La subasta del 29 de septiembre abrió más la curva de CETES
Banco de México reportó para la subasta del 29 de septiembre rendimientos de 6.01% a 28 días, 6.73% a 91 días, 7.01% a 182 días y 7.44% a 349 días. El SIE registra esos resultados a su fecha de colocación, el 1 de octubre.
La comparación muestra la diferencia. El CETE de 28 días bajó 14 puntos base frente al 6.15% de la colocación previa; el de 91 días subió 14 puntos base, desde 6.59%, y el nodo cercano a seis meses avanzó 10 puntos base, desde 6.91%. Para el tramo cercano a un año, la referencia equivalente anterior fue 7.24% a 363 días el 17 de septiembre, frente a 7.44% a 349 días ahora: un alza de 20 puntos base.
Ese detalle importa porque los CETES de seis meses y un año suelen reabrirse con días exactos distintos. Banco de México explica que el nodo de seis meses puede colocarse entre 156 y 182 días y el de un año entre 300 y 364 días. Por eso, comparar los 349 días actuales con el CETE de 679 días de la semana anterior mezclaría horizontes diferentes. Entre 28 días y el nodo cercano a un año, la brecha pasó de 99 a 143 puntos base entre las referencias comparables del 17 de septiembre y el 1 de octubre: una curva más empinada, aunque dos observaciones no bastan para declarar una tendencia.
Por qué el corto y el largo pueden moverse en direcciones distintas
Una curva de CETES no es una sola apuesta sobre Banxico. El tramo de 28 días está más cerca del costo del dinero de corto plazo y de las condiciones inmediatas de liquidez. Conforme aumenta el vencimiento, pesan también la incertidumbre sobre inflación, las tasas internacionales, la prima exigida por comprometer recursos durante más tiempo y las condiciones de oferta y demanda de deuda.
La referencia monetaria sigue siendo importante. El 24 de septiembre, Banxico mantuvo la tasa objetivo en 6.50%. Eso deja al CETE de 28 días de la última subasta 49 puntos base por debajo de la tasa de política monetaria, pero esa diferencia no equivale por sí sola a una señal de que el banco central vaya a recortar en su próxima reunión. Una tasa de subasta también recoge condiciones específicas del mercado.
La inflación añade otro matiz. En la primera quincena de septiembre, la inflación general anual fue de 3.42%, según INEGI. Está más cerca del objetivo de Banxico que en otros momentos recientes, pero eso no significa que el riesgo inflacionario haya desaparecido ni que todos los vencimientos deban bajar al mismo ritmo. La parte más larga de la curva incorpora un horizonte distinto al de la política monetaria inmediata.
Qué puede aprender un ahorrador sin perseguir la tasa más alta
Para un ahorrador, el dato más alto de la pantalla no es automáticamente el plazo más conveniente. El CETE de 28 días ofrece un vencimiento más cercano, pero obliga a reinvertir antes si se quiere mantener el dinero colocado. Ahí aparece el riesgo de reinversión: cuando venza, la nueva tasa puede ser menor o mayor que la actual.
Un vencimiento más largo hace lo contrario. Permite fijar por más tiempo la tasa contratada al comprar el título, a cambio de comprometer el horizonte durante más meses. Los CETES se adquieren a descuento y pagan su valor nominal al vencimiento; además, las tasas de rendimiento publicadas por Banco de México están expresadas en términos anuales. Dicho de otra manera, 6.01% a 28 días no significa ganar 6.01% en 28 días.
También existe un punto práctico que suele perderse cuando se busca “la mejor tasa”: la fecha en la que se necesitará el dinero. El concepto de una escalera de vencimientos —distribuir vencimientos en fechas diferentes— sirve para entender cómo puede reducirse la dependencia de una sola subasta o fecha de reinversión, pero no convierte una combinación de plazos en la opción correcta para todos. La liquidez, el horizonte, la inflación y el resultado neto después de impuestos cambian la comparación.
Qué vigilar antes de sacar conclusiones sobre los CETES
Las próximas subastas dirán si la separación entre el corto y los plazos mayores se mantiene o si fue un movimiento puntual. Para confirmar una señal más duradera habría que observar varias semanas, no una sola subasta, y comprobar si el CETE de 28 días continúa cediendo mientras 91 días, seis meses y el nodo cercano a un año conservan una prima más amplia.
El calendario concentra además dos referencias importantes el 8 de octubre: INEGI tiene programado el INPC mensual de septiembre y Banxico publicará las minutas de su decisión del 24 de septiembre. La siguiente decisión de política monetaria está prevista para el 5 de noviembre. Esos datos pueden modificar la lectura sobre inflación y tasas, pero no permiten anticipar de forma automática cómo se moverá cada CETE.
Lo que cambió en la subasta del 29 de septiembre es claro: el tramo de 28 días bajó y los vencimientos comparables de 91 días, seis meses y cerca de un año subieron. Lo que no puede afirmarse es que la curva ya esté anticipando una decisión segura de Banxico o que el plazo con mayor rendimiento sea mejor para cualquier ahorrador. La lectura útil está en relacionar tasa, tiempo y liquidez antes de elegir qué dato mirar.








