México suma 671 mil ocupados, pero la informalidad deja una señal mixta para Banxico

La informalidad alcanzó a 34.1 millones de ocupados en México durante julio de 2026.
La informalidad alcanzó a 34.1 millones de ocupados en México durante julio de 2026.

34.1 millones: el máximo está en personas, no en la tasa

La población ocupada pasó de 60.09 millones en junio a 60.76 millones en julio, un aumento de 670,991 personas en cifras originales. Sin embargo, el avance no se repartió por igual. Un recuento sobre los datos de la ENOE sitúa la ocupación informal en 34,143,028 personas, 1.08 millones más que un mes antes y el mayor número desde el inicio de los registros de la encuesta en 2005. Al mismo tiempo, la ocupación formal —que no debe confundirse con las plazas registradas ante el IMSS— disminuyó en alrededor de 413 mil personas.

Aquí hay una diferencia importante. El récord corresponde al número absoluto de personas en la informalidad, no a la tasa de 56.2%. Ese porcentaje es el más elevado desde finales de 2021, pero ha sido mayor en otros momentos de la serie. Además, al quitar los efectos estacionales, INEGI calculó una tasa de informalidad de 55.6%, medio punto porcentual más que en junio. La ocupación específicamente dentro del sector informal fue de 18.9 millones, equivalente a 31.1% del total.

La comparación anual tampoco permite hablar de un mercado laboral claramente más fuerte. Frente a julio de 2025, la población ocupada bajó en unas 45 mil personas y la tasa de participación retrocedió de 60.2% a 59.2%. La desocupación subió ligeramente de 2.8% a 2.9%, aunque la subocupación mejoró de 7.3% a 6.7%. Hay más ocupados que en junio, pero el conjunto de indicadores sigue ofreciendo una fotografía mixta.

Consumo e inflación de servicios: la conexión existe, pero no es automática

Un aumento de la ocupación puede apoyar el ingreso de los hogares y, con ello, el consumo. Pero en este caso importa dónde apareció ese incremento. INEGI define la informalidad laboral de forma amplia: incluye desde micronegocios no registrados y agricultura de subsistencia hasta personas que trabajan para unidades económicas formales sin acceso a seguridad social. Por eso, sumar ocupados no equivale automáticamente a sumar empleos con la misma estabilidad, protección o capacidad para sostener el gasto.

Este matiz llega justo cuando Banxico sigue observando con atención los precios de los servicios. En la primera quincena de agosto, la inflación general se ubicó en 3.26% anual y la subyacente en 3.93%, mientras los servicios avanzaron 4.34%, todavía por encima del índice general pero por debajo del 4.43% registrado un año antes. La señal, por tanto, no es de aceleración generalizada: los servicios continúan siendo una presión relevante, pero han venido moderándose. Para entender esa diferencia, resulta útil la explicación de FinanMercado sobre la inflación subyacente y los servicios que vigila Banxico.

Las propias minutas de Banxico ayudan a poner un límite a la interpretación. La Junta ha señalado que la inflación de servicios sigue siendo uno de los principales retos para llevar la inflación de forma sostenida al 3% y ha mencionado los costos laborales entre los riesgos. Pero también ha advertido que el mercado laboral mostraba una recuperación parcial y heterogénea, sin señales de presiones generalizadas de demanda. El nuevo dato de julio no basta, por sí solo, para cambiar ese diagnóstico.

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Banxico sigue viendo holgura: qué cambia de verdad con la ENOE

Banco de México mantuvo el 6 de agosto su tasa de referencia en 6.50% por decisión unánime. Entre las razones citó la ausencia de presiones de demanda y el grado de restricción monetaria. Su Informe Trimestral publicado esta semana fue en la misma dirección: reconoció la reactivación de la economía en el segundo trimestre, pero sostuvo que persistió la debilidad del mercado laboral y que las tasas de participación y de ocupación respecto de la población en edad de trabajar permanecieron en niveles bajos.

Así debe leerse la ENOE de julio. La fuerte incorporación mensual de ocupados evita una interpretación excesivamente negativa del empleo, pero el salto de la informalidad, la menor participación frente a un año antes y la falta de crecimiento anual de la ocupación impiden convertir el dato en evidencia de una economía recalentada. Para Banxico es una pieza que complica la fotografía, no una señal que obligue a mover la tasa en una dirección determinada.

Para el peso mexicano, el canal también es indirecto. Si los próximos datos laborales e inflacionarios cambian las expectativas sobre cuánto tiempo permanecerá la tasa en 6.50%, puede modificarse el diferencial de tasas frente a Estados Unidos y, con ello, uno de los factores que influyen en el USD/MXN. Pero el cruce también responde a la Fed, al dólar global y al apetito por riesgo; esta ENOE no permite anticipar una dirección. Ese mecanismo se explica con más detalle en el análisis de FinanMercado sobre el diferencial de tasas y su relación con el peso mexicano.

La siguiente decisión de Banxico está programada para el 24 de septiembre, el mismo día en que INEGI publicará la inflación de la primera quincena de ese mes. La próxima ENOE llegará el 25 de septiembre. Hasta entonces, lo importante será comprobar si la informalidad permanece en estos niveles, si mejora la participación y, sobre todo, si la inflación de servicios continúa moderándose. Julio dejó más ocupados, pero todavía no una señal suficiente para declarar más fortaleza laboral ni nuevas presiones inflacionarias.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México