EE. UU. suma 17.4 millones de barriles de crudo; gasolina y diésel siguen bajo presión

Tanques de crudo y combustibles reflejan la divergencia entre inventarios de EE. UU.
Tanques de crudo y combustibles reflejan la divergencia entre inventarios de EE. UU.

El salto del crudo vino con más importaciones y menos exportaciones

El dato grande está en los inventarios, pero la composición importa. La EIA reportó importaciones de crudo por 7.339 millones de barriles diarios, 1.140 millones más que la semana previa. Al mismo tiempo, las exportaciones bajaron en 627,000 barriles diarios, hasta 3.058 millones. Esa combinación ayuda a explicar por qué el crudo comercial subió hasta 424.4 millones de barriles sin que el movimiento pueda leerse, por sí solo, como un desplome de la demanda.

También conviene separar los inventarios comerciales de la Reserva Estratégica de Petróleo. El aumento de 17.4 millones excluye la SPR. En la misma semana, la reserva estratégica cayó 6.1 millones de barriles, hasta 298.7 millones, por lo que el crudo total, incluida la SPR, aumentó 11.3 millones. Las refinerías operaron al 96.2% de su capacidad y procesaron alrededor de 17.2 millones de barriles diarios.

La reacción del mercado fue bajista en la mañana del jueves, aunque no lineal. A las 08:00 GMT, los futuros del Brent cedían 1% hasta 88.07 dólares por barril y los del WTI bajaban 1.2% a 82.31 dólares. Son referencias de futuros, no el precio de un barril físico ni de un CFD. Para quien accede a estos mercados desde una plataforma, esa diferencia de instrumento importa; puede ampliar contexto en nuestra comparativa de brokers para operar materias primas.

Gasolina y destilados cuentan una historia más ajustada

La parte más interesante del WPSR está en los productos refinados. Los inventarios de gasolina bajaron 1.0 millón de barriles, a 208.7 millones, y quedaron 6% por debajo de su promedio de cinco años para esta época. Los destilados —categoría que incluye diésel y otros combustibles— descendieron 0.1 millones, a 107.1 millones, y se ubicaron alrededor de 12% por debajo de su media de cinco años.

Eso no significa que exista una escasez generalizada. La producción de gasolina promedió 9.6 millones de barriles diarios y la de destilados 5.3 millones. En las últimas cuatro semanas, la gasolina suministrada promedió 9.0 millones de barriles diarios, 0.5% menos que un año antes, mientras los destilados alcanzaron 3.7 millones, 1.9% más. La lectura es mixta: hay menos colchón de inventarios, pero la demanda no se comporta igual en todas las categorías.

Los precios minoristas de Estados Unidos refuerzan ese matiz. La gasolina regular promedió 4.006 dólares por galón el 10 de agosto y el diésel 5.257 dólares. Ambos bajaron frente a la semana anterior, pero seguían 0.888 y 1.503 dólares por galón, respectivamente, por encima de un año antes. Hablar de “presión”, por tanto, no significa que los combustibles hayan subido esa semana: el punto está en inventarios relativamente bajos y precios todavía elevados frente al año pasado.

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Para México, el crudo no se traslada uno a uno al surtidor

La mezcla mexicana también entra en la fotografía. La última referencia oficial disponible de Pemex la ubicó en 78.79 dólares por barril el 12 de agosto. Aun así, una caída del WTI o del Brent no se traduce automáticamente en una baja equivalente de la gasolina o el diésel en México. El precio final también incorpora el comportamiento de los productos refinados, el tipo de cambio, impuestos, logística y otros componentes de la cadena.

El último corte nacional de PETROIntelligence publicado por Nacional Gasolinero, correspondiente a las 19:00 horas del 12 de agosto, situó la gasolina regular en 23.693 pesos por litro, la premium en 28.524 y el diésel en 27.032. Son promedios nacionales y el precio cambia entre estados y estaciones. Profeco mantiene además vigilancia específica sobre gasolina regular y diésel, mientras el IEPS funciona como otro filtro entre la cotización internacional y el surtidor mexicano.

El dólar es la otra pieza. El último cierre publicado por Banco de México para el 12 de agosto fue de 17.0658 pesos por dólar. Un peso más fuerte puede amortiguar parte del encarecimiento de referencias energéticas denominadas en dólares; una depreciación puede hacer lo contrario. Para quienes siguen ese canal desde México, nuestra comparativa de brokers de Forex permite revisar opciones de acceso al mercado sin confundir una lectura macro con una señal sobre el USD/MXN.

Qué vigilar ahora: si la divergencia se corrige o se amplía

El siguiente WPSR de la EIA está programado para el 19 de agosto. Ahí convendrá observar si las importaciones de crudo vuelven hacia niveles anteriores, si las exportaciones se recuperan y, sobre todo, si gasolina y destilados reconstruyen inventarios. También importará la utilización de las refinerías y la evolución de la SPR.

El petróleo, además, sigue expuesto a fuerzas que pueden ir en direcciones contrarias. El aumento de inventarios estadounidenses y unas perspectivas de demanda más débiles presionaban los futuros este jueves, mientras las interrupciones de suministro y la falta de avances para normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz daban soporte al mercado. Un solo reporte semanal no resuelve esa tensión.

Para el trader mexicano, el dato relevante no es únicamente que Estados Unidos haya sumado 17.4 millones de barriles de crudo. La clave está en comprobar si esa acumulación se queda en el crudo mientras los productos refinados continúan ajustados, y en seguir WTI, Brent, mezcla mexicana y USD/MXN como piezas distintas del mismo mapa. No es una señal de entrada: es una divergencia que el mercado todavía debe confirmar o desmontar.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas