Europa paga más por gas: por qué México debe mirar el mercado global de LNG

Europa compite por cargamentos de LNG mientras aumenta la demanda eléctrica por calor
Europa compite por cargamentos de LNG mientras aumenta la demanda eléctrica por calor

El TTF supera los 62 euros y vuelve la presión sobre Europa

El contrato de referencia del gas europeo, el TTF neerlandés, superó los 62 euros por megawatt-hora el 22 de julio de 2026. El precio acumulaba un avance cercano al 49% desde finales de junio, después de varias semanas de tensión en el mercado internacional de gas natural licuado, conocido como LNG por sus siglas en inglés.

La subida no responde a un solo factor. Las altas temperaturas elevaron la demanda eléctrica para refrigeración en Europa y Asia, mientras algunas centrales nucleares francesas redujeron producción. Eso aumentó la necesidad de generar electricidad con gas justo cuando los cargamentos disponibles eran más difíciles de conseguir.

A la presión estacional se sumó la incertidumbre sobre los embarques procedentes del Golfo. La Agencia Internacional de Energía calcula que, antes de las recientes interrupciones, alrededor de una quinta parte del suministro mundial de LNG atravesaba el estrecho de Ormuz. Aunque parte del tráfico se ha recuperado, los flujos continuaban por debajo de los niveles previos al conflicto durante julio.

La noticia, por tanto, no está solo en que Europa pague más. El punto clave es que el LNG se negocia en un mercado global. Cuando Europa o Asia necesitan más cargamentos, deben ofrecer precios suficientemente atractivos para desviarlos de otros destinos.

Por qué la competencia por LNG también importa para México

México no depende del TTF para fijar directamente el precio de la mayor parte del gas que consume. El país recibe principalmente gas natural por ducto desde Estados Unidos, con referencias más ligadas al mercado norteamericano, como Henry Hub y los centros regionales de Texas.

Esa diferencia es importante. Un repunte europeo no se traduce automáticamente en el mismo aumento para hogares, industrias o generadores mexicanos. Sin embargo, tampoco puede ignorarse: Estados Unidos es uno de los mayores proveedores de LNG del mundo y cada cargamento exportado compite, en términos amplios, con el gas disponible para consumo interno y exportaciones por ducto.

Las exportaciones estadounidenses por gasoducto hacia México promediaron 7.5 mil millones de pies cúbicos diarios en mayo de 2025, el nivel mensual más alto registrado hasta entonces. La Administración de Información Energética de Estados Unidos atribuyó el crecimiento, en buena parte, a la demanda del sector eléctrico mexicano.

Eso explica la conexión real con México. Durante episodios de calor intenso, las centrales de ciclo combinado necesitan más combustible para atender el consumo eléctrico. Si al mismo tiempo sube la demanda estadounidense para refrigeración y las terminales de LNG operan con fuerza, el balance regional puede estrecharse.

No significa que México vaya a sufrir una escasez porque el TTF haya subido. Significa que la seguridad energética mexicana está vinculada a un sistema norteamericano que cada vez participa más en el comercio global de LNG.

Para entender cómo se obtiene exposición a este mercado desde plataformas financieras, conviene distinguir el activo físico de los derivados. La guía de brokers para operar materias primas permite revisar alternativas, pero una posición sobre gas natural mediante CFD no equivale a comprar gas ni a seguir exactamente el precio europeo.

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México también empieza a formar parte del mapa exportador

La relación de México con el LNG ya no se limita a la importación o al consumo interno. El primer cargamento producido en el país salió en agosto de 2024 desde la unidad flotante Fast LNG Altamira, en Tamaulipas, alimentada con gas estadounidense transportado por el ducto Sur de Texas-Tuxpan.

Además, la EIA identifica dos proyectos adicionales en desarrollo: la segunda unidad de Fast LNG Altamira y Energía Costa Azul, en Baja California. En conjunto, tendrían una capacidad aproximada de 0.6 mil millones de pies cúbicos diarios y utilizarían gas procedente de Estados Unidos. Sus fechas previstas de entrada en operación se sitúan entre 2026 y 2027, aunque los calendarios de infraestructura pueden modificarse.

Esto añade otra dimensión. México puede convertirse en una vía de salida para gas norteamericano hacia compradores internacionales, especialmente desde la costa del Pacífico, donde las rutas hacia Asia pueden ser más cortas que desde el Golfo de México.

Para el mercado mexicano, el desarrollo exportador puede traer inversión e infraestructura, pero también exige vigilar la capacidad de los ductos, la disponibilidad regional, los contratos de suministro y la competencia entre generación eléctrica, industria y exportación.

La lectura no debe simplificarse como “más exportaciones significan precios más altos”. El resultado dependerá de la producción estadounidense, el funcionamiento de los gasoductos, la demanda eléctrica, los inventarios, el clima y la velocidad con la que entren nuevas plantas de licuefacción.

Qué deben vigilar ahora los traders en México

El primer indicador es el TTF europeo, pero debe leerse como una referencia del mercado global de LNG, no como el precio del gas mexicano. También conviene seguir el marcador asiático JKM y el Henry Hub estadounidense para identificar si la tensión permanece concentrada en Europa o empieza a trasladarse a Norteamérica.

El segundo punto es el clima. Las olas de calor pueden elevar simultáneamente la demanda eléctrica en Europa, Asia, Estados Unidos y México. En gas natural, unos días de cambio en los pronósticos pueden mover con fuerza los futuros, sobre todo cuando las reservas o los flujos de LNG dejan poco margen.

También habrá que observar las exportaciones estadounidenses, las operaciones de terminales como Freeport LNG, los inventarios semanales publicados por la EIA y el avance de las reservas europeas antes del invierno. La Unión Europea depende de importaciones para más del 90% de su demanda de gas y el LNG representó cerca del 47% de su suministro en 2025, lo que ha hecho al TTF más sensible a la competencia internacional y a las restricciones marítimas.

Para quien opera gas natural desde México, el instrumento también importa. Muchos brokers ofrecen derivados vinculados al futuro estadounidense de Henry Hub, no al TTF europeo ni al gas físico mexicano. Antes de abrir una posición hay que revisar el contrato de referencia, vencimiento, spread, swap, margen y apalancamiento.

Los CFDs sobre materias primas pueden amplificar tanto ganancias como pérdidas. En un activo tan sensible al clima, los inventarios y la infraestructura, la volatilidad no debe confundirse con una oportunidad automática.

Europa está pagando más por asegurar gas, pero la consecuencia para México no es un traslado directo del precio. La clave está en vigilar si la competencia global por LNG termina elevando la demanda sobre el gas norteamericano justo cuando México necesita más combustible para electricidad y amplía su propia capacidad exportadora.

Esta noticia ha sido elaborada por Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Gabriel Zarza

Especialista

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Especialista en Forex y materias primas