Del récord a la corrección: qué cambió en pocos días
El cobre a tres meses de la London Metal Exchange (LME) llegó a un máximo histórico de 14,875 dólares por tonelada el 10 de septiembre. El avance se había apoyado, entre otros factores, en la salida de metal hacia Estados Unidos ante la expectativa de posibles aranceles sobre cobre refinado. Pero ese mismo día el mercado giró con fuerza después de que Reuters reportara que la Casa Blanca seguía sin tomar una decisión sobre esa medida. El martes 15, el contrato llegó a 13,926 dólares, su nivel más bajo en más de tres semanas; este miércoles rebotó desde ese piso.
La corrección no se explica solo por toma de ganancias. Los inventarios registrados en la LME pasaron de 204,975 toneladas el 14 de agosto a 249,225 toneladas el 15 de septiembre, un aumento cercano al 22%. Además, el cobre al contado pasó a negociarse con descuento frente al contrato a tres meses, una señal de que la tensión por disponibilidad inmediata se ha relajado. El punto importante no es que “sobre” cobre en todo el mundo, sino que la escasez de corto plazo fuera de Estados Unidos ya no se percibe tan extrema como hace unas semanas.
A eso se suman el dólar y la política monetaria. El mercado llega a la decisión de la Reserva Federal de este 16 de septiembre con tasas y crecimiento otra vez en el centro de la lectura. Un dólar más firme suele encarecer las materias primas cotizadas en esa divisa para compradores que operan con otras monedas, mientras que unas tasas más altas pueden enfriar las expectativas de actividad industrial. La Fed tiene programado publicar su decisión este miércoles.
COMEX concentra metal y cambia la lectura de los inventarios
La otra pieza está en Estados Unidos. Los inventarios de cobre en COMEX alcanzaron 768,098 toneladas cortas, unos 696,807 toneladas métricas, después de meses de entradas. CME ya había descrito los niveles de inventario estadounidense como récord durante el tercer trimestre. Esa concentración es importante porque una gran parte del metal no desapareció del mercado: cambió de ubicación.
El incentivo fue el arbitraje. Durante meses, el cobre de COMEX cotizó con prima frente a la LME porque los operadores anticipaban que un posible arancel al cobre refinado haría más valioso tener metal dentro de Estados Unidos. Cuando la expectativa de una decisión inmediata perdió fuerza, esa prima se comprimió y, por momentos, el diferencial dejó de justificar nuevos envíos. Eso ayuda a explicar por qué el precio corrigió con tanta rapidez después del récord.
Aquí conviene separar dos asuntos. Estados Unidos ya aplica aranceles de la Sección 232 a determinados productos de cobre y derivados. Sin embargo, la proclamación de julio de 2025 dejó para una revisión posterior la posibilidad de un arancel escalonado al cobre refinado de 15% desde enero de 2027 y 30% desde 2028. El 10 de septiembre, Reuters informó que la Casa Blanca aún no había tomado esa decisión. Mientras no exista una nueva proclamación oficial sobre el cobre refinado, el mercado seguirá reaccionando tanto a la política comercial como a los flujos físicos que esa expectativa generó.
China manda señales mixtas: la demanda física mejora, pero el ciclo sigue débil
China complica cualquier lectura demasiado bajista. La prima Yangshan, utilizada como termómetro de la demanda china de cobre importado, subió a 110 dólares por tonelada el martes, su nivel más alto desde principios de agosto. Es una señal de mayor interés físico justo cuando los inventarios occidentales aumentan.
Al mismo tiempo, los datos macro siguen siendo irregulares. El PMI manufacturero oficial de agosto mejoró a 49.8 puntos, pero permaneció por debajo del umbral de 50 que separa expansión de contracción. Dentro del mismo informe, producción y nuevos pedidos sí volvieron a terreno expansivo. Los datos publicados el 15 de septiembre mostraron además que la producción industrial creció 5.2% interanual en agosto, mientras la inversión fija cayó 7.2% en enero-agosto y la inversión inmobiliaria se contrajo 19.9%.
Para el cobre, esa mezcla importa más que una sola cifra. Redes eléctricas, manufactura avanzada y equipos tecnológicos pueden sostener consumo, mientras construcción e inversión tradicional siguen siendo un freno. Por eso, la corrección desde máximos no equivale por sí sola a un colapso de la demanda china, pero tampoco permite ignorar la debilidad de sectores que históricamente consumen grandes cantidades del metal.
Qué significa para un trader en México
Para quien sigue cobre desde México, lo primero es identificar qué instrumento está viendo. El contrato LME a tres meses, el futuro de COMEX, un CFD y una acción minera no son lo mismo. El récord y la corrección descritos aquí se refieren principalmente al cobre a tres meses de la LME; COMEX puede moverse distinto por la prima o descuento asociado a los aranceles y a la concentración de inventarios en Estados Unidos.
Si la exposición se hace mediante derivados, también importan margen, apalancamiento, spread, horario y coste de mantener posiciones. Una referencia útil es comparar las condiciones de los brokers para operar materias primas y, para quienes utilizan contratos estandarizados, revisar qué cambia entre los brokers para operar futuros. Ninguna de esas vías equivale a comprar cobre físico, y una acción minera añade riesgos propios de producción, costes, deuda, país y ejecución.
También entra el tipo de cambio. El cobre se cotiza en dólares, de modo que un resultado medido en pesos puede verse afectado por el USD/MXN aunque el movimiento del metal sea el mismo. La siguiente referencia inmediata es la decisión de la Fed de este miércoles: si cambia el tono sobre tasas y dólar, puede alterar de nuevo el apetito por metales industriales.
La clave para el mercado está en comprobar si el aumento de inventarios continúa, si el metal acumulado en COMEX empieza a buscar salida y si la mejora de la demanda física china se mantiene. El récord demostró que los aranceles pueden distorsionar dónde está el cobre; la corrección recuerda que esa misma distorsión puede revertirse rápido cuando cambia la expectativa política.








