El dato que sí mide el gasto de las empresas
Los pedidos totales de bienes duraderos aumentaron 0.3% en junio, hasta 334,800 millones de dólares, después de una caída revisada de 4% en mayo. Sin transporte, una categoría especialmente volátil por los pedidos de aviones, el avance fue de 0.6%. Al excluir también el gasto relacionado con defensa, el incremento quedó en 0.3%.
El dato más seguido para medir la inversión empresarial —los pedidos de bienes de capital no relacionados con defensa y sin incluir aeronaves— creció 0.9% mensual, hasta 85,089 millones de dólares. El mercado esperaba un avance de 0.8%. Además, el resultado de mayo fue revisado de 1.4% a 1.9%, una señal más sólida que la estimada inicialmente.
También destacó el comportamiento de los envíos de estos bienes, que subieron 1.9%, su mayor avance desde diciembre de 2021, después de crecer 0.2% en mayo. Esta variable se utiliza para aproximar la inversión en equipo dentro del PIB, aunque el dato de junio es preliminar, puede recibir revisiones y no está ajustado por cambios en los precios.
Computadoras y equipo eléctrico sostuvieron el avance
La composición del informe ayuda a entender por qué el gasto empresarial mantuvo fuerza. Los pedidos de computadoras y productos electrónicos aumentaron 3.1%, mientras el equipo eléctrico avanzó 0.9% y los metales primarios subieron 1.1%. En contraste, la maquinaria retrocedió 0.1% y los productos metálicos fabricados bajaron 0.5%.
El impulso de las computadoras y los equipos eléctricos es consistente con el gasto en infraestructura digital. Analistas consultados por Reuters relacionaron parte de esta fortaleza con la construcción de centros de datos y las inversiones vinculadas con inteligencia artificial. Sin embargo, el informe oficial no separa cuánto corresponde específicamente a la IA, por lo que no conviene atribuirle todo el avance.
El transporte volvió a mostrar una lectura mixta. Los pedidos del sector disminuyeron 0.2% y los de vehículos y autopartes bajaron 0.6%, aunque las aeronaves civiles aumentaron 3.7%. Esa volatilidad explica por qué el dato general ofrece una señal menos clara que la medición básica de inversión, pero también impide concluir que toda la manufactura estadounidense esté acelerándose al mismo ritmo.

Qué significa para México, el peso y Banxico
Para México, la primera vía de transmisión está en las cadenas industriales de América del Norte. Una inversión empresarial más firme en Estados Unidos puede sostener la demanda de maquinaria, componentes eléctricos y productos electrónicos fabricados por proveedores mexicanos. El efecto, no obstante, sería indirecto y desigual, porque dependerá de los sectores, las órdenes efectivamente ejecutadas y la evolución de la demanda estadounidense.
La segunda vía pasa por la Reserva Federal. En junio, la Fed mantuvo su tasa en un rango de 3.50% a 3.75%, describió la actividad económica como sólida, reconoció fortaleza en la inversión de capital y señaló que la inflación continuaba elevada. El nuevo dato reduce la urgencia de apoyar el crecimiento, pero no determina por sí solo una decisión de tasas: la inflación y el mercado laboral seguirán teniendo mayor peso. La reunión de julio se celebra los días 28 y 29.
Una Fed dispuesta a mantener tasas elevadas durante más tiempo podría ofrecer soporte al dólar y generar presión sobre monedas emergentes, incluido el peso. No es una reacción automática: después del informe, el dólar permaneció relativamente estable y los rendimientos de los bonos bajaron en su mayoría, dentro de una jornada condicionada por otros factores. Banxico mantiene su tasa en 6.50% y anunciará su próxima decisión el 6 de agosto, por lo que el diferencial entre ambos bancos centrales seguirá siendo una referencia para el USD/MXN.
La Fed y el PIB pondrán a prueba esta señal
El primer examen llegará con el comunicado de la Fed al terminar su reunión del 28 y 29 de julio. Un día después, Estados Unidos publicará la primera estimación del PIB del segundo trimestre y el informe de ingresos y gastos personales de junio, que incluye el índice de precios PCE seguido por el banco central.
También será importante comprobar si el salto de los envíos se traduce en una contribución significativa de la inversión en equipo al crecimiento. El informe completo de pedidos de fábrica se publicará el 4 de agosto y la estimación anticipada de bienes duraderos correspondiente a julio está programada para el 26 de agosto. Ambos datos podrán confirmar, moderar o revisar la señal conocida ahora.
Lo que cambió en junio fue la evidencia de que las empresas estadounidenses siguieron destinando recursos a equipo y tecnología. Lo que todavía no puede afirmarse es que la economía haya eliminado el riesgo de desaceleración, que la Fed mantendrá necesariamente las tasas sin cambios durante más tiempo o que el peso tomará una dirección definida. El PIB, la inflación y las revisiones estadísticas darán una lectura más completa.









