El dólar está firme, pero el USD/MXN no acelera
Durante la mañana del jueves 27 de agosto, el USD/MXN se movía alrededor de 16.97 pesos por dólar. A las 7:20, hora de la Ciudad de México, Investing.com registraba una depreciación del peso cercana a 0.12% y un rango intradía de 16.9227 a 16.9966. En su serie diaria, la referencia del miércoles fue 16.9451.
La presión externa sí es visible. Reuters reportó que el DXY, que mide al dólar frente a una cesta de grandes divisas, se mantenía cerca de un máximo de ocho días y llegó a 99.13 en la sesión asiática, su nivel más alto desde el 19 de agosto. El miércoles, la serie de Investing.com había marcado un máximo intradía de 99.23. El rendimiento del Treasury a 10 años rondó 4.67% en las primeras referencias del jueves y después se acercó a 4.65%.
El DXY no incluye al peso mexicano, así que un dólar fuerte frente al euro, yen, libra u otras monedas no obliga al USD/MXN a moverse en la misma proporción. Además, la secuencia perdió algo de fuerza este jueves: las solicitudes semanales de desempleo bajaron a 203,000, frente a 208,000 esperadas por economistas consultados por Reuters, pero el DXY se mantuvo prácticamente plano en las primeras horas. El mercado parece reservar parte de su convicción para Jackson Hole.
El diferencial de tasas sigue dando aire al peso
La clave para el trader mexicano está en que el peso no llega a esta sesión sin defensas. Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%, mientras la Fed conserva el rango de fondos federales en 3.50%-3.75%. Eso deja una diferencia de entre 2.75 y 3.00 puntos porcentuales a favor de México, un factor que puede dar atractivo relativo al peso en operaciones de carry, que buscan aprovechar diferencias de tasas entre monedas.
Ese diferencial no garantiza fortaleza. Sí ayuda a explicar por qué una subida moderada del dólar global no se traduce automáticamente en una depreciación equivalente del peso. Además, Banxico mantuvo la tasa sin cambios en junio y agosto. En su informe trimestral más reciente, el banco central destacó que la inflación general anual bajó a 3.26% en la primera quincena de agosto, mientras la subyacente se ubicó en 3.93%, todavía por encima del objetivo puntual de 3%.
El USD/MXN no se mueve por una sola razón. Si aumenta con fuerza la aversión global al riesgo, los rendimientos estadounidenses repuntan o la Fed endurece su mensaje, ese respaldo relativo puede perder peso. Del otro lado, si el dólar no encuentra un nuevo catalizador, la reacción del peso puede seguir siendo menor que la que sugeriría el DXY por sí solo.

El nivel de 17.00 vuelve al radar
El máximo intradía de 16.9966 dejó al USD/MXN a menos de un centavo de 17.00. Es una referencia psicológica evidente para el mercado, pero no una señal de compra o venta. Que el par se acerque a ese nivel sin sostenerse por encima encaja con la idea central de la sesión: hay presión del dólar, aunque todavía no una ruptura clara del equilibrio reciente.
Jackson Hole será la siguiente prueba para el dólar y el peso
El siguiente examen llegará el viernes 28 de agosto. La Reserva Federal de Kansas City confirmó que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, hablará en Jackson Hole a las 10:00 horas de Nueva York, 8:00 de la Ciudad de México. El mercado buscará pistas sobre inflación, rendimientos y el margen para mantener o endurecer la política monetaria. Un tono más restrictivo podría devolver apoyo al dólar; un mensaje menos agresivo podría enfriar esas apuestas. Ninguno de los dos escenarios está asegurado.
Para quien sigue Forex desde México, este tipo de eventos también exige mirar el costo de ejecución. En sesiones volátiles, los spreads pueden ampliarse y el slippage puede hacer que una orden se ejecute a un precio distinto del esperado. FinanMercado permite comparar condiciones en su guía de mejores brokers de Forex y en su selección de brokers con spreads bajos, pero el punto central sigue siendo el mismo: el costo real importa tanto como el nivel que aparece en pantalla.
La lectura para México es clara: el dólar global conserva apoyo por tasas y rendimientos, pero el peso mantiene un amortiguador relativo gracias al diferencial con Estados Unidos y a la cautela de Banxico. Conviene leer el acercamiento a 17.00 como una referencia de mercado, no como una señal automática. Jackson Hole será la próxima prueba capaz de cambiar ese equilibrio.









