El petróleo vuelve a caer: las dos señales que cambian el panorama para México

WTI y Brent caen mientras Ormuz y los inventarios de EE.UU. cambian la lectura del mercado.
WTI y Brent caen mientras Ormuz y los inventarios de EE.UU. cambian la lectura del mercado.

Ormuz rebaja la prima geopolítica, pero el acuerdo aún no está cerrado

La primera señal viene del Golfo. Omán e Irán informaron que trabajan en un esquema por fases para recuperar una navegación más segura por el estrecho de Ormuz. Entre las medidas discutidas aparecen un corredor marítimo temporal conjunto y trabajos para retirar minas. El punto clave es que las conversaciones técnicas continúan: el mercado está descontando una posible mejora del flujo, no una reapertura definitiva ya ejecutada.

Ese cambio de percepción fue suficiente para sacar parte de la prima geopolítica acumulada en el crudo. A las 04:47 GMT, Reuters registró al Brent en 86.28 dólares por barril, con una caída de 2.6%, y al WTI en 80.29 dólares, 2.5% abajo. Son referencias distintas: el Brent refleja mejor el mercado internacional, mientras el WTI es el benchmark estadounidense. En este caso hablamos de futuros, no del precio de un barril físico comprado directamente.

Conviene mantener el matiz. La propia EIA ha descrito el tránsito por Ormuz como severamente restringido durante buena parte del año. En su escenario de agosto estimó que el flujo por el estrecho había pasado de 21.6 millones de barriles diarios en el cuarto trimestre de 2025 a 4.9 millones en el segundo trimestre de 2026. Una negociación puede reducir el temor a un problema de oferta, pero el precio seguirá sensible a la seguridad y al tráfico real de buques.

La EIA desarma la señal preliminar de los inventarios

La segunda señal llegó desde Estados Unidos y obliga a corregir la lectura que había dejado el American Petroleum Institute (API). El dato preliminar de la industria apuntó a una subida de alrededor de 4.2 millones de barriles en los inventarios comerciales de crudo durante la semana terminada el 21 de agosto. El reporte oficial de la EIA mostró algo muy distinto: un aumento de apenas 95,000 barriles, hasta 428.9 millones.

Además, los inventarios de gasolina bajaron 2.536 millones de barriles y los de destilados cayeron 2.228 millones. En Cushing, Oklahoma, punto de entrega del WTI, las existencias subieron 1.176 millones. La mezcla importa: hay una acumulación prácticamente plana de crudo en el agregado, pero una reducción clara de combustibles terminados. Eso resta fuerza a la idea de que el reporte estadounidense sea simplemente bajista para el petróleo.

También aparece una advertencia por el lado de la demanda. La EIA calculó que los productos petrolíferos suministrados durante las últimas cuatro semanas —una referencia aproximada del consumo— quedaron 3.0% por debajo del mismo periodo del año anterior. Por eso conviene mirar más allá de un solo inventario semanal: las próximas cifras tendrán que mostrar si la debilidad de la demanda persiste o si las caídas de gasolina y destilados reflejan un mercado de combustibles más ajustado.

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Para México, el petróleo más barato no juega en una sola dirección

La lectura mexicana es más compleja que “crudo más barato, gasolina más barata”. Según las estadísticas de Pemex, en junio la empresa exportó 565.7 mil barriles diarios de crudo e importó 638.3 mil barriles diarios de productos petrolíferos. Eso deja una exposición doble: precios internacionales más bajos pueden reducir el valor de las exportaciones de crudo, pero también abaratar parte de la factura de productos importados si el movimiento se sostiene.

El tipo de cambio añade otra capa. Petróleo y combustibles se negocian principalmente en dólares, de modo que un descenso del WTI o del Brent puede quedar parcialmente compensado si el peso se debilita frente al dólar. Para quien sigue el USD/MXN, energía, inflación y tipo de cambio deben leerse juntos, no como mercados aislados.

Tampoco existe una transmisión automática del futuro del WTI al precio en la estación de servicio. En México influyen también el tipo de cambio, impuestos, costos logísticos y la política de precios. Para quien quiera entender las distintas formas de exposición al sector, esta guía de brokers para operar materias primas aporta contexto, siempre distinguiendo entre seguir el precio del crudo y operar un producto derivado.

Qué debe vigilar ahora el trader mexicano

El siguiente paso no es adivinar si el petróleo “ya hizo piso” o si seguirá cayendo. La clave está en comprobar si el corredor planteado por Irán y Omán se convierte realmente en una ruta operativa y si aumenta de forma sostenida el flujo por Ormuz. Mientras eso no ocurra, cualquier cambio geopolítico puede devolver volatilidad al Brent y al WTI con rapidez.

En Estados Unidos, la siguiente referencia será el reporte semanal de la EIA previsto para el 2 de septiembre. Será especialmente útil revisar crudo comercial, Cushing, gasolina, destilados y demanda implícita. Quienes utilizan futuros pueden consultar las diferencias de acceso y operativa en esta guía de brokers para operar futuros, pero el punto importante sigue siendo el instrumento: futuros y CFDs pueden añadir margen, apalancamiento y movimientos bruscos a un mercado ya volátil.

La lectura de este miércoles es, por tanto, menos bajista de lo que parecía con el dato preliminar del API y menos tranquila de lo que puede sugerir el titular sobre Ormuz. Para México conviene vigilar tres transmisiones a la vez: precio internacional del crudo, USD/MXN e inflación energética. Si una de ellas cambia, también puede cambiar la lectura para el mercado local.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas