ThaiBev estudia vender su negocio de KFC en Tailandia con más de 500 locales

  • Thai Beverage (ThaiBev) estudia vender la franquicia de KFC que opera en Tailandia, una red de más de 500 restaurantes, según Bloomberg. La compañía habría contratado a Bank of America para sondear compradores, pero las conversaciones están en fase inicial y todavía no existe precio, comprador ni garantía de acuerdo.

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Un restaurante KFC en Tailandia negocio que ThaiBev estudia vender.
Un restaurante KFC en Tailandia negocio que ThaiBev estudia vender.

El perímetro señalado es The QSR of Asia (QSA), subsidiaria con la que ThaiBev explota los restaurantes KFC en Tailandia. El reporte, basado en personas familiarizadas con el proceso, no describe una oferta vinculante: por ahora se trata de una revisión estratégica que podría terminar sin transacción. ThaiBev y Bank of America no comentaron la información.

La posible venta abre una pregunta importante para los accionistas. ThaiBev compró 252 restaurantes KFC a Yum Restaurants International en diciembre de 2017 por aproximadamente 11,400 millones de baht y después amplió la red. En noviembre de 2024 celebró la apertura del establecimiento número 500 y mantenía un plan de expansión de alrededor de 40 locales anuales.

La operación sigue sin precio, comprador ni calendario

ThaiBev construyó su negocio de KFC como una vía para diversificar un grupo dominado por las bebidas y aprovechar la relación entre comida, consumo y distribución. La compañía llegó a describir la franquicia como una pieza importante de su expansión alimentaria. Estudiar su venta después de más de ocho años supondría, por tanto, revisar una plataforma que antes consideraba estratégica.

El punto central es lo que todavía no se conoce. No se ha divulgado una valoración, la forma de pago, el alcance exacto de los activos ni un calendario. Tampoco se han detallado las condiciones que tendría que cumplir un eventual comprador para conservar la relación de franquicia con Yum, propietaria de KFC.

Sin esos datos no es posible concluir que la operación vaya a crear valor. Una venta podría liberar capital y simplificar el grupo, pero también supondría desprenderse de una red nacional que continuaba creciendo y que daba a ThaiBev contacto directo con el consumidor tailandés.

El negocio de alimentos crece, pero deja poco beneficio

Las últimas cuentas ayudan a entender por qué la dirección podría estudiar alternativas. En el primer semestre fiscal de 2026, el segmento de alimentos —que incluye KFC y otras actividades, por lo que no equivale a QSA de forma aislada— elevó sus ventas 1.6%, hasta 11,325 millones de baht. El EBITDA avanzó apenas 0.4%, a 1,184 millones, mientras el beneficio neto cayó 44.4%, a 69 millones.

La diferencia entre ventas y beneficio es relevante. El margen EBITDA se situó en 10.5%, pero el margen neto fue de solo 0.6%. En términos aproximados, alimentos aportó 6.5% de los ingresos consolidados de ThaiBev y menos de 0.5% del beneficio neto antes del deterioro extraordinario contabilizado por el grupo. Es un negocio con volumen, aunque con una conversión limitada de ventas en utilidad.

La lectura tampoco es completamente negativa. En el segundo trimestre, las ventas de alimentos aumentaron 4.5% y el EBITDA 14.9%, apoyados por el desempeño de los restaurantes de servicio rápido y la demanda de propuestas económicas. Aun así, el segmento registró una pérdida neta de 7 millones de baht por mayores gastos de depreciación asociados con la expansión de restaurantes y una mayor carga fiscal. El negocio crecía, pero esa expansión todavía no producía una mejora equivalente en el resultado final.

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La venta podría reforzar la caja, pero el precio será decisivo

Al 31 de marzo de 2026, ThaiBev tenía 51,984 millones de baht entre efectivo y depósitos de corto plazo. Sus pasivos con costo financiero ascendían a 234,779 millones, frente a 227,526 millones seis meses antes, mientras el flujo de efectivo operativo del semestre alcanzó 26,915 millones. Las cifras no describen una emergencia de liquidez, pero sí muestran que una desinversión relevante podría aumentar el margen de maniobra financiero.

El beneficio para el accionista dependerá de tres variables que hoy siguen abiertas: cuánto pague el comprador, qué impuestos y costos deje la operación y qué haga ThaiBev con los recursos. Reducir deuda, invertir en cerveza y bebidas espirituosas o devolver capital produciría consecuencias distintas. Sin una valoración, tampoco puede compararse el posible precio con los 11,400 millones de baht desembolsados en 2017 ni con las inversiones realizadas desde entonces.

También existe un costo estratégico. KFC aportaba diversificación y una red de consumo masivo, mientras que bebidas espirituosas y cerveza siguen explicando la mayor parte del beneficio de ThaiBev. Vender podría concentrar recursos en actividades con márgenes superiores, pero aumentaría la dependencia de esos negocios y obligaría a explicar qué lugar conservarán los alimentos dentro de la estrategia PASSION 2030.

La reacción bursátil no confirma todavía una lectura clara

ThaiBev cotiza en la Bolsa de Singapur con el ticker Y92. La acción cerró el 17 de julio en 0.455 dólares singapurenses, 3.4% por encima de la sesión anterior, y el 20 de julio se mantenía en 0.455. Con esos datos no es prudente atribuir una reacción sostenida al reporte ni interpretar el movimiento como una aprobación automática de la posible venta.

Para el inversor mexicano, la conexión es principalmente bursátil. La referencia principal está en Singapur y también existe un ADR negociado en el mercado OTC estadounidense con el ticker TBVPY. El acceso, la custodia, las comisiones y la liquidez pueden variar según el intermediario; antes de operar conviene contrastar opciones entre brókers regulados en México y brókers online, sin convertir esta noticia en una recomendación.

Lo que cambió es que ThaiBev abrió la posibilidad de desprenderse de una red que había convertido en pieza visible de su expansión alimentaria. El riesgo continúa en la falta de términos confirmados. La empresa tendrá que demostrar que cualquier venta reconoce el valor construido, fortalece el balance y deja una estrategia de alimentos más clara.

Esta noticia ha sido elaborada por Araceli Ramírez

 
Araceli Ramírez - Economista en la universidad de Asunción

Araceli Ramírez

Economísta

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Especialista en empresas cotizadas y noticias que afectan a las compañíaso