Los inventarios de crudo no aumentaron 7.1 millones: así quedó el reporte oficial

El reporte de la EIA contradijo el fuerte aumento de inventarios anticipado por API.
El reporte de la EIA contradijo el fuerte aumento de inventarios anticipado por API.

La EIA cambió el guion que había dejado API

El dato preliminar atribuido al American Petroleum Institute (API) apuntó el martes a un aumento de 7.14 millones de barriles en las existencias de crudo de Estados Unidos. Un día después, la Energy Information Administration (EIA) reportó lo contrario: una caída de 640,000 barriles, hasta 423.429 millones. Entre ambos cálculos hay una diferencia de 7.78 millones de barriles en la variación semanal.

Eso no significa que la EIA haya “corregido” el reporte de API. Los dos son estimaciones semanales basadas en encuestas, no censos completos. La propia API explica que tanto su Weekly Statistical Bulletin como el reporte semanal de la EIA cubren alrededor de 90% de la industria y estiman el resto; las diferencias pueden venir de la cobertura de la muestra, el método de estimación y el ruido estadístico.

Además, el dato oficial tampoco fue claramente alcista para el petróleo. Una encuesta recogida por The Wall Street Journal esperaba una reducción cercana a 1.4 millones de barriles, por lo que la caída de 640,000 fue menor de lo previsto. Para el trader, el punto importante es separar dos sorpresas: la EIA contradijo el fuerte aumento anticipado por API, pero el descenso oficial también quedó por debajo de lo que esperaba el consenso.

El reporte oficial dejó una fotografía mixta de los inventarios

La caída del crudo no vino sola. Los inventarios de gasolina subieron 794,000 barriles, hasta 207.732 millones, mientras que los destilados aumentaron 1.585 millones, hasta 107.859 millones. En Cushing, Oklahoma, punto de entrega del WTI, las existencias bajaron 342,000 barriles, a 21.482 millones. La lectura, por tanto, no es simplemente “menos crudo igual a petróleo más fuerte”.

También cambió el flujo de barriles. Las refinerías procesaron 17.330 millones de barriles diarios de crudo, 256,000 menos que la semana previa, y la utilización bajó de 97.8% a 96.8%. La producción doméstica se mantuvo prácticamente estable en 13.944 millones de barriles diarios. Al mismo tiempo, las importaciones subieron a 7.058 millones diarios y las exportaciones saltaron a 4.831 millones, 1.414 millones más que la semana anterior. Ese aumento de las exportaciones fue una pieza importante del balance, aunque no explica por sí solo todo el movimiento de inventarios.

La EIA calculó además un suministro de productos al mercado de 21.255 millones de barriles diarios en la semana, con 8.798 millones de gasolina y 3.501 millones de destilados. Son cifras semanales y pueden ser volátiles, por lo que conviene mirarlas junto con varias semanas de tendencia antes de convertir un solo reporte en una conclusión sobre demanda.

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WTI y Brent no estaban operando solo el dato de inventarios

El mercado dejó claro que había más factores sobre la mesa. El miércoles 16 de septiembre, el WTI terminó en 102.43 dólares por barril, con una caída de 3.2%, mientras que el Brent cerró en 105.83 dólares, 2.7% abajo. El descenso coincidió con el reporte de la EIA, pero también con una menor preocupación inmediata por parte del suministro saudí y con la decisión de la Reserva Federal sobre tasas. Este jueves, ambos contratos siguieron bajo presión durante la sesión mientras el mercado recalibraba esos riesgos.

La Fed elevó su rango objetivo en 25 puntos base, a 3.75%-4.00%. Un dólar más firme y rendimientos más altos pueden añadir presión a materias primas cotizadas en dólares y afectar las expectativas sobre demanda si el mercado descuenta condiciones financieras más restrictivas. No es una regla automática: el petróleo sigue respondiendo a oferta física, geopolítica, inventarios y consumo.

Para quien opera desde México también importa distinguir el instrumento. Seguir WTI o Brent no es lo mismo que comprar petróleo físico. Los futuros tienen vencimientos y una mecánica propia; los CFDs pueden añadir margen, spread y costes de financiación. FinanMercado mantiene guías para comparar brokers para operar futuros y brokers para operar con CFDs, siempre revisando regulación, costes y riesgo de apalancamiento antes de tomar una decisión.

Para México, la lectura pasa por petróleo, dólar y calendario

Una caída del crudo puede reducir parte de la presión externa sobre energía e inflación, pero el efecto en México no es uno a uno. El petróleo internacional se cotiza en dólares y el peso mexicano funciona como filtro; además, los precios locales de combustibles dependen de impuestos, logística, márgenes y otras variables internas. Un reporte semanal de la EIA, por sí solo, tampoco es una señal directa sobre lo que hará Banxico.

Para los traders mexicanos, la lección práctica está en el orden de las referencias. API puede mover expectativas unas horas antes, pero el reporte de la EIA obliga a recalibrar el escenario con la referencia oficial estadounidense. Después entran el dólar, la Fed, las noticias de oferta global y la reacción de WTI y Brent. La volatilidad no debe confundirse con una oportunidad automática, especialmente cuando se utilizan productos apalancados.

En el calendario energético, la próxima comparación ya tiene fecha: API tiene previsto publicar su siguiente lectura el 22 de septiembre y la EIA anunció su próximo Weekly Petroleum Status Report para el 23 de septiembre. Ahí se podrá comprobar si esta divergencia fue puntual o si vuelve a aparecer una diferencia relevante entre ambas estimaciones.

La clave no está en elegir “API o EIA” como si una fuente sustituyera a la otra. El dato útil para el mercado es entender qué cambió entre la estimación preliminar y el reporte oficial, qué componentes explican el balance y si el siguiente informe confirma o desarma esa lectura.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas