Banco de Inglaterra mantiene 3.75%: el voto dividido endurece la señal para los mercados

  • El Banco de Inglaterra dejó su tasa en 3.75%, como esperaba la mayoría del mercado, pero la votación fue más dura: tres de nueve miembros pidieron subirla a 4%. Para México, el mensaje importa menos por la libra que por la nueva señal sobre inflación energética y tasas globales.

  • Más información: El PIB de México crece 1.5% y deja atrás la caída del primer trimestre

El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa en 3.75% con tres votos a favor de subirla.
El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa en 3.75% con tres votos a favor de subirla.

Qué cambió en la decisión del Banco de Inglaterra

El Comité de Política Monetaria votó 6 a 3 por mantener la tasa en la reunión que terminó el 29 de julio. La decisión principal no sorprendió, pero sí cambió la composición del voto: en junio habían sido dos los integrantes que preferían un aumento de 25 puntos base; ahora fueron tres. Esto muestra una mayor preocupación dentro del banco central, aunque no equivale a una promesa de alza en septiembre.

El contraste está en los datos de precios. La inflación británica bajó de 2.8% anual en mayo a 2.6% en junio, por debajo de lo que el propio Banco de Inglaterra había previsto. La inflación subyacente se mantuvo en 2.6%, mientras la de servicios cedió de 3.7% a 3.6%. Transporte y alimentos aportaron la mayor presión a la baja, pero el banco advierte que los costos de energía pueden volver a empujar la inflación durante los próximos meses.

En su escenario central, el organismo espera que la inflación repunte hasta 3.2% en el cuarto trimestre de 2026 antes de moderarse. También presentó un escenario adverso, no una previsión base, en el que un choque energético más persistente podría llevarla a un máximo de 4.5% en el segundo trimestre de 2027. La diferencia es importante: el banco no afirma que ese resultado vaya a ocurrir; lo utiliza para medir el riesgo de reaccionar tarde.

Por qué la señal importa para México y el peso

El efecto directo sobre la economía mexicana es limitado. El Banco de Inglaterra no determina las decisiones de Banxico ni el costo del crédito en México. El canal relevante pasa por los mercados globales: precios del petróleo y gas, fortaleza relativa del dólar, apetito por riesgo y movimientos en pares como GBP/USD. Si el choque energético eleva la inflación internacional, puede complicar el margen de varios bancos centrales para bajar tasas.

La comparación ayuda a entender el entorno. Un día antes, la Reserva Federal mantuvo su rango en 3.50% a 3.75%, también con tres votos a favor de subirlo. Banxico, por su parte, conserva la tasa objetivo en 6.50%. Ese diferencial todavía puede favorecer la demanda por activos en pesos, pero no garantiza una apreciación: el USD/MXN también responde a la inflación local, la política de la Fed, el riesgo global, el comercio y las noticias fiscales.

Para quienes siguen el mercado de divisas desde México, el mensaje británico puede apoyar a la libra si aumenta la expectativa de tasas más altas. Sin embargo, una escalada energética también puede fortalecer al dólar como refugio y presionar monedas emergentes. Por eso, una reacción en GBP/USD no debe trasladarse automáticamente a una conclusión sobre el peso mexicano.

Petróleo y gas mantienen la alerta inflacionaria del Banco de Inglaterra rumbo a 2027.
También te puede interesar: Banco de Inglaterra advierte un riesgo energético para 2027: qué significa para México

El riesgo está en la energía, no en una subida asegurada

La mayoría del comité decidió esperar porque todavía observa desinflación interna, menor crecimiento salarial y un mercado laboral con holgura. Los tres disidentes temen que la energía termine filtrándose a salarios y precios de servicios. Esa división vuelve más incierta la trayectoria de la tasa, pero no confirma que el Banco de Inglaterra vaya a subirla en su siguiente reunión.

Para México, el punto central es el mismo que ya vigila Banxico: un conflicto geopolítico prolongado puede elevar costos de transporte, producción y algunos bienes importados. El efecto no sería uniforme. Precios más altos del crudo pueden beneficiar ciertos ingresos vinculados al petróleo, pero también encarecer combustibles, logística y procesos industriales. El resultado sobre inflación, crecimiento y finanzas públicas depende de cuánto dure el choque y de cómo se traslade a precios internos.

La próxima decisión británica está prevista para el 17 de septiembre. Antes serán relevantes los datos de inflación, salarios, servicios y actividad, además de la evolución de la energía. Quienes operan en periodos de volatilidad también deben considerar que los spreads pueden cambiar entre plataformas. La conclusión prudente es que la tasa no cambió, pero el debate sí: hay más resistencia a recortar y más atención al riesgo de inflación, sin una subida asegurada.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

Más del autor

Editor macro México