidenses más altas y dar apoyo al dólar; uno más débil podría reducir esa presión. Pero ninguna de esas reacciones está garantizada. Además, antes de la reunión de la Fed todavía llegarán los datos de precios al productor del 10 de septiembre y de inflación al consumidor del día 11, dos referencias que pueden modificar nuevamente la lectura.

16 de septiembre: la Fed decide con una subida todavía en duda
La segunda fecha es el miércoles 16 de septiembre. La Fed publicará su decisión a las 2:00 de la tarde, hora del este, es decir, a las 12:00 del mediodía en la Ciudad de México. La conferencia de prensa comenzará media hora después. La reunión también incluirá nuevas proyecciones económicas, importantes para entender hacia dónde puede dirigirse la política monetaria después de septiembre.
En julio, el FOMC mantuvo el rango de los fondos federales en 3.50%-3.75% por una votación de 9 a 3. Los tres disidentes preferían un aumento de 25 puntos base. Tras el JOLTS de este martes, los mercados asignaban una probabilidad cercana a dos tercios a una subida de 25 puntos base en septiembre. Esa cifra es una expectativa de mercado, no una decisión tomada.
Para el peso mexicano, la clave estará en cómo cambie el diferencial de tasas entre Estados Unidos y México y en la reacción del dólar global. Una Fed más restrictiva puede elevar la presión sobre monedas emergentes; una decisión menos dura de lo previsto puede producir el movimiento contrario. El efecto sobre el USD/MXN dependerá también del tono, las proyecciones y de lo que haya ocurrido antes con empleo e inflación.
24 de septiembre: Banxico cierra la secuencia para el peso
La tercera fecha es el jueves 24 de septiembre, cuando Banco de México anunciará su decisión de política monetaria a las 13:00 horas de la Ciudad de México. En su reunión del 6 de agosto, la Junta de Gobierno mantuvo por unanimidad la tasa de referencia en 6.50% y señaló que consideraba apropiado conservarla en ese nivel.
Eso vuelve especialmente importante lo que ocurra con la Fed ocho días antes. Si las tasas estadounidenses suben mientras Banxico permanece sin cambios, el diferencial entre ambos países se reduciría; si la Fed no sube, esa presión sería distinta. Aun así, el peso no responde de forma mecánica a esa brecha: la inflación mexicana, el crecimiento, el riesgo global, el comercio y los flujos hacia mercados emergentes también cuentan.
Septiembre no parte de una hoja en blanco. JOLTS dejó más vacantes que en junio, pero menos contrataciones y una fuerte revisión del dato previo. Ahora quedan tres referencias principales: empleo el 4, Fed el 16 y Banxico el 24. Ninguna garantiza por sí sola la dirección del peso; juntas pueden cambiar la lectura de tasas que hoy concentra buena parte de la atención sobre el USD/MXN.









