El giro del Brent rozó 4%, pero el WTI subió bastante menos
La volatilidad de esta semana obliga a separar los dos referentes. El miércoles 23 de septiembre, los futuros de Brent cerraron en 103.08 dólares por barril, con un avance de 3.86%. El WTI terminó en 92.16 dólares, con una subida bastante menor, de 1.81%.
El giro continuó este jueves 24. En la última actualización de Reuters consultada, a las 04:00 GMT, el Brent retrocedía 0.9%, hasta 102.16 dólares, mientras el WTI bajaba 0.8%, a 91.39 dólares. Es la referencia de precio utilizada para esta actualización y conviene refrescarla de nuevo justo antes de publicar.
Eso importa porque hablar de una subida de 4% de “todo el petróleo” simplifica demasiado el movimiento. El avance cercano a ese porcentaje correspondió al Brent. El WTI también rebotó, pero con mucha menor intensidad. Apenas un día antes, el Brent había tocado 97.36 dólares, su nivel más bajo desde el 8 de septiembre, mientras el WTI alcanzaba su mínimo desde comienzos de mes.
La diplomacia reduce presión, pero Hormuz sigue siendo el cuello de botella
El mercado vuelve a enfrentarse a dos mensajes distintos. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, mantuvo una postura firme frente a la presión de Estados Unidos durante la Asamblea General de la ONU, pero al mismo tiempo siguió dejando espacio al diálogo. Naciones Unidas también informó de la reanudación de contactos indirectos entre ambas partes en Nueva York.
Reuters informó que Teherán estaba revisando la respuesta de Washington a sus propuestas para terminar el conflicto. Entre los asuntos discutidos en contactos indirectos estuvieron la reapertura del estrecho de Hormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes. Las diferencias, sin embargo, siguen siendo importantes y no existe por ahora un acuerdo que garantice la normalización de la ruta.
Ahí está el principal riesgo para el crudo. La EIA estima que los flujos de petróleo y otros líquidos a través de Hormuz promediaron 4.9 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026, frente a 21.6 millones en el cuarto trimestre de 2025. La IEA calcula, además, que las rutas alternativas disponibles para esquivar el estrecho aportan alrededor de 3.5 a 5.5 millones de barriles diarios de capacidad potencial. No basta, por tanto, con una mejora diplomática para recuperar de inmediato toda la logística previa al conflicto.
Más barriles por otras rutas ayudan, pero no eliminan la fragilidad
Arabia Saudita reanudó el martes las operaciones de su oleoducto Este-Oeste hacia el mar Rojo, según fuentes citadas por Reuters. Esa instalación había quedado fuera de servicio tras los ataques del 11 de septiembre, que también interrumpieron cargas de crudo en el puerto de Yanbu. Riad ofreció posteriormente más barriles a refinadores asiáticos para cargarlos fuera de Hormuz.
El movimiento mejora la oferta física disponible fuera del estrecho, pero no convierte la red regional en una alternativa equivalente. La IEA advierte que la capacidad de desvío es limitada y que la logística necesaria para mover grandes volúmenes por esas rutas no ha sido probada de forma robusta en una interrupción prolongada. Para el mercado, esa diferencia entre capacidad teórica y barriles realmente movidos es más importante que cualquier titular aislado sobre negociación.
Cuando la prima geopolítica cede, además, vuelven a pesar los datos tradicionales de oferta y demanda. La EIA informó que los inventarios comerciales de crudo en Estados Unidos aumentaron casi 3 millones de barriles en la semana terminada el 18 de septiembre, hasta 426.4 millones de barriles. Los destilados, en cambio, bajaron ligeramente hasta 107.4 millones.
Qué significa para México y qué debe vigilar ahora el mercado
Para México, un Brent sostenido alrededor o por encima de 100 dólares mantiene vivo el riesgo de presión sobre energía e inflación, aunque el traslado no es automático. También cuentan el tipo de cambio, los precios de combustibles y la dinámica de los productos refinados. Y un petróleo más caro tampoco implica por sí solo un peso más fuerte: en el USD/MXN siguen pesando de forma decisiva Banxico, la Fed, el diferencial de tasas y el apetito global por riesgo.
Para quienes siguen petróleo desde México, también importa saber qué instrumento están viendo. Un futuro sobre WTI o Brent no es lo mismo que un CFD ofrecido por un broker. Vencimientos, margen, spreads, financiación y riesgo pueden cambiar. Como referencia, FinanMercado dispone de su comparativa de mejores brokers para operar materias primas, de la guía de brokers para operar futuros y de la comparativa de brokers para operar con CFDs. La volatilidad no convierte ninguno de estos instrumentos en una oportunidad automática.
El siguiente dato que puede cambiar la lectura física llegará con el reporte semanal de inventarios de la EIA, previsto para el 30 de septiembre. En el frente de oferta, los siete productores de la OPEP+ que participan en estos ajustes mantuvieron para octubre los niveles requeridos de septiembre y tienen su próxima reunión programada para el 4 de octubre.
Para el trader mexicano, el punto clave no es adivinar si la diplomacia hará subir o bajar el barril. Es comprobar si las conversaciones terminan convirtiéndose en más flujo físico por Hormuz y las rutas alternativas. Los giros de esta semana muestran que un cambio de narrativa puede mover con fuerza al Brent y al WTI sin confirmar por sí solo una tendencia de fondo.








