El RBA pausa, pero no declara terminado el ciclo de subidas
La decisión del 11 de agosto confirma una pausa que el mercado esperaba ampliamente. Conviene precisar la secuencia: el RBA elevó la tasa 25 puntos básicos en febrero, marzo y mayo, hasta 4.35%, y ya la había dejado sin cambios en junio. La reunión de agosto es, por tanto, la segunda pausa después de tres aumentos que sumaron 75 puntos básicos en 2026.
¿Por qué esperar ahora? El propio banco central considera que las condiciones financieras ya son restrictivas y quiere medir el efecto acumulado de las subidas. El consumo muestra señales de enfriamiento, el mercado de vivienda ha perdido fuerza y el mercado laboral se ha relajado. Además, la inflación general del trimestre de junio quedó en 3.9% interanual, frente al 4.8% que contemplaba la previsión de mayo para ese periodo.
El problema está debajo de ese dato. La inflación de media recortada —la medida que utiliza el RBA para seguir mejor las presiones subyacentes— se mantuvo en 3.6% interanual y cambió poco frente al trimestre anterior. El banco central también vigila la transmisión de mayores costes energéticos y las presiones de capacidad. Michele Bullock reforzó el tono restrictivo al explicar que el debate estuvo entre mantener o volver a subir la tasa, no en recortarla.
Las nuevas previsiones explican por qué Australia todavía no canta victoria
El nuevo Statement on Monetary Policy deja una lectura incómoda para quienes esperaban que la pausa marcara el final del endurecimiento. El RBA proyecta que la inflación general baje a 3.6% al cierre de 2026, 2.6% al final de 2027 y 2.4% en 2028. Para la inflación de media recortada, la senda pasa por 3.3% a finales de 2026, 3.0% a mediados de 2027 y 2.6% al terminar ese año.
La velocidad importa. El RBA no espera que la inflación subyacente vuelva al entorno de 2.5%, punto medio de su meta de 2% a 3%, hasta comienzos de 2028. A la vez, prevé que el crecimiento del PIB se modere a 1.4% interanual al cierre de 2026 y que el desempleo aumente gradualmente desde 4.4% en junio hasta 4.8% hacia finales de 2028.
Hay otro matiz importante: la tabla de previsiones incorpora una trayectoria técnica de la tasa basada en precios de mercado, con alrededor de 4.4% al cierre de 2026 y 4.5% durante 2027. No es una promesa del RBA de que vaya a subir las tasas. Sirve como supuesto para construir las proyecciones. La decisión real seguirá dependiendo de inflación, actividad, empleo y de si los riesgos al alza terminan materializándose.

AUD/USD reacciona con cautela y Estados Unidos vuelve a ganar peso
La reacción inicial del dólar australiano fue contenida. El AUD/USD cayó brevemente por debajo de 0.7050 durante la conferencia de Bullock y recuperó parte del movimiento después. Como referencia oficial, el RBA situó el cruce en 0.7056 dólares estadounidenses por dólar australiano a las 4:00 p. m. AEST, frente a 0.7069 en la sesión anterior. Esa cifra es una referencia de mercado, no una cotización en tiempo real.
La lectura es menos simple que “RBA restrictivo, dólar australiano al alza”. La pausa estaba ampliamente descontada y el nuevo informe también reconoce menor crecimiento, debilitamiento del mercado inmobiliario y una relajación gradual del empleo. Al mismo tiempo, dejar abierta otra subida evita interpretar la decisión como un giro hacia una política más expansiva. De momento, la reacción del AUD/USD refleja ese equilibrio.
Para un trader en México, el siguiente foco está en el lado estadounidense del par. La Fed mantiene su rango objetivo en 3.50%-3.75%, mientras el RBA está en 4.35%. Ese diferencial puede influir en la valoración relativa de ambas divisas, pero no determina por sí solo el AUD/USD. El 12 de agosto se publica el IPC de Estados Unidos de julio, un dato que puede modificar las expectativas sobre la Fed y volver a poner al dólar en el centro de la sesión.
Qué debe vigilar un trader en México tras la decisión del RBA
La decisión australiana no cambia directamente la política de Banxico ni define el USD/MXN. Su utilidad para un lector mexicano está en entender cómo puede comportarse una divisa cuando un banco central pausa sin abandonar un sesgo restrictivo. Si el próximo dato estadounidense mueve al dólar de forma generalizada, ese impulso puede sentirse en distintos pares, aunque el peso mexicano seguirá dependiendo también de factores locales y del apetito global por riesgo.
En sesiones de bancos centrales y datos de inflación, el riesgo no termina en acertar la dirección del precio. Quien opera Forex mediante un intermediario debe prestar atención a ejecución, spreads variables y exposición apalancada. Para contrastar condiciones puede revisar los brokers de Forex y, si el coste operativo es una prioridad, la selección de brokers con spreads bajos. Un spread publicado no debe interpretarse como una condición invariable durante episodios de volatilidad.
La clave es separar cuatro piezas: tasa, votación, comunicado y previsiones. En agosto, las cuatro dejan una conclusión prudente: el RBA ha frenado para observar el efecto de las tres subidas de 2026, pero todavía no considera resuelto el problema de inflación. Para el AUD/USD, la pausa no elimina el sesgo restrictivo del banco central australiano y el próximo dato de Estados Unidos puede volver a cambiar la lectura del dólar. Para profundizar, consulta la guía de FinanMercado para interpretar decisiones de bancos centrales.









