México encabeza los costos de construcción en América Latina y enfrenta escasez de talento

Nearshoring y centros de datos elevan la demanda de construcción especializada en México.
Nearshoring y centros de datos elevan la demanda de construcción especializada en México.

Monterrey marca el costo regional más alto, pero el dato necesita contexto

El informe Global Construction Market Intelligence 2026 de Turner & Townsend coloca a México en la parte más alta del rango regional de costos. Monterrey aparece como la ciudad más cara para construir entre los mercados latinoamericanos analizados, con un promedio de US$2,275 por metro cuadrado. La Ciudad de México le sigue con US$2,198 por metro cuadrado. El estudio reúne información de 112 mercados en 44 países.

La cifra no significa que toda la construcción mexicana esté creciendo al mismo ritmo. El propio reporte describe un mercado global “a dos velocidades”: los centros de datos, la manufactura avanzada y la logística avanzan con mayor fuerza, mientras la vivienda y las oficinas tradicionales enfrentan más cautela por los costos, las restricciones estructurales y la menor confianza de los inversionistas.

También conviene leer el precio por metro cuadrado como una referencia comparativa, no como el presupuesto final de un proyecto. La metodología excluye conceptos como terreno, financiamiento, honorarios profesionales, impuestos, obras exteriores y condiciones extraordinarias del sitio. Los valores están estandarizados en dólares y pueden variar por diseño, métodos constructivos y especificaciones locales.

Nearshoring, IA y energía presionan la capacidad de ejecución

En México, la demanda se concentra en tres frentes. El primero es la relocalización industrial, que sigue apoyando proyectos manufactureros y logísticos conectados con las cadenas de suministro de Estados Unidos y Canadá. El segundo es la infraestructura digital: la expansión de la nube y de la inteligencia artificial requiere centros de datos, subestaciones, sistemas de enfriamiento y equipos eléctricos. El tercero es la transición energética, que abre espacio para generación limpia y redes capaces de atender nueva carga industrial.

El límite más visible ya no es únicamente conseguir clientes o capital, sino contar con ingenieros, técnicos y contratistas capaces de ejecutar proyectos complejos. Turner & Townsend señala que las capacidades especializadas son una presión relevante en todos los mercados latinoamericanos estudiados, especialmente en las disciplinas mecánicas, eléctricas y de plomería. La capacidad de los contratistas también se estrecha en los centros de datos, donde la velocidad de entrega forma parte central del negocio.

Esa escasez puede elevar la demanda de personal técnico y abrir oportunidades laborales, pero no garantiza por sí sola una creación masiva de empleo. Para convertir la cartera de proyectos en puestos de trabajo se necesitan capacitación, electricidad disponible, permisos, proveedores confiables y decisiones de inversión que efectivamente lleguen a obra. Sin esos elementos, la demanda puede traducirse primero en retrasos y costos más altos.

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Los datos oficiales muestran una construcción con señales mixtas

La fotografía coyuntural obliga a moderar el entusiasmo. En abril de 2026, el valor real de producción de las empresas constructoras aumentó 0.4% frente a marzo y también 0.4% anual, según la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras del INEGI. Sin embargo, el personal ocupado creció 0.2% mensual, pero se mantuvo 2.5% por debajo de un año antes.

Un mes después, el componente de construcción del Indicador Mensual de la Actividad Industrial cayó 3.7% mensual y 0.6% anual. No se trata exactamente del mismo indicador: la encuesta de empresas constructoras mide variables de las firmas incluidas en su muestra, mientras el indicador industrial forma parte de las cuentas nacionales y tiene una cobertura conceptual más amplia.

La lectura conjunta es más útil que cualquiera de las cifras por separado. México sí tiene una cartera atractiva en industria, logística, energía e infraestructura digital, pero eso todavía no equivale a un auge uniforme de todo el sector. La actividad puede crecer en corredores y proyectos de alto valor mientras otras ramas, empresas o regiones permanecen débiles.

Qué significa para empresas, empleo y peso mexicano

Para las empresas, el mensaje principal es que el costo del proyecto ya no depende solo del acero, el cemento o el terreno. La disponibilidad de especialistas, la conexión eléctrica, los tiempos de entrega de equipos y la capacidad del contratista pueden decidir si una inversión se ejecuta a tiempo. En las ciudades industriales, esa presión también puede trasladarse a salarios técnicos, renta de espacios y servicios asociados.

Para el peso mexicano, el informe no ofrece una señal inmediata ni permite anticipar un movimiento del USD/MXN. Si los proyectos se materializan, las inversiones podrían generar entradas de capital; al mismo tiempo, la importación de equipo especializado y el financiamiento en dólares pueden producir flujos en sentido contrario. Esta es una inferencia económica: el efecto dependerá de los montos, plazos y ejecución, no de la publicación del reporte.

La siguiente prueba será comprobar si la cartera de proyectos aparece en los datos duros. El INEGI tiene programada una nueva actualización de empresas constructoras para el 24 de julio de 2026. También habrá que vigilar anuncios con inversión comprometida, permisos, demanda eléctrica, contratación de especialistas y la evolución real de los costos, porque las previsiones del informe son orientativas y están sujetas a cambios en energía, cadenas de suministro y condiciones locales.

México conserva una posición competitiva para atraer proyectos industriales y digitales, pero el liderazgo regional en costos también revela presión. Lo confirmado es que la demanda se concentra en sectores estratégicos; lo que todavía no puede afirmarse es que exista un auge generalizado o que el empleo vaya a crecer automáticamente. La ejecución, el talento y la energía serán las variables decisivas.

Esta noticia ha sido elaborada por Saúl Soto

Saúl Soto

Saúl Soto

Especialista

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Editor macro México