El punto de partida ya existe: los Pre-Criterios de abril
La Secretaría de Hacienda tiene calendarizada para el 8 de septiembre la publicación de los Criterios Generales de Política Económica, la Iniciativa de Ley de Ingresos, el Proyecto de Presupuesto de Egresos y la Miscelánea Fiscal. Como esos documentos todavía no se han publicado, la referencia verificable sigue siendo el escenario preliminar presentado por SHCP en abril.
Para quien sigue al peso, el contexto también importa. El último FIX disponible antes de la entrega fue de 16.8748 pesos por dólar el 4 de septiembre, mientras que Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%. Eso significa que la lectura fiscal entrará en un mercado donde el peso también responde al diferencial de tasas, al dólar global y al apetito por activos emergentes.
Por eso, ninguna de las cifras siguientes debe tomarse como una señal automática para comprar o vender USD/MXN. Lo importante será detectar si Hacienda confirma su ruta de consolidación o si el nuevo paquete muestra más necesidades de financiamiento, supuestos más exigentes o un mayor vínculo entre las cuentas públicas y Pemex.
Déficit, deuda y Pemex: las tres cifras fiscales que pesan más
- Déficit amplio: 3.5% del PIB. Los Pre-Criterios plantearon para 2027 Requerimientos Financieros del Sector Público —la medida más amplia del déficit— equivalentes a 3.5% del PIB, frente a una estimación de 4.1% para 2026. El balance presupuestario se proyectó en 3.0%. Si el documento del 8 de septiembre presenta un déficit sensiblemente mayor, el mercado tendrá que preguntarse si la consolidación fiscal avanza más lentamente de lo previsto. Si la cifra se mantiene o mejora, reduciría una fuente de incertidumbre, aunque por sí sola no determina la dirección del peso.
- Deuda pública: 55.0% del PIB. El escenario de abril situó el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público en 21.85 billones de pesos, equivalentes a 55.0% del PIB en 2027. Más que una variación pequeña de décimas, conviene revisar si la nueva trayectoria muestra estabilización y si el crecimiento, los ingresos y el costo financiero son coherentes con ella. Para el peso, una percepción de mayor riesgo fiscal puede traducirse en una prima de riesgo más alta; una trayectoria creíble puede hacer lo contrario, pero sin convertir esa relación en una regla mecánica para el USD/MXN.
- Pemex: el monto de apoyo que Hacienda necesite incorporar. En abril, SHCP señaló que la línea presupuestaria originalmente aprobada para Pemex en 2026, de 236.5 mil millones de pesos, se reduciría en 59.4 mil millones por la apreciación cambiaria y un refinanciamiento de certificados bursátiles. Desde entonces, Pemex informó que su deuda financiera se ubicó en 77.5 mil millones de dólares al cierre de junio, 9.1% menos que al terminar 2025. El dato clave del nuevo paquete será saber qué respaldo fiscal, transferencias o necesidades financieras contempla para 2027.
Petróleo y tipo de cambio: dos supuestos que pueden mover las cuentas
- Petróleo: 54.7 dólares por barril. Ese fue el precio promedio de la mezcla mexicana que Hacienda utilizó como estimación para 2027 en los Pre-Criterios. El mismo documento anticipó una reducción de 293.4 mil millones de pesos en los ingresos petroleros respecto a lo aprobado para 2026. Si el nuevo supuesto cambia de forma importante, también puede cambiar el colchón de ingresos previsto por el Gobierno. Un precio más alto mejora las cuentas sobre el papel, pero también hay que revisar producción, exportaciones y qué tan realista es la estimación.
- Tipo de cambio: 18.6 pesos al cierre y 18.5 en promedio. Esas fueron las referencias cambiarias para 2027 planteadas en abril. No son un objetivo para el USD/MXN ni significan que Hacienda espere que el mercado tenga que llegar obligatoriamente a esos niveles. Son supuestos utilizados para construir las cuentas públicas y afectan, entre otras cosas, la conversión a pesos de ingresos petroleros y ciertos costos ligados al exterior.
La sensibilidad no es menor. En sus Pre-Criterios, Hacienda estimó que una apreciación de un peso frente al dólar tendría un efecto negativo de 24.7 mil millones de pesos sobre el balance público, porque la caída en ingresos petroleros superaría el ahorro estimado en costo financiero. Esa cifra ayuda a entender por qué un peso fuerte puede tener efectos mixtos para las finanzas públicas, aunque resulte favorable en otros frentes de la economía.
Qué tendría que cambiar para que el mercado revise al peso
La clave no estará en encontrar una cifra “buena” o “mala” de manera aislada. Un déficit mayor puede tener una lectura distinta si viene acompañado de crecimiento, ingresos creíbles y una trayectoria de deuda estable. Del mismo modo, un supuesto petrolero más favorable pierde fuerza si exige previsiones demasiado optimistas para cuadrar las cuentas.
Para el trader mexicano, el punto importante será comprobar si déficit, deuda, Pemex, petróleo y tipo de cambio cuentan la misma historia fiscal. Si el paquete mantiene una consolidación gradual con supuestos razonables, puede reducir incertidumbre sobre las finanzas públicas. Si eleva las necesidades de financiamiento o aumenta la dependencia de variables difíciles de controlar, el riesgo fiscal podría ganar peso en la lectura del USD/MXN.
Eso tampoco elimina a Banxico, la Fed o el dólar global de la ecuación. Una reacción inicial del peso tras la publicación puede revertirse si los mercados internacionales apuntan en otra dirección. Y si el anuncio genera volatilidad, quienes operen Forex o CFDs con apalancamiento deben recordar que también pueden ampliarse spreads y aparecer deslizamientos en la ejecución.
Para ampliar esta lectura, la guía de riesgo fiscal y USD/MXN puede servir para separar el efecto de las cuentas públicas de otros motores del dólar/peso. El dato relevante el 8 de septiembre no será solo dónde esté el USD/MXN después del anuncio, sino si el nuevo Paquete Económico cambia de verdad la percepción sobre déficit, deuda y capacidad fiscal de México.








