La compañía, cuyo nombre legal es Space Exploration Technologies Corp., comenzó a cotizar en junio en el Nasdaq bajo el símbolo SPCX, después de fijar su oferta pública inicial en 135 dólares por acción. Los resultados del segundo trimestre de 2026 son, por tanto, la primera oportunidad para comparar las promesas de la salida a bolsa con cifras públicas periódicas.
El crecimiento fue superior al esperado, pero SpaceX todavía registró una pérdida neta de 541 millones de dólares, frente a los 1,008 millones perdidos un año antes. La pérdida por acción fue de nueve centavos, mejor que los 23 centavos negativos previstos por el consenso de FactSet.
Los ingresos superan el consenso, pero SpaceX continúa en pérdidas
Los analistas esperaban ingresos cercanos a 6,830 millones de dólares. SpaceX terminó superando esa previsión en casi 1,000 millones, mientras su EBITDA ajustado alcanzó aproximadamente 3,500 millones de dólares. Esta última métrica intenta aproximarse al desempeño operativo antes de determinados gastos financieros, contables y extraordinarios, pero no equivale a beneficio neto ni a efectivo disponible.
La diferencia importa. El trimestre muestra que los negocios principales tienen capacidad para ampliar ventas y mejorar su resultado ajustado, pero la compañía aún no ha convertido ese crecimiento en una ganancia neta. Además, una parte importante de su estrategia exige inversiones que no pasan inmediatamente por la cuenta de resultados, aunque sí consumen caja.
SpaceX tampoco ofreció una guía convencional de beneficio o flujo de caja libre. La dirección habló de alcanzar una tasa anualizada de ingresos de 100,000 millones de dólares hacia finales de 2026, impulsada por servicios de nube, inteligencia artificial y Starlink. Esa cifra representa una aspiración basada en el ritmo esperado del negocio, no ingresos anuales ya contratados o garantizados.
Starlink gana usuarios mientras cae el ingreso promedio
La división de conectividad, que incluye Starlink, sigue siendo el principal motor financiero. Generó 4,291 millones de dólares, alrededor de 55% de los ingresos totales de SpaceX. La base de suscriptores alcanzó 12 millones, el doble que un año antes y 17% por encima del trimestre anterior.
Sin embargo, el ARPU —el ingreso promedio obtenido por cada usuario— se mantuvo en 66 dólares mensuales, frente a 85 dólares en el mismo periodo de 2025. La empresa relaciona el descenso con su expansión fuera de Norteamérica y con la incorporación de planes más económicos. El dato no significa que Starlink facture menos: los nuevos clientes compensaron ampliamente la reducción del ingreso individual.
Para los accionistas, la pregunta es si ese equilibrio puede sostenerse. Sumar usuarios con tarifas más bajas funciona mientras el volumen, los contratos empresariales y los clientes gubernamentales protejan los márgenes. Si la expansión exige mayores subsidios en equipos, capacidad adicional o precios más agresivos, el crecimiento de suscriptores podría tener una calidad financiera inferior.

La IA consume capital y el desbloqueo añade presión bursátil
La unidad de inteligencia artificial aportó 2,561 millones de dólares, por encima de los 2,080 millones esperados. El problema estuvo en la cantidad de capital destinada a desarrollar esa actividad: SpaceX invirtió 15,800 millones de dólares en infraestructura de IA, frente a una previsión del mercado de 13,090 millones.
El gasto de capital total fue de 18,370 millones, ligeramente inferior al consenso de 18,580 millones. La sorpresa, por tanto, no fue que SpaceX invirtiera más de lo previsto en conjunto, sino que concentrara una proporción mayor en inteligencia artificial. Es un matiz importante: el capex crea infraestructura que puede generar ingresos durante años, pero también presiona el flujo de caja mientras esos activos todavía no producen el retorno esperado.
La compañía cerró el trimestre con aproximadamente 100,000 millones de dólares en efectivo y equivalentes, una posición reforzada por la oferta pública inicial y por una emisión inaugural de bonos de 25,000 millones. Esto reduce el riesgo inmediato de liquidez, pero no elimina la necesidad de demostrar que la inversión en IA, Starship y Starlink puede generar rendimientos superiores a su coste financiero.
Las acciones habían subido casi 10% durante la sesión previa al informe, pero retrocedieron más de 7% en operaciones posteriores al cierre. El movimiento coincidió con la preocupación por el gasto en IA y con la proximidad del primer desbloqueo posterior a la oferta pública: alrededor de 912 millones de acciones quedarán habilitadas para su posible venta. Que puedan venderse no significa que sus propietarios vayan a hacerlo, aunque el aumento potencial de la oferta puede elevar la volatilidad.
El prospecto añade otro elemento para el accionista minoritario: Elon Musk conservó aproximadamente 82.4% del poder de voto tras la colocación. SpaceX es una empresa controlada, por lo que quienes compran acciones tienen una influencia limitada sobre el consejo y las principales decisiones corporativas.
Para un inversionista mexicano, SPCX es una acción estadounidense cotizada en Nasdaq. Antes de operar conviene separar el análisis del negocio de la elección del intermediario y revisar por separado las condiciones de los brokers para comprar acciones americanas y de los brokers con acceso al Nasdaq.
SpaceX demostró que puede crecer más rápido de lo que esperaba el mercado y reducir sus pérdidas. Ahora tendrá que probar que el menor ARPU de Starlink no deteriora la rentabilidad y que el enorme gasto en inteligencia artificial termina convirtiéndose en ingresos recurrentes y caja. El riesgo abierto no está en la demanda actual, sino en el precio financiero de cumplir unas ambiciones cada vez mayores.








