La filial española de Digi Communications comenzó a cotizar el 16 de julio en las bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, mediante el Mercado Continuo y bajo el ticker DIGIS. El precio de colocación quedó fijado en 5.60 euros por acción.
Las cifras expresadas en dólares requieren una precisión. Al tipo de referencia del Banco Central Europeo del día del debut, los 150 millones de euros equivalían aproximadamente a 172 millones de dólares. La capitalización inicial de 1,662 millones de euros rondaba, en cambio, los 1,906 millones de dólares. La referencia de 1,700 millones encaja como redondeo en euros, no como valoración en dólares.
La salida a Bolsa no dejó 287 millones en la caja de Digi Spain
La oferta combinó dos operaciones diferentes. Digi Spain emitió 26.8 millones de acciones nuevas, con las que obtuvo alrededor de 150 millones de euros brutos. Después de gastos y del plan de incentivos vinculado a la salida a Bolsa, la entrada neta prevista para la compañía es de aproximadamente 134 millones de euros.
Además, Digi Romania, accionista vendedor y filial del grupo rumano, colocó 24.5 millones de acciones existentes por unos 137 millones de euros. Ese dinero corresponde a la matriz y no entra en la caja de Digi Spain. Por ello, aunque la operación inicial alcanzó aproximadamente 287 millones de euros, solo la parte primaria fortalece directamente los recursos financieros de la compañía española.
Existe también una opción de sobreasignación de hasta 7.7 millones de títulos, que podría elevar el tamaño total de la colocación a unos 330 millones de euros. Esas acciones también pertenecen a Digi Romania. Tras la transacción, el grupo conserva cerca del 80% del capital y mantiene el control, por lo que los nuevos accionistas minoritarios obtienen exposición directa al negocio español, pero una influencia limitada sobre su estrategia.
Digi Spain destinará los recursos obtenidos a ampliar su red propia de fibra y a desplegar infraestructura móvil, tanto mediante acuerdos para compartir redes como con sitios propios. La entrada de capital reduce sus necesidades inmediatas de financiación, pero no constituye un excedente: forma parte de un plan industrial intensivo en inversión.
El crecimiento mejora, pero la expansión todavía consume caja
El negocio llega a Bolsa con un crecimiento considerable. Los ingresos aumentaron un 18.8% en 2025, hasta 929.2 millones de euros, y el beneficio del periodo fue de 14 millones. En el primer trimestre de 2026, la facturación avanzó otro 16.4%, hasta 252.2 millones, mientras el EBITDA ajustado sin arrendamientos operativos pasó de 34.4 a 50.6 millones. Su margen correspondiente mejoró del 15.9% al 20.1%.
La mejora del EBITDA indica que la actividad principal está ganando rentabilidad antes de determinados gastos financieros, contables y de inversión. Sin embargo, no debe confundirse con beneficio ni con dinero disponible. Digi Spain perdió 2.7 millones de euros en el primer trimestre, frente a una pérdida de 1.1 millones un año antes, pese al avance de ingresos y resultado operativo ajustado.
La compañía prevé para 2026 ingresos de entre 1,040 y 1,085 millones de euros, un margen de EBITDA ajustado situado en la zona baja del 20% y alrededor de 400 millones de euros de inversión. Es una previsión elaborada por la propia dirección, no un resultado garantizado ni un consenso independiente del mercado. Su cumplimiento depende, entre otros factores, del crecimiento de clientes, el despliegue de redes y la evolución competitiva del sector español.
El punto más delicado está en la conversión de ese crecimiento en caja. Digi Spain registró en 2025 un EBITDA ajustado sin arrendamientos de 175.3 millones, pero su inversión neta en activos alcanzó 341.4 millones. El resultado fue un flujo de caja libre operativo negativo de 166.1 millones de euros. En el primer trimestre de 2026, el déficit se redujo de 44.1 a 21.6 millones, aunque continuó siendo negativo.
La lectura necesita un matiz: al excluir las inversiones destinadas a ampliar la red y considerar únicamente el capital necesario para mantener la operación, el flujo de caja recurrente fue positivo en 99.3 millones durante 2025. El negocio existente genera recursos, pero la expansión consume más de lo que produce. Esa diferencia explica por qué la salida a Bolsa era relevante para la empresa.
Al cierre de marzo, la deuda neta principal ascendía a 646.4 millones de euros, con 29.3 millones en efectivo. Si se excluyen determinados arrendamientos operativos y pagos de espectro a largo plazo, la deuda quedaba en 564.4 millones, equivalente a 2.9 veces el EBITDA ajustado de los últimos 12 meses. Digi Spain tampoco espera distribuir dividendos antes de 2030, ya que su prioridad sigue siendo financiar el crecimiento.

La demanda fue fuerte y el estreno, volátil
La colocación recibió órdenes por alrededor de 1,300 millones de euros, cerca de cuatro veces el tamaño máximo contemplado para la oferta. Más de 50 inversionistas institucionales entraron en el capital y Global Portfolio Investments, vinculada a la familia propietaria de Mayoral, comprometió 100 millones de euros.
Ese interés no evitó un debut complicado. Las acciones abrieron en 6 euros, un 7.1% por encima del precio de colocación, pero terminaron la primera sesión en 5.15 euros, con una caída del 8%. Durante la mañana siguiente recuperaron parte del terreno, en un movimiento intradía que volvió a mostrar la volatilidad propia de una compañía recién incorporada al mercado.
La caída inicial no supone por sí misma un deterioro del negocio: Digi Spain no publicó nuevas cuentas durante la sesión. Refleja el proceso de formación de precio, la composición del nuevo accionariado y las dudas sobre cuánto crecimiento justificaba la valoración de salida. Una elevada demanda en la colocación tampoco garantiza estabilidad después del debut.
Qué cambia para un inversor mexicano
La conexión con México es financiera, no operativa. Digi Communications declara presencia en Rumanía, España, Italia, Portugal, Reino Unido y Bélgica, sin identificar una actividad directa en territorio mexicano. Las acciones de Digi Spain cotizan en euros y en el mercado español, por lo que cualquier exposición desde México añade riesgo cambiario, costes de acceso a un mercado extranjero y un historial bursátil todavía muy corto.
El dato útil no es únicamente que la acción cayó en su primera sesión. Digi Spain recibió 134 millones de euros netos, frente a una inversión prevista cercana a 400 millones para 2026 y una deuda neta principal de 646.4 millones. El capital captado amplía su margen de maniobra, pero la empresa todavía debe demostrar que el crecimiento de clientes y la mejora del margen terminan convirtiéndose en caja suficiente para financiar la red y reducir el apalancamiento.
Digi Spain pasó de ser una filial no cotizada a responder ante accionistas externos y contar con acceso directo al mercado de capitales. El riesgo abierto continúa siendo la intensidad de la inversión y su dependencia de financiación. La prueba empresarial será mantener el crecimiento sin que la deuda y el consumo de caja absorban el valor creado por el negocio.









