Guerrero cae 46.2% y Zacatecas 35% en producción minera de oro
La Estadística de la Industria Minerometalúrgica (EIMM) correspondiente a agosto muestra una fotografía regional desigual. Entre las principales entidades productoras reportadas, Guerrero registró el retroceso anual más fuerte, seguido por Zacatecas y Durango.
- Guerrero: 468 kilogramos, una caída anual de 46.2%.
- Zacatecas: 1,627 kilogramos, 35.0% menos que un año antes.
- Durango: 638 kilogramos, un retroceso de 19.0%.
- Chihuahua: 753 kilogramos, una reducción de 15.5%.
- Sonora: 2,065 kilogramos, prácticamente estable con una variación de -0.5%.
El dato de Durango tiene además una referencia directa: en agosto de 2025 había producido 787 kilogramos, frente a los 638 kilogramos registrados un año después.
A escala nacional, la producción minerometalúrgica de oro fue de 4,799 kilogramos, frente a 6,127 kilogramos en agosto de 2025, una baja de 21.7%. Aquí hay un matiz importante: esta serie nacional incluye la actividad minerometalúrgica, mientras que el desglose estatal corresponde a producción minera. Los volúmenes regionales no deben sumarse y compararse directamente con los 4,799 kilogramos nacionales como si fueran la misma serie.
La caída importa por la actividad regional, pero no demuestra pérdida de empleos
El retroceso llama especialmente la atención en Zacatecas y Durango porque la minería metálica tiene un peso relevante en su mercado laboral. Data México, plataforma de la Secretaría de Economía, contabilizó 129 mil personas ocupadas en la rama de minería de minerales metálicos durante el primer trimestre de 2026 y señaló a Sonora, Zacatecas y Durango como las entidades donde se concentraba más empleo del sector.
Zacatecas también encabezaba el número de unidades económicas dedicadas a minería metálica en el DENUE de mayo de 2026, con 62 de las 415 registradas en el país. Chihuahua tenía 59 y Sonora 58. Esto ayuda a entender por qué una reducción persistente de los volúmenes puede terminar teniendo relevancia para proveedores, contratistas y economías locales.
Pero una caída mensual de producción no equivale automáticamente a destrucción de empleo. La EIMM mide actividad productiva y no explica por sí sola si el descenso vino de mantenimiento, menor ley mineral, decisiones operativas, cierres temporales, permisos u otros factores. Tampoco permite afirmar que en agosto se hayan perdido puestos de trabajo en Guerrero, Zacatecas o Durango.
Para traders, esta caída del oro mexicano no es una señal sobre XAU/USD
Conviene separar dos historias. Una es cuánto oro se extrae y procesa en México. Otra, muy distinta, es cómo se mueve el oro en los mercados internacionales.
El precio global del metal responde a una combinación de dólar, tasas reales, expectativas sobre la Fed, demanda de inversión, compras oficiales y riesgo geopolítico, entre otros factores. Una menor producción mexicana puede aportar información sobre la oferta y la actividad minera local, pero este reporte no demuestra que vaya a provocar por sí solo una subida del oro ni ofrece una señal de compra o venta.
Para quienes siguen el metal desde plataformas de inversión o trading, también importa distinguir el instrumento. La exposición mediante oro spot, futuros, ETFs o CFDs no implica los mismos costes ni riesgos. Quien necesite comparar esa oferta puede consultar la guía de brokers para materias primas y, si utiliza derivados, revisar por separado cómo funcionan los brokers que ofrecen CFDs, prestando atención a spreads, swaps, margen y apalancamiento.
Qué debe vigilar México después del retroceso de agosto
La producción minerometalúrgica total del país prácticamente no cambió frente a julio, con una variación desestacionalizada de -0.1% mensual, pero quedó 10.5% por debajo de agosto de 2025. Es una diferencia importante: el dato mensual sugiere estabilidad reciente, mientras que la comparación anual todavía muestra una actividad bastante más débil.
El siguiente paso será comprobar si Guerrero, Zacatecas y Durango recuperan producción o mantienen tasas negativas. INEGI tiene programada la siguiente publicación de la Industria Minerometalúrgica para el 26 de noviembre de 2026.
Para el lector mexicano, la clave está en no mezclar indicadores. La caída regional habla primero de minería, producción y actividad económica local; no del rumbo inmediato del oro en los mercados. Si el retroceso se prolonga durante varios meses, entonces tendrá más sentido vigilar sus posibles efectos sobre empleo, proveedores y producción nacional. Para quien sigue el metal como activo financiero, dólar y tasas seguirán siendo referencias distintas y necesarias.








