La compañía neerlandesa presentó el 15 de julio sus resultados del segundo trimestre y volvió a elevar su guía, es decir, la previsión que ofrece la propia dirección. En abril esperaba ventas anuales de entre 36.000 y 40.000 millones de euros; el nuevo rango incrementa alrededor de 16% el punto medio, hasta 44.000 millones.
El trimestre también superó las expectativas del mercado. ASML obtuvo ingresos de 9.326 millones de euros, frente a los 8.800 millones previstos por el consenso recopilado por LSEG. El beneficio neto alcanzó 2.918 millones, por encima de los 2.620 millones esperados. Frente al mismo periodo de 2025, las ventas crecieron 21% y el beneficio aumentó 27%.
La mejora no se limitó al volumen. El margen bruto subió a 54%, desde 53,7% un año antes, mientras que el margen operativo avanzó a 37,1%. Las acciones llegaron a subir 3,7% en Ámsterdam durante la mañana del anuncio, una reacción intradía asociada a los resultados, la mayor guía y la visibilidad de pedidos.
La expansión convierte la demanda de IA en capacidad industrial
ASML no fabrica chips. Produce las máquinas de litografía que permiten imprimir circuitos cada vez más pequeños sobre las obleas de silicio. Sus equipos de litografía ultravioleta extrema, conocidos como EUV, son esenciales para fabricar los procesadores avanzados y la memoria de alto ancho de banda utilizados en centros de datos de inteligencia artificial.
La empresa prevé entregar alrededor de 65 sistemas EUV de baja apertura numérica en 2026 y elevar aproximadamente 30% esa capacidad en 2027. También planea aumentar 30% la capacidad de sistemas DUV de inmersión, partiendo de unas 130 unidades este año. Para 2028 estudia otra ampliación similar en ambas líneas, aunque todavía no la presenta como una decisión definitiva.
El dato más relevante es la cobertura comercial. ASML indicó que está cerca de tener todos los pedidos necesarios para ocupar su capacidad EUV de 2027 y que ya recibió un número significativo de órdenes para 2028. Esa cartera mejora la visibilidad, pero no equivale a ingresos garantizados: los equipos deben fabricarse, instalarse y aceptarse por el cliente, además de superar posibles retrasos, cancelaciones o restricciones de exportación.
El margen mejora, pero la caja exige una lectura más prudente
El principal impulso del segundo trimestre vino del negocio de gestión de la base instalada, que incluye servicios y actualizaciones de equipos ya vendidos. Esta división generó 2.762 millones de euros, casi 300 millones más de lo previsto por la empresa. Las actualizaciones de productividad aportaron componentes de margen elevado, por lo que explican parte de la mejora de la rentabilidad.
La generación de efectivo se recuperó en el trimestre. El flujo de caja libre fue de 1.317 millones de euros, después de haber sido negativo en el primer trimestre. Sin embargo, en las cuentas US GAAP del primer semestre, el flujo de caja operativo fue negativo en 482 millones, pese a un beneficio neto acumulado de 5.674 millones. El fuerte aumento de las cuentas por cobrar y los movimientos en activos y pasivos contractuales explican buena parte de esa diferencia.
ASML cerró junio con 7.582 millones de euros entre efectivo e inversiones de corto plazo, además de una línea de crédito comprometida de 1.500 millones sin utilizar. No aparece una presión inmediata de liquidez, pero la ampliación industrial deberá convivir con la inversión en investigación, los dividendos y las recompras de acciones. La empresa destinó alrededor de 1.100 millones a recompras durante el segundo trimestre.

Qué significa para un inversor mexicano
ASML cotiza con el símbolo ASML en Euronext Ámsterdam y Nasdaq. En México, sus acciones figuran como un valor activo en el Sistema Internacional de Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores desde abril de 2015. Por tanto, la conexión principal con el país es bursátil y está vinculada a la exposición al ciclo mundial de semiconductores.
Quienes evalúen la acción desde México deben revisar el mercado donde operarán, la moneda, la liquidez y las comisiones. FinanMercado mantiene comparativas de brokers para comprar acciones americanas y de brokers para operar el Nasdaq, sin que la disponibilidad en una plataforma sustituya el análisis del negocio ni de la valoración.
El riesgo central es de ejecución. ASML necesita que proveedores, plantas y equipos de instalación acompañen una expansión rápida, mientras sus clientes sostienen inversiones multimillonarias en fábricas. También siguen abiertos los controles de exportación: la empresa espera que China represente cerca de 20% de sus ventas de 2026, aunque no puede vender allí sus sistemas EUV y enfrenta la posibilidad de nuevas restricciones.
ASML cambió la lectura de 2026 al elevar con fuerza ingresos y márgenes, y convirtió la demanda de IA en pedidos que casi cubren 2027. Ahora debe demostrar que puede transformar esa cartera en entregas y caja sin crear un nuevo cuello de botella. El riesgo abierto es que la capacidad, la regulación o una desaceleración del gasto de sus clientes impidan cumplir una guía que ya eleva considerablemente las expectativas.









