La IA en Asia impulsa ingresos récord para los bancos de Wall Street

  • Los cinco grandes bancos de Wall Street reunieron más de 25,600 millones de dólares en ingresos por negociación de acciones durante el segundo trimestre de 2026. El impulso de Asia y de la cadena de semiconductores para inteligencia artificial explica parte del récord, aunque también concentra nuevos riesgos para inversionistas en México.

  • Más información: Japón alerta sobre posibles acuerdos entre activistas y fondos de capital privado

La IA en Asia impulsa el negocio de acciones de los bancos de Wall Street.
La IA en Asia impulsa el negocio de acciones de los bancos de Wall Street.

El dato no describe una subida en las acciones de los bancos. El récord corresponde al dinero generado por sus negocios de intermediación bursátil, derivados y financiamiento a clientes. Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Morgan Stanley, Bank of America y Citi reportaron avances de dos dígitos frente al mismo trimestre del año anterior.

Asia fue una pieza relevante de ese crecimiento. Los inversionistas aumentaron su actividad en mercados como Corea del Sur, Taiwán, China, Japón e India, con especial atención sobre compañías que fabrican chips, memoria y otros componentes necesarios para construir infraestructura de inteligencia artificial.

La IA asiática ya mueve algo más que acciones

La búsqueda de exposición a la inteligencia artificial dejó de concentrarse únicamente en las grandes tecnológicas estadounidenses. En los últimos 12 meses, parte de la actividad se desplazó hacia proveedores asiáticos de la cadena de semiconductores, incluidos SK Hynix, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company y Cambricon Technologies.

Esta ampliación de la temática importa porque cada mercado ofrece una exposición diferente. Taiwán concentra buena parte de la fabricación avanzada de chips; Corea del Sur tiene un peso relevante en memorias; China intenta desarrollar una cadena tecnológica más independiente, mientras Japón participa mediante fabricantes de equipos y componentes.

La actividad tampoco se limita a comprar acciones. Los clientes institucionales demandaron operaciones en efectivo, derivados, financiamiento y servicios de prime brokerage, el negocio mediante el cual los bancos prestan capital, valores y servicios operativos a fondos de inversión. Cuanto mayor es el volumen y la complejidad de las operaciones, mayores pueden ser los ingresos de las mesas de Wall Street.

La Federación Mundial de Bolsas registró un fuerte aumento del valor negociado durante mayo. Los datos acumulados citados por Financial Times colocaron el volumen asiático por encima de 52 billones de dólares hasta el cierre de ese mes, cerca de los 53.5 billones negociados en Norteamérica. La cifra muestra que Asia ya compite en actividad, aunque no significa que todos sus índices ni todas sus acciones hayan avanzado al mismo ritmo.

Derivados y financiación explican el récord de Wall Street

Goldman Sachs encabezó los ingresos por acciones entre los cinco bancos, con 7,416 millones de dólares, 72% más que un año antes. La firma atribuyó el crecimiento a derivados, productos en efectivo y financiación de renta variable, especialmente mediante prime financing.

Morgan Stanley reportó 6,300 millones, un aumento de 69%, y señaló expresamente una fortaleza destacada en Asia. JPMorgan obtuvo 6,000 millones, 86% más, por un desempeño sólido entre productos y regiones. Bank of America alcanzó 3,600 millones, 70% más, con mayor actividad en derivados y efectivo, particularmente en Asia y Estados Unidos. Citi sumó 2,301 millones, 45% más, apoyado en derivados y prime services.

La fotografía interna explica mejor el récord que cualquier índice. Los bancos ganaron no solo porque aumentó el interés por determinadas acciones, sino porque sus clientes necesitaron intermediación, cobertura, financiación y acceso a mercados donde operar directamente puede ser más complejo.

Esto diferencia la noticia de una jornada convencional de Wall Street. Los reportes no identificaron a los rendimientos de los bonos ni al VIX como el catalizador central. La señal relevante estuvo en el volumen, la actividad del cliente y la expansión del negocio de derivados y financiación.

El MSCI emergente entró en corrección por la presión concentrada en Asia y semiconductores.
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El auge también concentra nuevos riesgos

El primer riesgo es que muchas operaciones dependen de una misma narrativa: el crecimiento de la inversión mundial en inteligencia artificial. Si las previsiones de gasto, demanda de chips o beneficios empresariales se debilitan, distintas posiciones pueden corregirse al mismo tiempo.

Ejecutivos del sector han advertido sobre el peligro de una reversión coordinada de las operaciones relacionadas con IA y de que los fondos cuantitativos reduzcan posiciones simultáneamente. El récord de ingresos confirma una actividad elevada, pero no demuestra que las valoraciones de todas las compañías involucradas sean sostenibles.

También existe riesgo geopolítico. Parte de la exposición internacional a China y otros mercados asiáticos se canaliza mediante swaps: contratos que replican el resultado económico de una acción sin que el inversionista posea directamente el título. Financial Times informó que algunos bancos endurecieron sus acuerdos para trasladar al cliente determinadas pérdidas si los activos utilizados como cobertura quedan congelados por sanciones o restricciones.

La diferencia es importante: un instrumento que sigue el precio de una acción no siempre concede los mismos derechos ni presenta los mismos riesgos operativos que la propiedad directa. La liquidez, la contraparte, la regulación y las condiciones del contrato pueden pesar tanto como el comportamiento del activo.

Qué significa para un inversionista en México

El impacto para México es indirecto. No existe un dato verificado que atribuya a esta historia un movimiento específico del S&P/BMV IPC. La conexión pasa principalmente por las carteras internacionales, los fondos globales y la exposición a tecnología, semiconductores y mercados emergentes.

Para quien utiliza ETFs desde México, la primera revisión debería ser la composición real del fondo. Un ETF asiático o tecnológico puede parecer diversificado y, aun así, depender en gran medida de un grupo reducido de fabricantes de chips.

Algo similar ocurre con una cartera que ya tiene exposición al Nasdaq. Añadir un fondo de semiconductores asiáticos puede ampliar la geografía, pero no necesariamente reducir el riesgo temático si ambos vehículos dependen del mismo ciclo de inversión en inteligencia artificial.

También debe considerarse el riesgo cambiario. El resultado en pesos puede depender del dólar y, dentro del fondo, de monedas como el yen japonés, el won surcoreano, el dólar taiwanés o el yuan. Antes de utilizar plataformas con acceso a derivados, conviene distinguir entre acciones, ETFs, CFDs y otros contratos, porque su protección, costes y nivel de complejidad no son equivalentes.

El récord de Wall Street confirma que Asia ocupa un lugar mayor en los flujos internacionales y que la IA ya mueve negocios más amplios que la compra de acciones tecnológicas. La siguiente prueba será comprobar si la actividad se mantiene durante el segundo semestre, si se amplía más allá de unas cuantas compañías y si los beneficios empresariales respaldan las expectativas incorporadas en los precios.

Esta noticia ha sido elaborada por Juan Sebastian Plaza

 
Juan Sebastian Plaza - Comunicador social y Periodista

Juan Sebastian Plaza

Comunicador social y Periodista

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Especialista en mercados financieros y bolsas mundiales