Amazon cerró el segundo trimestre de 2026 con ingresos de 200,600 millones de dólares, 20% más que un año antes y por encima de los cerca de 197,000 millones esperados por el mercado. Apple, en su tercer trimestre fiscal, facturó 109,417 millones, un avance de 16% que también superó ligeramente las previsiones. La diferencia estuvo menos en el total y más en la calidad de las sorpresas.
AWS cambia la lectura del gasto récord de Amazon
Amazon Web Services facturó 42,200 millones de dólares, 37% más interanual y su mayor ritmo de crecimiento en 18 trimestres. El dato superó con claridad el avance cercano a 31% que esperaba el consenso y mostró que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial sí está llegando a la cuenta de resultados.
La nube aportó 16,600 millones de dólares de resultado operativo, frente a 10,200 millones un año antes, con un margen de 39.4%. Aunque AWS representó apenas una quinta parte de las ventas del grupo, generó alrededor de 60% de su resultado operativo. Esa mezcla explica por qué el negocio sigue siendo decisivo para sostener la rentabilidad mientras Amazon invierte en centros de datos, chips y capacidad energética.
El beneficio neto de 62,600 millones exige una lectura prudente: incluyó una ganancia no operativa antes de impuestos de 53,400 millones, principalmente por la revaluación de su participación en Anthropic. La mejora más comparable está en el resultado operativo, que creció 43% hasta 27,500 millones.
También hay un costo financiero visible. El flujo de caja operativo acumulado de 12 meses aumentó 33%, pero el flujo de caja libre pasó de una entrada de 18,200 millones a una salida de 7,600 millones por el salto de la inversión. Amazon elevó su previsión de gasto de capital en efectivo para 2026 de unos 200,000 millones a aproximadamente 220,000 millones.
Apple supera el total, pero falla donde el mercado exigía más
Apple obtuvo ingresos de 109,417 millones de dólares y un beneficio por acción diluido de 2.02 dólares, frente a los 1.89 dólares que esperaba el consenso. El iPhone volvió a ser el soporte principal: sus ventas crecieron 22% hasta 54,252 millones, por encima de los 53,500 millones anticipados.
El problema no fue una caída de Servicios o China, sino que ambos negocios crecieron menos de lo que el mercado había descontado. Servicios avanzó 12% hasta 30,739 millones, pero quedó por debajo de los 31,300 millones previstos. Greater China aumentó 22% hasta 18,816 millones, aunque tampoco alcanzó los 19,500 millones esperados.
Esta diferencia importa. Servicios concentra actividades de elevada rentabilidad y recurrencia, por lo que una sorpresa negativa en esa división puede pesar más sobre las expectativas que su tamaño aparente. China, por su parte, continúa siendo un mercado estratégico para la demanda y la cadena de suministro de Apple.
El margen bruto reportado fue de 50.1%, pero recibió un beneficio cercano a dos puntos porcentuales por devoluciones arancelarias. Sin ese efecto, habría rondado 48.1%, una base menos favorable que el titular.
Para el trimestre de septiembre, Apple proyectó un margen de entre 47% y 48%, todavía con aproximadamente un punto porcentual de ayuda por esas devoluciones, y advirtió que los costos de memoria seguirán subiendo. Además, espera que las restricciones de suministro afecten con mayor intensidad al iPhone, Mac y iPad.

Dos modelos de IA, dos formas de asumir el costo
Amazon monetiza la inteligencia artificial de forma directa mediante AWS: vende cómputo, almacenamiento, chips y servicios de modelos a terceros. El crecimiento de 37% no elimina el riesgo de sobreinversión, pero sí aporta una primera respuesta a la pregunta que dominaba al mercado: si el gasto récord estaba generando demanda, margen y escala suficientes.
Apple sigue una ruta distinta, aunque no ha renunciado a la infraestructura. Combina procesamiento en el dispositivo con Private Cloud Compute, servidores propios y capacidad tecnológica de socios como Google y NVIDIA. Su modelo resulta comparativamente menos intensivo que operar una nube pública global, pero no es una estrategia sin centros de datos ni costos.
La compañía debe financiar servidores, memoria y desarrollo mientras intenta que Apple Intelligence impulse la renovación de dispositivos y el uso de Servicios. La comparación, por tanto, no es entre una empresa que invierte y otra que no.
Amazon debe demostrar que la expansión de AWS compensa el consumo de caja y protege el rendimiento del capital. Apple necesita probar que su enfoque más integrado puede traducirse en nuevas ventas y mayor recurrencia sin erosionar márgenes por componentes más caros.
Qué cambia para un inversor en México
Para quienes siguen ambas compañías desde México, la lectura útil está en separar el crecimiento operativo de la reacción inmediata de la bolsa. Amazon cotiza como AMZN y Apple como AAPL en Nasdaq. Antes de elegir un intermediario conviene comparar las condiciones para acceder a acciones estadounidenses desde México y, en el caso concreto de Amazon, revisar las alternativas disponibles para invertir en la compañía sin confundir acceso con recomendación.
Tras los resultados, Amazon subía más de 8% en operaciones posteriores al cierre, mientras Apple registraba una caída cercana a 6% al final de la sesión extendida. Son movimientos fuera del horario regular y pueden cambiar cuando abra el mercado.
Más allá de esa primera reacción, las cifras que importan son otras: el margen y el flujo de caja libre de AWS para Amazon; el crecimiento de Servicios, el costo de memoria y la guía de margen para Apple.
Amazon cambió la conversación al mostrar que AWS ya acompaña el gasto en IA con mayor crecimiento y rentabilidad. Apple confirmó que el iPhone conserva fuerza, pero dejó abiertas la presión de costos y las dudas sobre la velocidad de Servicios. La prueba para ambas será convertir sus estrategias de inteligencia artificial en caja sostenible sin deteriorar el rendimiento del negocio.









