El dato supone una desaceleración frente al crecimiento de 3.9% registrado en Estados Unidos durante el primer trimestre y al avance de 2.5% del mismo periodo de 2025. Además, McDonald’s reconoció que el incremento del ticket promedio fue parcialmente contrarrestado por una caída en el número de visitas comparables. En otras palabras, consiguió facturar más por pedido, pero no llevar más clientes a sus restaurantes.
El trimestre dejó una lectura mixta. El beneficio ajustado por acción alcanzó 3.38 dólares, frente a un consenso de 3.32 dólares, mientras los ingresos de 7,099 millones quedaron ligeramente por debajo de los 7,130 millones esperados. Las acciones cerraron el 4 de agosto con un avance cercano a 1.2%, en 268.35 dólares, una reacción contenida ante unas ganancias resistentes, pero acompañadas por señales de debilidad operativa en Estados Unidos.
Las ofertas económicas no lograron recuperar las visitas
McDonald’s había reforzado su propuesta de valor con un menú de productos por menos de tres dólares, lanzado a finales de abril, y una oferta de desayuno de cuatro dólares. Sin embargo, la propia dirección admitió que la aplicación fue desigual: aproximadamente un tercio del sistema estadounidense no siguió por completo las recomendaciones de precios, lo que redujo la consistencia de la campaña entre restaurantes.
La compañía también redujo promociones digitales y retiró temporalmente la fórmula de “compra uno y añade otro por un dólar”, una medida que afectó especialmente a clientes frecuentes. Según la dirección, estos problemas de ejecución en las ofertas económicas explicaron alrededor de dos terceras partes del desempeño de tráfico inferior a sus expectativas; el resto estuvo relacionado principalmente con una campaña vinculada al Mundial de futbol que rindió menos de lo previsto.
El problema no fue únicamente de precio. McDonald’s reconoció que la acumulación de lanzamientos complicó las operaciones en los restaurantes, alargó los tiempos de servicio y perjudicó la satisfacción del cliente. Las ventas comparables estadounidenses fueron ligeramente negativas en julio, por lo que la empresa prevé ampliar las ofertas digitales, personalizar promociones y concentrar más recursos de marketing en sus menús de valor. Los descuentos existen; lo que todavía falta demostrar es que puedan recuperar visitas sin deteriorar la experiencia.
El beneficio resistió mejor que las ventas
Los ingresos consolidados aumentaron 4% interanual, hasta 7,099 millones de dólares. El beneficio operativo avanzó 3%, a 3,338 millones, y el beneficio neto creció 5%, hasta 2,362 millones. El beneficio ajustado por acción subió 6%, a 3.38 dólares, apoyado principalmente por mayores márgenes del negocio franquiciado y otros ingresos operativos.
Conviene distinguir los ingresos de McDonald’s de las ventas generadas por toda su red. Las ventas globales del sistema alcanzaron aproximadamente 37,000 millones de dólares, pero esa cifra incluye el dinero facturado por restaurantes de franquiciatarios. McDonald’s, que opera con cerca de 95% de sus establecimientos bajo franquicia, registra principalmente las rentas, regalías y cuotas que recibe de esos operadores, además de las ventas de los locales administrados directamente.
La mejora del beneficio por acción tampoco fue completamente operativa: el promedio de acciones diluidas cayó cerca de 1%, lo que distribuyó las ganancias entre menos títulos. Al mismo tiempo, los gastos por intereses aumentaron 5%, a 409 millones de dólares. El comunicado consultado no incluye un balance ni un estado completo de flujo de efectivo, por lo que no permite confirmar por sí solo que el avance del beneficio se haya traducido en mayor caja o menor endeudamiento.
La dirección también recortó el beneficio cambiario estimado para todo 2026 a unos 0.15 dólares por acción, desde el rango anterior de 0.20 a 0.30 dólares. Además, retrasó hasta 2028 su objetivo de alcanzar 50,000 restaurantes globales, previsto inicialmente para finales de 2027, debido a la presión sobre el consumidor y al aumento de los costos de construcción. Mantiene, no obstante, el plan de abrir unos 2,600 locales brutos durante este año.

Anderson recibe un reto de ejecución, no solo de precios
Skye Anderson asumió con efecto inmediato la presidencia de McDonald’s USA, desde donde supervisará cerca de 14,000 restaurantes. La ejecutiva acumula más de 26 años en la compañía y reemplaza a Joe Erlinger, quien deja la empresa después de casi siete años al frente del mercado estadounidense. McDonald’s presentó el relevo como una transición planificada, iniciada cuando Anderson regresó al negocio local como directora de operaciones a principios de 2026.
Su nombramiento es una promoción interna, no la contratación de una directiva externa. Anderson conoce la red de franquiciatarios y anteriormente dirigió la zona oeste de Estados Unidos. La prioridad será alinear precios, promociones y capacidad operativa en un sistema donde las decisiones de miles de operadores independientes pueden determinar si una campaña nacional funciona de manera uniforme.
Para un inversor mexicano, la conexión principal es financiera. McDonald’s cotiza en la Bolsa de Nueva York con el ticker MCD y aparece como valor activo en el Sistema Internacional de Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores. El acceso, la liquidez y los costos concretos dependen de cada intermediario, por lo que resulta útil comparar las condiciones de los brókers para comprar acciones estadounidenses y revisar qué ofrecen los brókers regulados en México, sin confundir disponibilidad con una recomendación de inversión.
Lo que cambió es que McDonald’s dejó de tratar la debilidad estadounidense como un tropiezo menor y colocó a una nueva responsable al frente de su mercado más importante. El riesgo abierto es que las promociones sigan elevando el ticket sin recuperar clientes. Anderson deberá demostrar que puede simplificar la operación, alinear a los franquiciatarios y convertir las ofertas económicas en crecimiento sostenible del tráfico.








