México sí aparece en el reporte, pero no en la lista de vigilancia
El reporte fue publicado el 23 de julio de 2026 y revisa las políticas macroeconómicas y cambiarias de los 20 mayores socios comerciales de Estados Unidos durante los cuatro trimestres terminados en diciembre de 2025. En conjunto, esas economías representaron cerca del 78% del comercio estadounidense de bienes y servicios.
El Tesoro concluyó que ningún socio comercial manipuló su moneda en el sentido de la ley de 1988 y que ninguno cumplió los tres criterios que obligarían a un análisis reforzado bajo la ley de 2015. La lista quedó integrada por China, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Tailandia, Singapur, Vietnam, Alemania, Irlanda y Suiza. Estar en ella tampoco equivale automáticamente a ser declarado manipulador.
México no fue retirado de la lista porque ya estaba fuera en el reporte anterior. Los diez países incluidos en julio también aparecían en la edición de enero de 2026. La noticia, por tanto, no es un cambio de estatus, sino la confirmación de que México sigue sin entrar al grupo sometido a escrutinio cambiario intensificado.
El superávit comercial no basta para señalar al peso
El Tesoro utiliza tres pruebas. La primera es un superávit bilateral de bienes y servicios con Estados Unidos de al menos 15.000 millones de dólares. La segunda es un superávit de cuenta corriente equivalente, como mínimo, al 3% del PIB. La tercera es una intervención persistente y unilateral: compras netas de divisas por al menos el 2% del PIB durante ocho de doce meses.
México cumplió solamente la primera. El reporte calculó un superávit bilateral de bienes y servicios de 189.000 millones de dólares, pero registró un déficit de cuenta corriente equivalente al 0,5% del PIB, unos 9.000 millones. También reportó cero compras netas de divisas y descartó una intervención persistente. Al no reunir dos criterios, el país quedó fuera de la lista.
El tamaño del vínculo comercial sí queda claro. México encabezó la tabla con 969.000 millones de dólares de comercio total, por delante de Canadá y China. Eso explica por qué Washington lo examina, pero no equivale a una acusación de que el peso esté artificialmente barato. México mantiene, además, un régimen flexible desde finales de 1994, bajo el cual el tipo de cambio se determina principalmente por las fuerzas del mercado.

Qué significa para el peso mexicano y el USD/MXN
La lectura para México es favorable en un sentido limitado: el país evita una evaluación cambiaria intensificada y no recibe un señalamiento por manipulación. Eso reduce un posible foco de fricción institucional con Estados Unidos, algo relevante por el peso que tiene el comercio bilateral. No es, sin embargo, una certificación sobre el valor adecuado del peso.
El reporte tampoco representa una señal alcista para la moneda mexicana. Sus cifras llegan hasta diciembre de 2025 y evalúan desequilibrios estructurales, no el movimiento diario del USD/MXN. El cruce seguirá respondiendo a factores como las expectativas sobre Banxico y la Fed, el diferencial de tasas, la inflación, el apetito global por riesgo y las noticias comerciales entre ambos países.
Tampoco significa que México haya desaparecido del radar estadounidense. El superávit bilateral de 189.000 millones de dólares supera ampliamente el umbral fijado por el Tesoro y seguirá siendo un dato sensible. Si en próximos periodos aumentara la cuenta corriente o surgieran compras persistentes de divisas, la evaluación podría cambiar. La clave está en separar el resultado técnico de este reporte de cualquier conclusión política más amplia.
Qué debe vigilar el trader mexicano
Para quien sigue el dólar frente al peso, el punto central es que la publicación aporta contexto institucional, no una dirección inmediata. Una reacción del mercado tendría que confirmarse con los factores que normalmente mueven al par: tasas, inflación, crecimiento, flujos hacia mercados emergentes y percepción de riesgo.
Quienes operan Forex mediante derivados también deben mirar más allá del titular. La ausencia de México en la lista no elimina el riesgo de volatilidad, spreads más amplios o deslizamientos en sesiones sensibles. Antes de elegir intermediario, puede ser útil comparar brokers de Forex y revisar la guía de brokers regulados en México, con atención a costes, ejecución y mecanismos de protección.
El reporte deja una conclusión concreta: México es el mayor socio comercial de Estados Unidos dentro de la muestra, pero no cumple los criterios para una vigilancia cambiaria intensificada. Para el USD/MXN, eso es una referencia institucional favorable, no una señal de compra o venta. El rumbo del peso seguirá dependiendo de tasas, datos económicos y riesgo global.









