El Brent y el WTI bajan mientras Arabia Saudita recupera exportaciones
Los futuros de petróleo comenzaron la semana descontando parte de la prima de riesgo acumulada por el conflicto. A las 02:13 GMT del 21 de septiembre, el Brent cotizaba en 101.71 dólares por barril, con una caída de 2.08%, mientras el WTI retrocedía 2.14% hasta 98.15 dólares. Ambas referencias tocaron sus niveles más bajos desde el 10 de septiembre. Las expectativas de una posible vía diplomática entre Estados Unidos e Irán y la recuperación parcial de los embarques sauditas pesaron más que las nuevas amenazas en la región.
El dato físico ayuda a entender el movimiento. Las exportaciones de crudo de Arabia Saudita han recuperado más de 4 millones de barriles diarios en septiembre, frente a 2.4 millones en agosto, según datos provisionales de Kpler citados por Reuters. Además, estimaciones por satélite indican que los envíos sauditas a través de Ormuz promediaron 2.9 millones de barriles diarios durante seis días, desde apenas 700,000 barriles diarios en agosto. Parte del giro responde a los ataques contra el oleoducto East-West, que obligaron a reducir embarques por Yanbu y devolver más crudo hacia la ruta del Golfo.
Eso no significa que Ormuz haya vuelto a la normalidad. La EIA sigue trabajando con un escenario en el que las restricciones a las exportaciones de Oriente Medio persisten durante el cuarto trimestre de 2026, aunque espera una recuperación gradual de los flujos. La caída de hoy refleja menos prima de riesgo y más barriles disponibles, no el final del problema logístico.
AIS, tráfico oscuro y exportaciones no miden lo mismo
Aquí está el punto que puede confundir al mercado. Solo 12 buques de materias primas fueron visibles cruzando Ormuz durante el fin de semana, frente a 35 el fin de semana anterior. Antes del inicio de la guerra, el estrecho manejaba alrededor de 125 grandes embarcaciones comerciales al día. Sin embargo, Reuters advierte que productores de la región continúan exportando petróleo en petroleros que navegan con sus transpondedores apagados.
El AIS —Automatic Identification System— permite identificar y seguir barcos, pero un descenso de señales no equivale necesariamente a una caída idéntica del petróleo transportado. S&P Global señalaba el 10 de septiembre que el apagón de AIS había ampliado tanto la incertidumbre que las estimaciones sobre petróleo cruzando Ormuz oscilaban entre 6 y 10 millones de barriles diarios o incluso más. Lloyd’s List ya había detectado en agosto que más de 90% de los tránsitos de petroleros registrados se realizaban con el AIS apagado.
Tampoco conviene confundir “tráfico oscuro” con “flota oscura” o shadow fleet. En este contexto, un tránsito oscuro describe simplemente un movimiento que deja de ser observable mediante AIS. Lloyd’s List utiliza “shadow fleet” para una categoría distinta, vinculada a prácticas engañosas y al transporte de crudo sancionado. Apagar el AIS durante un cruce de Ormuz, donde también pesan motivos de seguridad, no convierte automáticamente a un petrolero convencional en parte de esa flota.
La mejor prueba de esa diferencia está en los cargamentos. Kpler contabilizó 13 petroleros, principalmente VLCC, que salieron del estrecho durante la semana del 13 de septiembre llevando 34 millones de barriles de crudo. Arabia Saudita representó la mitad de ese volumen e Irak alrededor de 35%. Contar barcos visibles sirve, pero contar barriles, cargamentos y exportaciones ofrece otra fotografía del mercado.
Para México, petróleo y peso siguen formando parte de la misma lectura
Una baja del Brent y del WTI puede reducir parte de la presión internacional sobre combustibles y expectativas de inflación, pero el traslado hacia México no es automático. Entre el precio internacional del crudo y lo que termina pagando el consumidor intervienen el USD/MXN, el IEPS, los estímulos fiscales, refinación, transporte, logística y márgenes de distribución. FinanMercado explica con más detalle por qué una baja del petróleo no siempre significa gasolina barata en México.
El dólar añade el segundo filtro. El crudo se cotiza internacionalmente en dólares, por lo que una caída del petróleo puede perder parte de su efecto para México si al mismo tiempo el peso se debilita. Para seguir esa relación sin asumir correlaciones automáticas, puede consultarse la guía de USD/MXN, petróleo y oro: el triángulo que vigila el trader mexicano.
Esta semana además tiene dos referencias locales importantes. INEGI tiene programada para el 24 de septiembre la publicación del INPC de la primera quincena de septiembre, mientras Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50% tras la decisión del 6 de agosto. El petróleo puede entrar en la discusión por su impacto potencial sobre energía y expectativas de precios, pero una sesión de caídas no basta para anticipar por sí sola una decisión monetaria.
Qué debe vigilar ahora quien sigue el petróleo desde México
La primera referencia ya no debería ser únicamente cuántos puntos aparecen en un mapa AIS. El mercado necesita comprobar si la recuperación saudita de exportaciones puede mantenerse, cuánto crudo cruza realmente Ormuz, qué ocurre con el oleoducto East-West y si las estimaciones por satélite confirman o contradicen los datos visibles. También importa cualquier cambio verificable en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán o en los ataques contra infraestructura energética.
El siguiente reporte semanal de petróleo de la EIA está previsto para el miércoles 23 de septiembre. Inventarios de crudo, gasolina y destilados pueden ayudar a separar el riesgo geopolítico de la situación física de oferta y demanda en Estados Unidos.
Para traders, además, hay que distinguir el activo de la forma de operarlo. Los precios citados aquí corresponden a futuros de referencia de Brent y WTI; no equivalen a petróleo físico ni necesariamente a la cotización, spread o coste de un CFD ofrecido por un broker. En productos apalancados también pesan margen, financiación, rollover, deslizamiento y posibles ampliaciones de spread en episodios de volatilidad. Esa diferencia puede revisarse en la comparativa de plataformas para operar materias primas en México.
La lectura útil para México no es que Ormuz aparezca más vacío en pantalla. La pregunta es cuántos barriles están cruzando realmente y si esa recuperación puede sostenerse sin nuevas interrupciones. Mientras esas dos señales sigan contando historias diferentes, el petróleo puede continuar reaccionando con fuerza a cada dato nuevo.








