Gasolina, diésel y crudo bajan en el PPI: por qué México no replica el alivio

El PPI energético de EE. UU. baja pero IEPS dólar y logística frenan su traslado a México.
El PPI energético de EE. UU. baja pero IEPS dólar y logística frenan su traslado a México.

Qué cayó realmente en el PPI de julio

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) publicó el 13 de agosto que el índice de precios al productor (PPI) para demanda final no cambió en julio. Dentro de los bienes de demanda final, los precios bajaron 0.7% y la energía retrocedió 3.1%. La gasolina fue una de las principales razones: su índice cayó 5.7%.

El matiz es importante. El descenso de 6.7% del diésel aparece en bienes procesados para demanda intermedia, mientras que la caída de 11.9% del crudo corresponde a bienes no procesados para demanda intermedia. Son índices de precios recibidos por productores estadounidenses en distintas etapas de la cadena; no son el precio de una estación mexicana, ni una cotización de WTI, Brent o Mezcla Mexicana.

La lectura útil es que hubo alivio en varios componentes energéticos del PPI estadounidense. Si ese movimiento persiste, puede reducir parte de la presión externa sobre costos. Pero trasladar esas caídas, punto por punto, a México sería un error: el precio local pasa por impuestos, tipo de cambio, abastecimiento, transporte, almacenamiento y margen comercial antes de llegar al consumidor.

IEPS y precios locales: el filtro mexicano

El primer filtro es fiscal. Para el periodo del 8 al 14 de agosto, Hacienda fijó estímulos al IEPS de 20.94% para gasolina menor a 91 octanos, 5.77% para gasolina de 91 octanos o más y 64.96% para diésel. Las cuotas disminuidas quedaron en 5.2974, 5.3315 y 2.5801 pesos por litro, respectivamente. El componente tributario, por tanto, puede modificar cuánto de una baja externa acaba reflejándose en la bomba.

Los precios mexicanos, además, no muestran una réplica de la magnitud del PPI. Un seguimiento privado de precios reportados por estaciones registradas ante la CNE colocó el 14 de agosto el promedio nacional en 23.69 pesos por litro para Magna, 28.51 para Premium y 27.02 para diésel. Como referencia oficial anterior, Profeco había reportado para el periodo del 7 al 13 de julio promedios de 23.69, 28.46 y 27.06 pesos por litro, respectivamente. La comparación no prueba causalidad, pero sí deja claro que son mercados, periodos y mecanismos distintos.

La logística también pesa. Pemex ha explicado, dentro de la estrategia para estabilizar el precio del diésel, que además del IEPS intervienen menores comisiones de pago, precios de suministro, transporte de última milla, costo de flete, seguridad y optimización de las cadenas logísticas. En otras palabras, un insumo energético más barato puede ayudar, pero no borra los costos que existen entre el mercado mayorista y la estación.

Maíz y trigo ganaron presión en el PPI de julio pese a la caída del conjunto de alimentos.
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El USD/MXN y la Mezcla Mexicana no son el mismo termómetro

El dólar es otro filtro. El último FIX oficial disponible al corte, correspondiente al 13 de agosto, fue de 17.0530 pesos por dólar. Banxico mostraba 17.2195 una semana antes y 17.5023 un mes antes. Para costos ligados a referencias internacionales en dólares, un peso más firme puede amortiguar parte de la presión; una depreciación puede hacer lo contrario. Esa relación tampoco es mecánica, porque convive con impuestos y costos locales.

Tampoco debe confundirse el crudo del PPI con la Mezcla Mexicana. Pemex publica una serie propia para el precio promedio de exportación de petróleo crudo: el dato mensual oficial más reciente disponible en su base institucional fue de 82.058 dólares por barril en junio. Es una referencia de otro periodo y otra metodología. Por eso, la caída de 11.9% del crudo no procesado en el PPI no permite afirmar que la Mezcla Mexicana haya bajado en la misma proporción.

Para quien sigue petróleo desde una cuenta de trading, hay otra diferencia: la exposición puede venir de futuros, CFDs u otros derivados, no del barril físico ni del índice PPI. Si se comparan opciones para acceder a energía, la guía de brokers para materias primas ayuda a separar instrumentos; y si la exposición es mediante derivados, también conviene entender cómo se comparan los brokers de CFDs. El foco debe estar en subyacente, spread, swap, margen, apalancamiento y riesgo, no en asumir que un dato macro es una señal de operación.

Qué debe vigilar México después de este dato

El dato estadounidense llega con una inflación mexicana que se ubicó en 3.12% anual en julio. Ese mismo mes, el agregado de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno bajó apenas 0.01% mensual. La diferencia ayuda a poner el PPI en perspectiva: una caída fuerte en un índice energético de Estados Unidos puede aliviar presión externa sin traducirse de inmediato en una caída equivalente del componente energético del INPC mexicano.

Para las siguientes semanas, la clave estará en comprobar si el alivio se mantiene en las referencias internacionales, cómo se mueve el USD/MXN, qué ocurre con la Mezcla Mexicana y cómo Hacienda ajusta el IEPS. El BLS publicará el PPI de agosto el 10 de septiembre. En México, también habrá que seguir los precios reportados por estaciones y los datos de inflación de INEGI para saber si la señal externa empieza a aparecer en la cadena local.

Para un trader mexicano, la conclusión útil no es “bajó el crudo, bajará la gasolina”. Es más concreta: el PPI abrió una señal de menor presión energética en Estados Unidos, pero México tiene filtros fiscales, cambiarios y logísticos propios. Antes de interpretar el movimiento como tendencia, importa comparar indicadores equivalentes y buscar confirmación en precios locales, tipo de cambio y referencias petroleras mexicanas.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas