El USD/MXN sí se movió aunque México estuviera cerrado
El 2 de noviembre fue día inhábil para instituciones de crédito, casas de bolsa, bolsas de valores y otras entidades financieras supervisadas en México. Eso frenó buena parte de la actividad doméstica, pero no detuvo al mercado cambiario internacional: Forex es extrabursátil y el peso siguió negociándose en el mercado global.
En proveedores de mercado, el USD/MXN abrió la sesión del lunes cerca de 18.80 pesos por dólar, marcó un mínimo alrededor de 18.53 y terminó la jornada global cerca de 18.58, con una caída aproximada de 1.16%. Es un movimiento suficientemente amplio para llamar la atención, pero ocurrió sin la participación normal del mercado financiero mexicano.
Ese matiz importa. Banco de México no calculó FIX el lunes por tratarse de un día inhábil bancario. El último FIX disponible corresponde al viernes 30 de octubre y fue de 18.7962 pesos por dólar; el tipo de cambio de cierre de jornada de ese viernes fue 18.8037. Comparar el movimiento global del lunes con una “apertura mexicana” que no existió llevaría a una lectura equivocada.
El movimiento no vino solamente de un dólar más débil
El DXY, que mide al dólar frente a una cesta de divisas principales, retrocedió cerca de 0.1% el lunes y se movía alrededor de 101.8 puntos en las primeras horas del martes. La caída del USD/MXN fue mucho mayor, por lo que el ajuste no puede explicarse únicamente por debilidad general del dólar.
También había un dato doméstico favorable en el fondo. La estimación oportuna del PIB de México mostró un crecimiento de 0.9% trimestral en el tercer trimestre de 2026 y de 3.2% anual. El avance trimestral superó el 0.7% previsto por analistas consultados por Reuters, una referencia que pudo mejorar la lectura sobre la economía mexicana sin explicar por sí sola todo el movimiento del peso.
El petróleo añadió otro ingrediente. El Brent cayó 7.63% el lunes hasta 104.77 dólares por barril y el WTI perdió 7.36% hasta 96.46 dólares, después de señales de posible avance diplomático alrededor del conflicto con Irán. Para el peso, el crudo no tiene una relación mecánica de “sube o baja”: en esta sesión fue más útil como termómetro del cambio en la percepción de riesgo global.
La reapertura local es la prueba que falta
En las primeras horas del martes, antes del regreso de la actividad financiera mexicana, las cotizaciones internacionales mantenían al USD/MXN alrededor de 18.57. Ese precio sirve como referencia, pero todavía no sustituye una sesión con participación local. La pregunta es si bancos, corporativos, fondos y operadores mexicanos validan el ajuste o si el cruce recupera parte del descenso del lunes cuando vuelva la liquidez doméstica.
Hablar de “apertura local” tampoco significa que el Forex tenga una campana de apertura como una bolsa. El mercado de divisas funciona de forma extrabursátil. Lo que cambia tras el feriado es la reincorporación de participantes mexicanos y, con ella, una referencia más completa para saber si el movimiento observado fuera del mercado local tuvo continuidad.
La segunda referencia será el nuevo FIX de Banco de México. El banco central lo determina los días hábiles bancarios a partir de cotizaciones representativas del mercado mayorista y lo da a conocer después de las 12:00 horas. Después vendrá el cierre de jornada. Para quien necesite más contexto sobre el mercado de divisas, la guía de mejores brokers de Forex sirve para entender cómo se accede a este mercado, sin convertir el movimiento del peso en una recomendación de operación.
Banxico y la volatilidad pueden cambiar la lectura rápidamente
El siguiente catalizador local está muy cerca. Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50% y tiene programada una nueva decisión de política monetaria para el jueves 5 de noviembre. En Estados Unidos, la Reserva Federal mantuvo el 28 de octubre su rango objetivo en 3.75%-4.00%. El diferencial de tasas sigue siendo una pieza importante para entender al peso, pero no lo protege de cambios bruscos en el dólar o en el apetito por riesgo.
La clave para el trader mexicano está en no convertir el movimiento del feriado en una señal automática. Una sesión con más órdenes puede ampliar el rango, provocar correcciones rápidas o modificar el precio observado durante el feriado. En operaciones apalancadas o mediante CFDs, esa volatilidad también puede traducirse en spreads más amplios y slippage, es decir, ejecuciones a precios distintos de los esperados.
Por eso, más que perseguir el movimiento, conviene revisar cómo se comportan los costes de ejecución durante una sesión volátil. La comparativa de brokers con spreads bajos puede ayudar a entender ese componente, con la precaución de que los spreads suelen ser variables y pueden ampliarse justo cuando aumenta la volatilidad.
El dato relevante no es solo que el peso haya ganado terreno mientras México estaba cerrado. La confirmación llegará con la participación local, el rango de la sesión, el nuevo FIX y el cierre. Hasta entonces, el movimiento del lunes es una referencia fuerte para el USD/MXN, pero no confirma por sí mismo una nueva tendencia.








