El diferencial México-Estados Unidos se redujo 25 puntos base
La Reserva Federal elevó el 16 de septiembre su rango objetivo para los fondos federales a 3.75%-4.00%, desde 3.50%-3.75%. Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%. Con esas referencias, la distancia entre la tasa mexicana y el punto medio del rango de la Fed pasó de 2.875 a 2.625 puntos porcentuales: un estrechamiento de 25 puntos base. En el mismo comunicado, la Fed describió una actividad económica que sigue expandiéndose a ritmo sólido y una inflación todavía elevada.
Ese diferencial es una de las piezas del carry trade. Simplificado, la estrategia busca financiarse en una moneda con menor tasa y mantener exposición a otra con una tasa mayor para capturar la diferencia de rendimiento. Pero no es un ingreso asegurado: una depreciación del peso, el costo de cobertura, los swaps, el spread o una salida rápida de capital pueden borrar la ventaja de tasas.
La Fed también elevó su proyección mediana para la tasa de fondos federales al cierre de 2026 a 4.1%, frente a 3.8% en junio. No es una promesa de nuevas subidas, pero sí muestra una trayectoria de tasas más alta en la visión del comité. Para México, la siguiente fecha clave es el 24 de septiembre, cuando Banxico anunciará su próxima decisión de política monetaria.
Menos carry resta apoyo al peso, pero no marca por sí solo la dirección
El mecanismo es sencillo: cuanto menor es la diferencia entre la tasa de México y la de Estados Unidos, menor es la compensación adicional por mantener exposición al peso frente al dólar, todo lo demás constante. Eso puede hacer menos atractivas algunas posiciones de carry, sobre todo cuando aumenta la volatilidad o empeora el apetito global por riesgo.
La reacción inmediata del USD/MXN fue coherente con esa presión, aunque no basta para hablar de tendencia. En operaciones electrónicas del 16 de septiembre, con el mercado local cerrado por el feriado, el tipo de cambio se movió alrededor de 17.25 pesos por dólar y el peso mostró una depreciación cercana a 0.6% frente al último cierre oficial. Conviene leerlo como una reacción de sesión, no como una dirección confirmada.
Para quien sigue el cruce desde México, la clave está en separar dos fuerzas. Una es el dólar global, que puede ganar apoyo si las tasas estadounidenses se mantienen más altas de lo previsto. La otra es el componente propio del peso: Banxico, inflación local, crecimiento, liquidez y apetito por activos emergentes. El USD/MXN no se mueve por una sola razón, y un diferencial más estrecho solo cambia una de esas piezas.
Las monedas emergentes no reaccionaron en bloque
La comparación internacional ayuda a poner el movimiento en perspectiva. En Asia emergente, el indicador de divisas de MSCI cayó alrededor de 0.2% tras la Fed. Al mismo tiempo, el rand sudafricano se fortaleció cerca de 0.6%, apoyado por materias primas estables, y en Brasil el dólar abrió aproximadamente 0.38% abajo frente al real pese a que el banco central brasileño había recortado su propia tasa.
La dispersión es importante. Si el diferencial explicara todo, las monedas de mayor rendimiento deberían reaccionar de forma mucho más uniforme. En la práctica también pesan la volatilidad, la liquidez, las materias primas, la inflación, el crecimiento y la trayectoria de cada banco central. Para el peso mexicano, eso significa que el carry sigue siendo relevante, pero no funciona aislado del resto del mercado.
Por eso, decir que “el carry trade se acabó” sería exagerado. El diferencial sigue siendo positivo en 2.625 puntos porcentuales bajo esta medición, pero el colchón es menor que antes de la subida de la Fed. La consecuencia práctica no es una señal automática sobre el peso: es una menor ventaja relativa de tasas que obliga a mirar con más cuidado el riesgo cambiario.
Qué debe vigilar ahora quien sigue el USD/MXN
La próxima decisión de Banxico será la referencia más directa. En agosto, la Junta de Gobierno consideró apropiado mantener la tasa en 6.50%, pero la reunión del 24 de septiembre es una decisión nueva y no debe darse por hecha. Si Banxico recorta o la Fed vuelve a subir más adelante, el diferencial podría estrecharse; si ocurre lo contrario, podría ampliarse. Esa es la mecánica, no una previsión.
También importa cómo se comporte el dólar global y si el mercado conserva apetito por emergentes. Una sesión de aversión al riesgo puede pesar sobre el peso incluso con tasas mexicanas altas. Para quienes operan mediante Forex o CFDs, las decisiones de bancos centrales pueden ampliar spreads y provocar slippage, es decir, ejecuciones a un precio distinto al esperado. El apalancamiento, además, amplifica tanto movimientos favorables como pérdidas.
Si sigues el USD/MXN desde una plataforma de divisas, el siguiente paso útil no es adivinar la dirección, sino entender el instrumento y sus costos. La guía para comparar brokers de Forex permite revisar condiciones generales, mientras la comparativa de brokers con spreads bajos ayuda a poner el costo de ejecución en contexto, especialmente cuando la volatilidad sube.
El menor diferencial le quita al peso una parte del apoyo que ofrecía el carry, pero no convierte al USD/MXN en una operación de una sola dirección. La lectura para México pasa ahora por Banxico, la trayectoria de la Fed y, sobre todo, por si el mercado sigue dispuesto a asumir riesgo en monedas emergentes.








