La Fed subió 25 puntos, pero los CETES responden a la curva mexicana
La decisión del 16 de septiembre llevó la tasa de fondos federales de Estados Unidos a un rango de 3.75%-4.00%. El aumento fue aprobado por unanimidad y llegó después de que el mercado ya hubiera incorporado en buena medida un movimiento de 25 puntos base.
Para un ahorrador en México, el punto importante está en separar tres cosas. La Fed fija las condiciones monetarias de Estados Unidos, Banxico determina la tasa de referencia mexicana y los CETES tienen rendimientos distintos según su plazo y las condiciones de cada subasta. Las tres piezas se relacionan, pero no se mueven de forma idéntica ni al mismo tiempo.
Banxico mantiene su objetivo para la tasa interbancaria a un día en 6.50%. Esa referencia influye de manera directa sobre las tasas de corto plazo en México y, a través de las expectativas, también sobre otros vencimientos. Sin embargo, el propio mecanismo de política monetaria incluye otros canales, como el tipo de cambio y las expectativas de inflación.
Los cuatro plazos muestran por qué no existe una sola tasa de CETES
La última subasta reportada por Banco de México dejó una fotografía bastante clara de esa diferencia. Los CETES a 28 días registraron 6.25%; a 91 días, 6.66%; a 182 días, 6.90%; y a 363 días, 7.24%. Cetesdirecto muestra esos mismos niveles para sus referencias de uno, tres, seis y 12 meses.
Esto significa que, aun con una tasa de Banxico de 6.50%, el CETE más corto está por debajo de esa referencia mientras los vencimientos de tres, seis y 12 meses están por encima. La curva contiene información sobre distintos horizontes, incluyendo expectativas sobre las tasas mexicanas, inflación, oferta y demanda de deuda y la compensación que pide el mercado por comprometer recursos durante más tiempo.
Pero hay un detalle que evita una lectura equivocada de la noticia. Banco de México fecha la última subasta en 14 de septiembre, antes de la decisión de la Fed del día 16. El SIE registra esos valores con fecha de colocación del 17 de septiembre. Por eso pueden ser las tasas vigentes mostradas después del anuncio estadounidense, pero no deben presentarse como una reacción de la subasta a la subida de la Fed.
Cómo puede llegar la Fed a los CETES sin moverlos uno por uno
Que no exista una transmisión automática no significa que la Fed sea irrelevante para México. Una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos puede cambiar los rendimientos de los bonos del Tesoro, el comportamiento global del dólar, la demanda por activos de economías emergentes y, en determinadas circunstancias, el tipo de cambio del peso.
Esos movimientos pueden modificar las condiciones que enfrenta Banxico. Por ejemplo, una presión persistente sobre el peso podría tener implicaciones inflacionarias, mientras que mayores tasas internacionales pueden cambiar el rendimiento que los inversionistas exigen para mantener deuda mexicana. El efecto final depende también de la inflación en México, de la actividad económica y de la postura que adopte el banco central mexicano.
Además, los mercados suelen anticiparse. Si una subida de la Fed ya estaba incorporada en precios antes del comunicado, no es necesario que las tasas mexicanas den un salto equivalente después del anuncio. De hecho, esta vez el incremento estadounidense estaba ampliamente descontado. Lo relevante pasa entonces a ser qué espera el mercado para los siguientes meses y cómo cambia esa expectativa.
Qué debe vigilar ahora quien compara rendimientos de CETES
La primera referencia será la siguiente decisión de Banxico, programada para el 24 de septiembre. El banco central mexicano tendrá que evaluar sus propias condiciones de inflación y actividad; la subida estadounidense es una variable del entorno, no una orden que obligue a replicar el movimiento.
También importará la siguiente subasta semanal de CETES que recoja plenamente la información posterior a la Fed. Ahí se podrá observar si los participantes exigen un rendimiento diferente en uno, tres, seis o 12 meses. El comportamiento por plazo será más informativo que mirar una sola cifra y atribuirla a Washington.
Hay otro matiz para el ahorrador. Cetesdirecto señala que las tasas publicadas para estos instrumentos son tasas brutas anuales de rendimiento al vencimiento. Por eso un CETE a 28 días con una tasa de 6.25% no significa que entregue 6.25% de ganancia en 28 días. Los CETES se compran a descuento y el resultado depende del precio de adquisición y del plazo hasta vencimiento.
Las nuevas proyecciones de la Fed añaden otra referencia: la mediana de los participantes situó en 4.1% la tasa apropiada para el cierre de 2026, frente al 3.8% de las proyecciones de junio. Ese dato no es un compromiso de futuras subidas, pero ayuda a entender por qué las tasas globales seguirán siendo un factor para la curva mexicana.
La conclusión útil es más sencilla que asumir que “sube la Fed, suben los CETES”. La Fed cambió el costo del dinero en Estados Unidos; los rendimientos de los CETES seguirán dependiendo principalmente de la curva mexicana, las expectativas sobre Banxico y las condiciones de cada plazo. Para interpretar las próximas subastas conviene comparar tasa anual, vencimiento y rendimiento efectivo antes de sacar conclusiones.








