La operadora estadounidense, que cotiza en la Bolsa de Nueva York con el ticker T, publicó el 22 de julio sus resultados correspondientes al trimestre terminado el 30 de junio de 2026. Los analistas esperaban ingresos cercanos a 31,800 millones de dólares y una ganancia ajustada de 0.59 dólares por acción. La empresa no alcanzó la primera cifra, pero superó con claridad la segunda.
Las acciones terminaron la sesión con un avance de 3.5%. La reacción no respondió solamente al beneficio por acción: AT&T también presentó mejores altas de clientes, mayor generación de caja y mantuvo sus previsiones anuales. En otras palabras, el mercado encontró suficientes señales operativas para mirar más allá del pequeño tropiezo en ventas.
La convergencia empieza a reflejarse en clientes y márgenes
La cifra que mejor explica el trimestre no está en los ingresos consolidados, sino en el negocio que AT&T denomina Advanced Connectivity, donde agrupa servicios móviles, fibra y acceso inalámbrico fijo. Los ingresos por servicios de esta división crecieron 5.1%, mientras que su utilidad operativa aumentó 20.3%. El margen operativo pasó de 22.2% a 25.7%, una mejora de 350 puntos básicos.
AT&T sumó 646,000 clientes netos de internet, incluidos 367,000 de fibra y 279,000 de acceso inalámbrico fijo. La combinación representó un récord trimestral para la compañía. También registró 432,000 altas netas de teléfonos de pospago, por encima de las aproximadamente 338,500 esperadas por el consenso de FactSet, con una tasa de cancelación de 0.86%.
Dentro del segmento de consumidores, la empresa añadió 147,000 cuentas netas de pospago, su mejor crecimiento en más de tres años. La estrategia consiste en vender distintos servicios al mismo hogar: al cierre del trimestre, 42.5% de los hogares con conexiones avanzadas a internet también contrataba servicios móviles de AT&T. La lógica empresarial es clara: un cliente que concentra fibra y telefonía suele permanecer más tiempo y contratar más productos.
Sin embargo, no todo el avance puede interpretarse como crecimiento orgánico puro. La adquisición de los activos de fibra de Lumen contribuyó a los ingresos, y el ingreso promedio por usuario de fibra cayó 1.3%, principalmente porque los clientes incorporados tienen un gasto medio inferior. La dirección también anticipó cierta presión a corto plazo por los descuentos utilizados para impulsar paquetes convergentes.
La caja mejora, pero la deuda todavía reduce el margen de error
El flujo de caja operativo aumentó a 10,800 millones de dólares, frente a 9,800 millones un año antes, y el flujo de caja libre alcanzó 4,700 millones, comparado con 4,400 millones. Esta última métrica muestra el efectivo que conserva la empresa después de cubrir sus operaciones y las inversiones necesarias, por lo que resulta especialmente relevante para financiar dividendos, recompras y reducción de deuda.
La compañía mantuvo su previsión para 2026: utilidad ajustada por acción de entre 2.25 y 2.35 dólares, crecimiento del EBITDA ajustado de 3% a 4%, inversión de capital de entre 23,000 y 24,000 millones y flujo de caja libre de al menos 18,000 millones. También conserva su intención de recomprar alrededor de 10,000 millones de dólares en acciones durante el año.
Conviene diferenciar el plan de la ejecución. Durante el trimestre, AT&T devolvió 4,100 millones de dólares a sus accionistas, de los cuales 2,200 millones correspondieron a recompras. Estas operaciones pueden elevar el beneficio por acción al reducir el número de títulos en circulación, pero no sustituyen la necesidad de que el negocio aumente sus ganancias y genere caja de forma sostenible.
El principal límite continúa en el balance. AT&T terminó junio con 144,000 millones de dólares de deuda total y 126,400 millones de deuda neta. Disponía de 17,570 millones en efectivo, pero tenía 9,323 millones de deuda con vencimiento dentro de los siguientes 12 meses. Además, el gasto por intereses creció 13.8%, hasta 1,883 millones durante el trimestre.
La empresa espera regresar a una deuda neta equivalente a unas 2.5 veces su EBITDA ajustado dentro de aproximadamente tres años después del cierre de la compra de espectro a EchoStar. Cumplir ese objetivo será importante porque AT&T debe equilibrar inversiones en red, dividendos, recompras y nuevas operaciones sin debilitar su capacidad financiera.
A esto se añade el descenso del negocio tradicional. Los ingresos de Legacy Network Operations cayeron 25.9% y su utilidad operativa retrocedió 45.5%. AT&T está retirando progresivamente su antigua red de cobre, pero los costos no siempre desaparecen al mismo ritmo que los ingresos, lo que puede seguir generando presión durante la transición.

México aporta ingresos, aunque no la misma mejora en rentabilidad
El segmento latinoamericano de AT&T, correspondiente principalmente a su operación inalámbrica en México, elevó sus ingresos 16.1%, hasta 1,224 millones de dólares. Parte del crecimiento se explicó por el efecto favorable del tipo de cambio. No obstante, los gastos operativos aumentaron 17.7%, la utilidad operativa cayó 17.4% y el margen se redujo de 4.4% a 3.1%.
La mezcla de clientes también ofrece una lectura desigual. Los suscriptores de pospago aumentaron 20.7%, hasta 7.46 millones, y la empresa consiguió 369,000 altas netas durante el trimestre. En contraste, los clientes de prepago disminuyeron 9.2%, lo que provocó una reducción de 1.7% en la base total de suscriptores en México.
Para el accionista mexicano, esto significa que el avance comercial en clientes de mayor valor todavía debe traducirse en mejores márgenes. El crecimiento de ingresos por sí solo no basta si los costos avanzan más rápido y la utilidad operativa se debilita.
La acción cotiza en Nueva York con el ticker T. Quienes sigan a AT&T desde México pueden revisar las alternativas disponibles entre los brokers para comprar acciones estadounidenses y contrastarlas con los brokers regulados en México. La disponibilidad del título, las comisiones, la custodia y el tratamiento fiscal pueden variar entre intermediarios.
AT&T cambió la lectura del trimestre al demostrar que su estrategia de combinar telefonía, fibra y acceso inalámbrico puede atraer clientes y ampliar márgenes. El riesgo sigue en la elevada deuda, la presión sobre el ingreso medio de fibra, la caída del negocio tradicional y la menor rentabilidad en México. Ahora deberá demostrar que ese crecimiento puede mantenerse sin comprometer el balance.









