Otro ataque detiene una refinería rusa: por qué el riesgo gira hacia el diésel

  • Un nuevo ataque con drones dañó este 25 de agosto la refinería de Novoshakhtinsk, en la región de Rostov, y obligó a suspender temporalmente su actividad. Afipsky también registró un incendio. El dato importa porque el mercado del diésel ya venía mucho más tensionado que el crudo, con implicaciones para Estados Unidos, Europa y México.

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Novoshakhtinsk suspende operaciones mientras el diésel mantiene la presión sobre el mercado.
Novoshakhtinsk suspende operaciones mientras el diésel mantiene la presión sobre el mercado.

Novoshakhtinsk se detiene, pero falta medir cuánto volumen sale del mercado

El gobernador de Rostov, Yury Slyusar, informó que la refinería de Novoshakhtinsk sufrió daños durante el ataque nocturno y suspendió temporalmente sus operaciones. La novedad va más allá de un incendio: aquí sí existe una parada confirmada. Lo que todavía no se ha publicado es qué unidades fueron alcanzadas ni cuánto tiempo permanecerá detenida la planta.

La web de la propia refinería señala que el complejo alcanzó 5.6 millones de toneladas de capacidad de procesamiento y dispone de infraestructura para recibir ese volumen anual de crudo. Su programa de modernización incluye además una unidad de hidrotratamiento de diésel y queroseno con capacidad de unos 2.16 millones de toneladas al año. Pero esas cifras describen el tamaño y la configuración de la instalación: no permiten afirmar que todo ese volumen haya quedado fuera del mercado tras el ataque. La capacidad efectivamente afectada sigue sin confirmarse.

Afipsky arde y Perm muestra cómo puede acumularse el daño

Novoshakhtinsk no fue el único foco del día. La refinería de Afipsky, en Krasnodar, sufrió un incendio tras otro ataque con drones. La instalación está orientada principalmente a la exportación y procesó alrededor de 144,000 barriles diarios en 2024. Las autoridades no detallaron en su primer balance qué unidades industriales resultaron dañadas ni el efecto sobre la actividad, de modo que tampoco puede asumirse que toda su capacidad esté fuera de servicio.

El caso de Perm ofrece una referencia más concreta. Esa refinería detuvo operaciones tras el ataque del 21 de agosto. Su unidad primaria CDU-4, que representa casi 40% de la capacidad y puede procesar unas 14,000 toneladas diarias, quedó parada; la estimación preliminar de reparación es de una a dos semanas. Otra unidad, CDU-5, equivalente a 34% de la capacidad, ya estaba inactiva desde el 29 de julio. Perm procesó unos 252,000 barriles diarios en 2024 y produjo 5.3 millones de toneladas de diésel.

Rusia mantiene además restricciones para proteger su mercado interno. El decreto vigente limita hasta el 31 de agosto las exportaciones de diésel de productores directos, mientras las restricciones para exportadores que no son productores continúan hasta finales de enero de 2027. Moscú también ha acelerado reparaciones, pospuesto mantenimientos y movilizado reservas. El matiz es importante: algunas plantas han regresado a servicio, pero cada nueva parada reduce el margen de maniobra de la refinación rusa.

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El crudo cae mientras el diésel conserva señales de escasez

La reacción del petróleo ayuda a entender por qué el foco se está desplazando hacia los productos refinados. Hacia las 06:30 GMT de este martes, el Brent caía cerca de 1% a 91.27 dólares por barril y el WTI retrocedía 0.9% a 84.25 dólares. No hay, por tanto, una señal de que los nuevos ataques hayan provocado por sí solos una subida general del crudo; el mercado seguía ponderando también las sanciones de Estados Unidos contra Irán y el riesgo de Oriente Medio.

El diésel llega con una tensión distinta. El 17 de agosto, el “crack” estadounidense —la prima de los futuros de ULSD frente al WTI— tocó un récord intradía de 102.20 dólares por barril. El 10 de agosto, los futuros estadounidenses de diésel de ultra bajo azufre habían saltado 7.4% en una sola sesión hasta 4.19 dólares por galón tras nuevos ataques a refinerías. En Europa, la prima del gasóleo de bajo azufre frente al Brent se situó en 70.79 dólares por barril el 24 de agosto, aun después de caer más de 7% durante la jornada.

La diferencia es clave: puede haber crudo disponible y, al mismo tiempo, faltar capacidad para convertirlo en diésel, gasolina o combustible de aviación. En Estados Unidos, los inventarios de destilados bajaron a 105.6 millones de barriles en la semana terminada el 14 de agosto. El precio minorista promedio del diésel en carretera fue de 5.454 dólares por galón el 17 de agosto, según la EIA. Mirar solo WTI o Brent deja fuera ese cuello de botella.

México debe mirar a Estados Unidos, Europa y al peso al mismo tiempo

Para México, la conexión principal pasa por Estados Unidos. La EIA calcula que en 2025 México fue el mayor destino de las exportaciones estadounidenses de destilados, con un promedio cercano a 220,000 barriles diarios, alrededor de 17% del total. Al mismo tiempo, datos de Kpler apuntan a que las importaciones de diésel y gasóleo de la Unión Europea y Reino Unido podrían promediar 724,000 barriles diarios en agosto, frente a 466,000 en julio, con Estados Unidos aportando unos 446,000 barriles diarios. Si Europa atrae más cargamentos estadounidenses, puede aumentar la competencia por barriles que también son relevantes para México.

También entra en juego el tipo de cambio. Los combustibles importados se negocian en dólares, por lo que un peso más débil en el USD/MXN puede amplificar el costo en moneda local, mientras una apreciación puede amortiguarlo. El traslado a inflación o precios al consumidor no es automático: también depende de impuestos, logística, política de precios y de la composición de las importaciones.

Para quien siga estos movimientos mediante una plataforma, conviene distinguir el subyacente del instrumento. Un futuro de WTI o Brent no replica el mismo riesgo que un contrato sobre ULSD o gasóleo, y un CFD añade spreads, swaps, margen y riesgo de contraparte. La comparativa de brokers para operar materias primas y la de brokers para operar futuros sirven para revisar qué producto ofrece cada intermediario y con qué condiciones.

Para los traders en México, la clave está en confirmar tres cosas: cuánto volumen de Novoshakhtinsk y Afipsky quedó realmente fuera del mercado, si Perm vuelve en el plazo previsto y cómo reaccionan los márgenes de gasóleo en Europa y de ULSD en Estados Unidos. Si la refinación sigue limitada, el diésel puede permanecer tensionado incluso sin una subida equivalente del crudo. Eso es una lectura de mercado, no una señal de operación.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas