PCE sorprende al alza; Banxico queda como segundo examen para el peso

  • El primer examen del día ya dejó señal: el PCE general de Estados Unidos subió 0.2% mensual y 3.7% anual en julio, ligeramente por encima de lo esperado. Para el peso mexicano, la segunda referencia será el Informe Trimestral de Banxico, aún pendiente al cierre de esta verificación.

  • Más información: El dato que mostrará si la inflación realmente da un respiro a Banxico

El PCE de EE.UU. abre la jornada y Banxico completa la lectura del peso mexicano.
El PCE de EE.UU. abre la jornada y Banxico completa la lectura del peso mexicano.

El PCE dejó una sorpresa pequeña, pero incómoda para la Fed

El índice de precios del gasto en consumo personal, o PCE, aumentó 0.2% mensual en julio, después de caer 0.1% en junio. En términos anuales se mantuvo en 3.7%. La encuesta de Reuters esperaba 0.1% mensual y 3.6% anual, por lo que la sorpresa estuvo concentrada en la inflación general. El PCE subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó 0.2% mensual y 3.3% anual, justo en línea con lo previsto.

El detalle evita una lectura demasiado dramática. El gasto nominal de los consumidores aumentó 0.2%, pero en términos reales prácticamente no cambió. Además, el mismo paquete de datos incluyó la segunda estimación del PIB de Estados Unidos del segundo trimestre: crecimiento anualizado de 1.5%, sin cambio frente al cálculo previo. Eso importa para el mercado porque el movimiento del dólar después de las publicaciones estadounidenses no puede atribuirse únicamente al PCE.

Para la Reserva Federal, el dato mantiene el problema de fondo: la inflación sigue por encima de su objetivo de 2%. La Fed dejó el rango de fondos federales en 3.50%-3.75% el 29 de julio, aunque tres integrantes votaron por subirlo 25 puntos base. El PCE de julio no equivale a una decisión de tasas, pero sí da argumentos a quienes prefieren mantener una postura restrictiva por más tiempo.

Por qué el diferencial de tasas sigue siendo clave para el peso

En México, la tasa objetivo de Banxico está en 6.50%. Frente al rango de 3.50%-3.75% de la Fed, la brecha entre ambas tasas de política monetaria es de entre 275 y 300 puntos base; contra el punto medio del rango estadounidense, ronda 287.5 puntos base. Esa diferencia ayuda a explicar por qué el peso puede conservar atractivo en operaciones que buscan rendimiento en moneda local.

El mecanismo es sencillo, aunque no automático. Una tasa mexicana claramente superior a la estadounidense puede favorecer la demanda por activos en pesos cuando el riesgo cambiario, la volatilidad global y las expectativas de inflación están contenidos. Pero el llamado carry no protege al peso de todo: una subida de los rendimientos de Estados Unidos, un deterioro del apetito por riesgo o una expectativa de recortes más rápidos de Banxico pueden reducir esa ventaja.

Tras la publicación estadounidense, el USD/MXN se movía alrededor de 16.95-16.96 pesos por dólar, apenas por encima del cierre oficial de Banxico del martes, de 16.9445. Al mismo tiempo, el dólar ganaba cerca de 0.2% frente a una canasta de monedas. La primera ventana, por tanto, mostró presión moderada y no una ruptura clara del peso. La reacción también coincidió con el dato de PIB estadounidense, por lo que conviene evitar una causalidad única.

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Qué debe confirmar Banxico antes de cerrar la lectura del USD/MXN

La segunda mitad del examen no es una decisión de tasa. Banxico informó que el Informe Trimestral correspondiente a abril-junio de 2026 se presentaría este 26 de agosto. En su página de informes trimestrales, sin embargo, el documento más reciente seguía siendo el de enero-marzo al cierre de esta verificación. La última decisión monetaria fue el 6 de agosto: la Junta mantuvo por unanimidad la tasa en 6.50% y señaló que consideraba apropiado conservarla en ese nivel.

El reporte será relevante porque puede modificar las expectativas sobre cuánto tiempo durará esa pausa. En el comunicado del 6 de agosto, Banxico proyectó inflación general de 3.5% para el tercer y cuarto trimestre de 2026, mientras la subyacente se ubicaba en 3.8% y 3.5%, respectivamente. También situó la convergencia de la inflación general a la meta de 3% en el cuarto trimestre de 2027 y mantuvo un balance de riesgos sesgado al alza.

Para el peso, lo importante será comparar cualquier cambio en las previsiones de inflación y crecimiento con la nueva señal del PCE estadounidense. Si Banxico refuerza la idea de una pausa prolongada mientras la Fed enfrenta una inflación todavía alta, el diferencial esperado de tasas podría seguir ofreciendo soporte al peso. Si el reporte abre más espacio para una eventual relajación en México, esa ventaja podría reducirse. Ninguno de esos escenarios puede darse por hecho antes de leer el documento y observar la reacción posterior del USD/MXN.

El PCE dejó una señal algo más incómoda para la Fed, pero no cambió por sí solo toda la historia de tasas. La segunda mitad del día depende de Banxico y, sobre todo, de sus previsiones y riesgos. Hasta contar con ese informe y con la reacción posterior del peso, no puede afirmarse que el “doble examen” haya definido una nueva dirección para el USD/MXN.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México