JPMorgan y Goldman cobrarían US$100 millones cada uno por el préstamo de SoftBank

  • JPMorgan Chase y Goldman Sachs podrían cobrar más de US$100 millones cada uno por participar en el crédito puente de US$40,000 millones con el que SoftBank financia su inversión adicional en OpenAI. El mandato refuerza sus ingresos de banca de inversión, pero también incorpora exposición crediticia y riesgo de refinanciamiento.

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JPMorgan y Goldman participan en el crédito de SoftBank para su inversión en OpenAI.
JPMorgan y Goldman participan en el crédito de SoftBank para su inversión en OpenAI.

Un préstamo récord convierte la IA en una fuente de comisiones

Bloomberg informó el 21 de julio que JPMorgan y Goldman Sachs estarían en posición de recibir más de US$100 millones cada uno por su participación en el financiamiento. La estimación procede de personas conocedoras de la operación y no ha sido confirmada oficialmente por los bancos ni por SoftBank, por lo que debe tratarse como una cifra reportada, no como un ingreso ya reconocido.

El crédito fue firmado el 27 de marzo por SoftBank Group y una filial de financiamiento. La línea asciende a US$40,000 millones, carece de garantías y vence el 25 de marzo de 2027. JPMorgan, Goldman, Mizuho Bank, Sumitomo Mitsui Banking Corporation y MUFG Bank aparecen como prestamistas. SoftBank indicó que utilizará el dinero para su inversión adicional de US$30,000 millones en OpenAI y para otros fines corporativos.

La operación ya está convirtiéndose en deuda efectiva. SoftBank tomó US$10,000 millones el 1 de abril para ejecutar el primer tramo de su inversión y otros US$10,000 millones el 1 de julio. La empresa prevé completar un tercer desembolso de la misma cantidad el 1 de octubre, aunque la fecha podría adelantarse si OpenAI sale a bolsa.

La comisión es relevante, pero no transforma las cuentas

Para JPMorgan, una comisión superior a US$100 millones sería importante dentro de un solo mandato, aunque pequeña frente al tamaño del grupo. El banco generó US$3,300 millones en comisiones de banca de inversión durante el segundo trimestre, 30% más que un año antes. Su división Commercial & Investment Bank obtuvo ingresos por US$24,853 millones y un beneficio neto de US$9,678 millones.

Tomada únicamente como referencia, una comisión de US$100 millones equivaldría a alrededor de 3% de las comisiones trimestrales de banca de inversión de JPMorgan. Esa comparación no constituye una previsión contable: todavía no se conoce cuánto ingresará finalmente el banco, qué parte corresponde a otros participantes ni en qué periodos se reconocerá.

La proporción sería parecida para Goldman Sachs. La firma registró US$3,395 millones en comisiones de banca de inversión en el segundo trimestre, 55% más interanual. Su división Global Banking & Markets alcanzó ingresos por US$15,520 millones, mientras que el grupo obtuvo un beneficio neto de US$6,628 millones.

El dato, por tanto, no cambia por sí solo la dimensión financiera de ninguno de los dos bancos. Sí muestra algo más útil para el accionista: los grandes proyectos de inteligencia artificial están generando negocio para las entidades capaces de organizar créditos, distribuir el riesgo entre otros prestamistas y movilizar decenas de miles de millones de dólares.

No existe un consenso público comparable al que suele acompañar unos resultados trimestrales. Tampoco se ha identificado una reacción bursátil que pueda atribuirse exclusivamente al reporte de las comisiones. Presentar cualquier movimiento de JPMorgan o Goldman como consecuencia directa de esta noticia sería confundir correlación con causalidad.

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La remuneración llega acompañada de riesgo crediticio

La cifra de las comisiones es atractiva, pero no debe analizarse aislada de la estructura del préstamo. SoftBank consiguió financiamiento sin garantía y con vencimiento aproximado de un año, lo que deja poco tiempo para vender activos, captar recursos o sustituir la línea por deuda de mayor plazo. La propia empresa prevé pagar gradualmente mediante activos existentes y otras medidas de financiamiento.

SoftBank reportaba al 31 de marzo un valor neto de activos de 40.06 billones de yenes, participaciones valoradas en 48.26 billones y deuda neta ajustada de 8.21 billones. Su relación préstamo-valor, que compara la deuda neta con el valor de sus inversiones, era de 17%. Sin embargo, esas cifras corresponden a una fecha anterior a los retiros de abril y julio, por lo que no reflejan todo el incremento posterior del endeudamiento.

Para JPMorgan y Goldman, el riesgo real dependerá de cuánto crédito conserven finalmente en sus balances después de la sindicación. Ese reparto no se ha publicado. Una distribución amplia reduciría la concentración de cada banco; retener una porción elevada aumentaría la exposición a SoftBank y a una estrategia cada vez más ligada al valor de activos tecnológicos.

Las comisiones tampoco deben confundirse con intereses ni con beneficio neto. Del ingreso bruto habrá que descontar compensaciones, costes de estructuración, capital empleado y posibles provisiones. Además, participar en este préstamo puede mejorar la relación de los bancos con SoftBank, pero no garantiza futuros contratos relacionados con OpenAI ni una eventual salida a bolsa.

Qué significa para un inversor mexicano

La conexión con México es indirecta. JPMorgan Chase cotiza en la Bolsa de Nueva York con el ticker JPM y Goldman Sachs con el símbolo GS. Para quienes siguen estas empresas desde México, el anuncio aporta una señal sobre la fortaleza de sus franquicias de banca de inversión, no un cambio inmediato en sus negocios locales ni en la economía mexicana.

La lectura empresarial es positiva, pero limitada: ambos bancos están monetizando la necesidad de capital que acompaña al crecimiento de la inteligencia artificial. La prueba será comprobar cuánto de la comisión se reconoce realmente, qué rentabilidad genera después de costes y cuánto riesgo crediticio permanece en sus balances.

Lo que cambió es la visibilidad de un mandato excepcionalmente grande para JPMorgan y Goldman. El riesgo abierto está en el corto vencimiento del crédito, la capacidad de SoftBank para refinanciarlo y la exposición que conserven los bancos. Ahora deberán demostrar que pueden convertir el auge del financiamiento de IA en ingresos recurrentes sin asumir riesgos que reduzcan el valor económico de esas comisiones.

Esta noticia ha sido elaborada por Araceli Ramírez

 
Araceli Ramírez - Economista en la universidad de Asunción

Araceli Ramírez

Economísta

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