La inflación general llega más tranquila, pero no cuenta toda la historia
La referencia comparable más reciente es la primera quincena de julio. Entonces, el INPC aumentó 0.07% frente a la quincena previa y la inflación anual bajó a 3.10%. La subyacente avanzó 0.16% quincenal y quedó en 3.95% anual, mientras la no subyacente cayó 0.23% y apenas subió 0.21% a tasa anual. Dentro de la subyacente, las mercancías aumentaron 0.11% y los servicios 0.20%.
Las incidencias muestran por qué el titular general necesita contexto. En esa quincena, la subyacente aportó 0.123 puntos porcentuales al aumento del INPC; los servicios explicaron 0.080 puntos y las mercancías 0.043. La no subyacente restó 0.052 puntos. Es decir, el avance total de 0.071 puntos estuvo contenido por componentes más volátiles, aunque la parte más persistente de la canasta siguió presionando. A tasa anual, los servicios aportaron 1.724 puntos de una inflación general de 3.098%.
Para la primera mitad de agosto, la Encuesta Citi del 20 de agosto sitúa el consenso en un aumento de 0.12% para la inflación general y de 0.14% para la subyacente. El contraste será importante: una cifra general cercana o incluso inferior a lo esperado no bastaría, por sí sola, para hablar de un alivio duradero si la subyacente o los servicios vuelven a mostrar rigidez.
Servicios y subyacente son la prueba más difícil para Banxico
Banxico mantuvo el 6 de agosto la tasa objetivo en 6.50% por unanimidad y señaló que considera apropiado conservarla en su nivel actual. La decisión llegó después de que la inflación general bajara de 3.55% en la primera quincena de junio a 3.10% en la primera de julio, mientras la subyacente pasó de 4.12% a 3.95%. El banco central, sin embargo, también hizo más gradual su trayectoria prevista y ahora espera que la inflación general converja a la meta de 3% en el cuarto trimestre de 2027.
Las minutas ayudan a entender la cautela. De los 45 puntos base que descendió la inflación general entre esas dos quincenas, 32 provinieron de la no subyacente y solo 13 de la subyacente. Además, la inflación de servicios bajó de 4.57% a 4.36%, pero permanece por encima de 4% desde noviembre de 2021. Los servicios distintos de educación y vivienda se ubicaron en 4.83% anual. Banxico identifica precisamente la persistencia de los servicios como una de las razones por las que el descenso de la inflación podría ser más lento de lo anticipado.
Por eso, el dato de agosto examina la comodidad de la pausa, no determina automáticamente la siguiente decisión. Una moderación clara de la subyacente y los servicios reforzaría la lectura de que las presiones persistentes están cediendo. Un repunte haría más difícil relajarse con el buen dato general. La Encuesta Citi también muestra que 24 de 37 participantes no anticipan un movimiento de tasa en el corto plazo, y la mediana para el cierre de 2026 se mantiene en 6.50%.

Qué debe mirar México cuando salga el dato
El primer filtro será distinguir movimientos temporales de presiones más persistentes. En la primera quincena de julio, por ejemplo, el jitomate cayó 13.18% y restó 0.070 puntos porcentuales al INPC; al mismo tiempo, el transporte aéreo subió 12.44% y sumó 0.029 puntos. La vivienda propia aportó 0.017 puntos, mientras los servicios turísticos en paquete y el transporte colectivo añadieron 0.012 puntos cada uno. Estos movimientos explican por qué una inflación general baja puede convivir con aumentos relevantes en servicios.
Para los hogares, una menor inflación no significa que los precios estén cayendo: significa que aumentan a un ritmo menor. Si servicios como vivienda, restaurantes, transporte o educación siguen encareciéndose con mayor persistencia, el alivio en el índice general puede sentirse de manera desigual. Para el peso mexicano, el canal pasa por las expectativas de tasas: un dato que cambie la lectura sobre Banxico puede influir en el diferencial frente a Estados Unidos, pero el USD/MXN también responde a la Fed, al dólar global y al apetito por riesgo. No hay una dirección automática para el peso por una sola cifra de inflación.
La publicación de hoy será una pieza más, no el veredicto final. Banxico tiene programado su Informe Trimestral del segundo trimestre para el 26 de agosto y su siguiente decisión de política monetaria para el 24 de septiembre. La señal más útil será comprobar si la mejora del índice general empieza a aparecer también en la subyacente y, sobre todo, en los servicios. Ahí está la diferencia entre un respiro estadístico y una desinflación más convincente.









