El repunte industrial tuvo un punto débil: la minería
INEGI publicó el 12 de octubre los resultados de agosto del Indicador Mensual de la Actividad Industrial. El avance general vino acompañado de un crecimiento mensual de 1.2% en las manufacturas y de 1.2% en la generación y distribución de electricidad, agua y gas por ductos. La construcción se mantuvo sin cambio mensual.
La foto anual también fue positiva para buena parte de la industria: la construcción creció 7.9% y las manufacturas 3.2%, con series ajustadas por estacionalidad. La minería fue la excepción entre los grandes componentes, al retroceder 0.8% frente a agosto de 2025.
Ese contraste importa porque evita leer el dato como una recuperación homogénea. La actividad industrial puede mejorar al mismo tiempo que segmentos ligados a energía, extracción y servicios mineros pierden fuerza. Para el lector mexicano que sigue petróleo, gas, cobre u otros metales, el detalle sectorial dice más que el titular agregado.
Petróleo, metales y servicios mineros no cuentan la misma historia
El desglose ajustado muestra diferencias importantes. Entre julio y agosto, el índice de extracción de petróleo y gas bajó de 89.6 a 88.5 puntos, mientras el de servicios relacionados con la minería cayó de 100.5 a 87.5. En cambio, la minería de minerales metálicos y no metálicos, excluyendo petróleo y gas, subió de 85.1 a 85.6 puntos.
En la comparación anual con series originales, los tres grupos mineros siguieron en terreno negativo: la extracción de petróleo y gas cayó 0.1%, la minería de minerales metálicos y no metálicos bajó 0.7% y los servicios relacionados con la minería retrocedieron 7.3%. La caída porcentual más fuerte fue la de los servicios mineros.
Conviene además separar este indicador de la Estadística de la Industria Minerometalúrgica, que tiene una cobertura más específica sobre extracción, beneficio, fundición y afinación de minerales metálicos y no metálicos. Su último dato disponible, correspondiente a julio, mostró un aumento mensual de 3.8% y una caída anual de 3.9% con cifras desestacionalizadas. INEGI tiene programado publicar agosto el 21 de octubre.
Qué significa el dato para quienes siguen materias primas en México
El IMAI mide actividad productiva; no es una señal sobre la dirección inmediata del oro, el cobre, el WTI o el Brent. Que la minería mexicana haya caído en agosto no implica, por sí solo, que esos precios vayan a bajar. Las materias primas cotizan en mercados globales y responden también al dólar, tasas, demanda internacional, inventarios, China, OPEP y geopolítica, según el activo.
Esa diferencia es especialmente importante cuando la exposición se toma mediante derivados. Seguir el precio de una materia prima no equivale a operar el mismo instrumento: futuros y CFDs pueden implicar margen, apalancamiento, spreads o financiación, dependiendo del producto y del intermediario. Quien compare alternativas puede ampliar contexto en la guía de brokers para materias primas y, si analiza contratos estandarizados, en la comparativa de brokers para operar futuros.
La lectura macro para México también necesita cautela. La inflación anual fue de 3.45% en septiembre y Banxico mantuvo su tasa objetivo en 6.50% en su decisión del 24 de septiembre. El IMAI aporta información sobre crecimiento y capacidad productiva, pero no basta para atribuirle por sí solo un movimiento del peso o del USD/MXN. Para el tipo de cambio pesan además la Fed, el diferencial de tasas y el apetito global por riesgo.
Qué debe vigilar ahora el mercado
El primer dato de confirmación llegará pronto. INEGI tiene programada para el 21 de octubre la publicación de la Estadística de la Industria Minerometalúrgica de agosto. Ese informe permitirá observar con mayor precisión qué ocurrió con la producción de minerales y metales, sin mezclarla con petróleo, gas y servicios mineros como ocurre en el agregado de minería del IMAI.
También conviene ampliar el horizonte. Entre enero y agosto, con series originales, la minería todavía acumuló un crecimiento de 2.9%. En ese mismo periodo, la extracción de petróleo y gas avanzó 2.6% y los servicios relacionados con la minería 25.1%, mientras la minería de minerales metálicos y no metálicos acumuló una caída de 1.1%. El retroceso de agosto es relevante, pero un solo mes todavía no demuestra un deterioro persistente de toda la minería.
Después llegará el IMAI de septiembre, previsto para el 11 de noviembre. Para quienes siguen materias primas desde México, la clave será comprobar si la debilidad de agosto vuelve a concentrarse en petróleo, gas y servicios mineros o si se extiende a los metales. Esa confirmación vale más que convertir un solo dato en una señal de mercado.








