El cobre ya superó al hierro como motor de EBITDA de BHP
Los resultados publicados el 18 de agosto, correspondientes al ejercicio fiscal cerrado el 30 de junio de 2026, dejan una cifra difícil de pasar por alto. El segmento de cobre de BHP generó US$18,200 millones de EBITDA subyacente, 48% más que un año antes, con un margen de 70%. El hierro aportó alrededor de US$14,500 millones.
Ese salto no vino de una expansión del volumen. BHP produjo 1.953 millones de toneladas de cobre, 3% menos que en FY25, mientras su precio realizado promedio aumentó 35%, hasta US$5.74 por libra. Es una diferencia importante para interpretar el resultado: el cobre ganó peso en las utilidades antes de que llegara una nueva ola de producción.
También ayudaron los costos. Escondida, el principal activo cuprífero del grupo, redujo su costo unitario 10%, a US$1.07 por libra, y aportó US$12,440 millones de EBITDA subyacente. Copper South Australia registró US$3,203 millones y un costo unitario de US$0.32 por libra, favorecido por créditos de oro, plata y uranio. Cuando se comparan mineras, ese detalle importa: los subproductos pueden cambiar de forma considerable la lectura del costo del cobre.
BHP estima que su cartera de proyectos podría elevar alrededor de 40% su producción atribuible de cobre hacia FY35, hasta unos 2 millones de toneladas anuales. Pero la ruta no será lineal. Para FY27, la compañía guía una producción total de entre 1.65 y 1.80 millones de toneladas, por debajo de FY26, principalmente por la menor ley prevista en Escondida.
Grupo México y Southern Copper ya viven mucho más cerca del cobre
La comparación con Grupo México exige cuidado. En el primer trimestre de 2026, su División Minera generó US$4,607 millones en ventas, cerca de 83% del total consolidado, y US$2,872 millones de EBITDA, aproximadamente 87% del grupo. Eso no equivale a decir que 83% del negocio sea cobre: la división también produce plata, zinc, molibdeno y oro.
En ese trimestre, Grupo México produjo 258,138 toneladas de cobre, 2.8% menos que un año antes, debido principalmente a menores leyes y recuperaciones en Perú, parcialmente compensadas por operaciones en México y Estados Unidos. El caso vuelve a mostrar por qué una cotización alta del metal no basta: ley de mineral, recuperación y costo operativo siguen pesando en el resultado.
Southern Copper ofrece una exposición todavía más directa. La compañía, controlada en 88.9% por Grupo México, produjo 461,206 toneladas de cobre durante el primer semestre de 2026, 3.8% menos interanual. Aun con ese descenso, sus ventas de seis meses crecieron 38.4% y el EBITDA ajustado alcanzó US$5,568.8 millones, con un margen de 65.2%, apoyado por mejores precios.
Su costo operativo en efectivo neto de subproductos fue de -US$0.03 por libra en el semestre. La cifra llama la atención, pero no significa que producir cobre tenga literalmente un costo negativo: incorpora créditos obtenidos por otros metales. Es un ejemplo de por qué comparar costos entre mineras sin revisar su mezcla de subproductos puede llevar a conclusiones equivocadas.
Para México, el reto está también en ejecutar nuevos proyectos. Southern prevé iniciar trabajos preliminares de El Pilar, en Sonora, en septiembre de 2026 y estima una capacidad de 36,000 toneladas anuales de cátodos cuando entre en producción. En El Arco, Baja California, la propia compañía señala que el calendario depende de la interconexión eléctrica de la península con el resto del país. Reservas y precio importan, pero energía, permisos, capex y ejecución pueden decidir cuánto de esa exposición termina convirtiéndose en flujo.

Peñoles juega otro partido: oro y plata siguen mandando
Peñoles ofrece el contraste más claro. En el primer semestre de 2026 reportó US$6,331.4 millones de ventas netas. Plata y oro sumaron cerca de 65% de los ingresos por producto. Las líneas explícitas de “cobre matte” y “cobre” representaron alrededor de 5%, aunque el reporte incluye además US$1,225.5 millones de concentrados sin separar ese monto por metal. Por eso, ese 5% no debe interpretarse como toda la exposición de Peñoles al cobre.
El cobre sí ayudó al entorno de precios: Peñoles reportó un precio promedio 40% mayor interanual durante el segundo trimestre. En producción, el cobre contenido en concentrados aumentó 27.7%, mientras los cátodos de Milpillas cayeron 36.7%. La mezcla es distinta a la de Southern Copper y obliga a mirar cada activo por separado.
Para un inversor mexicano aparece, además, otro factor: el tipo de cambio. Peñoles señala que alrededor de 50% de sus costos y gastos se denominan o incurren en pesos, por lo que la apreciación del peso elevó sus costos reportados en dólares durante el trimestre. El USD/MXN puede afectar a una minera incluso cuando el cobre se cotiza internacionalmente en dólares.
Esa diferencia también importa al elegir cómo seguir el sector. Una acción de BHP, Southern Copper, Grupo México o Peñoles no replica directamente al cobre: incorpora costos, leyes, subproductos, proyectos, deuda, tipo de cambio y otros negocios. Para entender las distintas formas de exposición, FinanMercado cuenta con una guía sobre brokers para operar materias primas y una comparativa de brokers para operar futuros. Son instrumentos con características y riesgos distintos a tener acciones de una minera.
Dólar, China y ejecución: lo que debe vigilar México
El cobre tampoco se mueve solo por las decisiones de las empresas. BHP describe una demanda final relativamente estable en China durante el primer semestre de 2026 y mantiene en el radar riesgos de oferta como la caída de leyes y la lentitud de nuevos proyectos. Peñoles añade un matiz: los precios elevados comenzaron a limitar la demanda física china durante el segundo trimestre. Una expectativa de escasez no elimina el riesgo de que la demanda responda a precios altos.
El dólar es otra pieza de la lectura. El cobre de referencia en la London Metal Exchange se cotiza en dólares por tonelada, de modo que cambios en la moneda estadounidense y en las condiciones financieras pueden modificar el contexto para compradores y productores. Para quien sigue el mercado desde México, el USD/MXN añade una segunda capa, especialmente en compañías con una parte relevante de sus costos en pesos.
Ahora el mercado tendrá que comprobar si BHP cumple su guía FY27 pese a la menor ley esperada en Escondida, si Southern avanza El Pilar y logra destrabar las condiciones necesarias para El Arco, y cómo evoluciona la mezcla de metales de Peñoles. El cobre puede seguir ganando peso estratégico, pero convertir esa tendencia en resultados depende de producción, costos y ejecución. Esa es la referencia útil para México; no una señal automática para comprar mineras.









